El Facebook del Bisbat de LleidaEl Twitter del Bisbat de LleidaEl Google Plus del Bisbat de LleidaEl RSS del Bisbat de Lleida

Notícies d'Esglèsia

VN Catalunya

Catalunya Religió (ES) - Dm, 19/01/2038 - 4:14am
Categories: Notícies d'Esglèsia

La favorita

Pantalla 90 (CEE) - Dj, 17/01/2019 - 7:21am

La favorita

Adultos 

 Tan rotunda como visualmente brillante en escenarios preciosistas es La favorita, última película del realizador griego Yorgos Lanthimos (El sacrificio de un ciervo sagrado, Langosta, Canino…), donde las intrigas y maniobras palaciegas nos transportan al siglo XVIII en la corte de la reina Ana Estuardo, primera soberana británica, por cuyo favor pujan Sara Churchill, duquesa de Marlborough (Rachel Weisz: Mi prima Rachel, Langosta, La juventud…) y Abigail Masham (Emma Stone: Popstar, Birdman, Movie 43...), prima de la anterior.

Con guion de Deborah Davis y Tony McNamara, una estilizada y vigorosa fotografía de Robbie Ryan y una banda sonora inquietante por momentos que se aleja de las melodías barrocas el uso, Lanthimos nos introduce en el palacio de la reina, donde se desarrolla gran parte de la acción. Cada plano está embutido de veracidad lacerante, incluso en las situaciones más crueles. Así, la escenografía rezuma cuidado en cada detalle, aspecto en buena medida natural al modo inglés de acercarse minuciosamente a retazos de su historia.

La reina Ana, interpretada magistralmente por Olivia Coleman (Langosta, Locke, El cuento número trece…) —por el que recibió el premio a Mejor Actriz en el último festival de Venecia—, es una mujer débil que ha sobrevivido a la muerte de sus 17 hijos a los que intenta recordar con los 17 conejos que circulan por su estancia y a los que dedica gran parte de sus desvelos. Enferma y aquejada de gota tiene que gobernar en el momento en el que una parte de los nobles británicos quieren firmar la paz con Francia, mientras que otra se afana en seguir con la contienda. En este sector se encuentra la duquesa de Marlborough, Sara Churchill (uno de sus descendientes será Winston Churchill) en quien la reina ha delegado el poder de hacer y deshacer en la corte, al tiempo que satisface su lesbianismo con ella. En esto y en cuestiones de gobierno y placer le saldrá una competidora: Abigail.

La caracterización de los hombres de palacio es convincente, por supuesto en sus atuendos, pelucones y maquillajes, que subrayan de coloretes rojizos sus rostros. Lo observamos en Robert Harley (Nicholas Hoult: Equals, Furia de titanes, Mad Max: Furia en la carretera…), líder de los conservadores británicos, “tories”, o en Samuel Masham (Joe Alwyn: Billy Lynn, El sentido de un final, María, reina de Escocia…), el que luego será el esposo de Abigail.

Con una trayectoria brillante hacia distintos premios (ya recibió el antedicho a Coleman junto con el premio del Jurado de Venecia) se postula como una firme candidata para los Globos de Oro; no así en los Oscar, cuyo representante del Reino Unido a mejor película extranjera será I Am Not a Witch.

Aunque La favorita tiene parte de ficción no por ello debe ser desechado su visionado: todo lo contrario. Es un ejercicio deslumbrante de buen cine en fondo y forma. Lanthimos nos regala un filme con secuencias circulares rodadas con “ojo de pez” en las estancias palaciegas y unos travelling (desplazamientos de cámara) que nos deslumbran por los encuadres, la calidad del color y otros muchos recursos.

En lugares tan preciosistas, convive este derroche visual con las ambiciones y mezquindades humanas (la escena del hombre desnudo con peluca esquivando los tomates de varios lanzadores es solo una muestra) que, impulsadas por el miedo, persiguen un poder que, a la postre, solo es prerrogativa de una reina débil, pero al fin y al cabo reina.

Título original: The Favourite – Reino Unido 2018

Duración: 121 min.

Dirección: Yorgos Lanthimos

Guion: Deborah Davis, Tony McNamara

Fotografía: Robbie Ryan

Reparto:

Olivia Colman,  Emma Stone,  Rachel Weisz,  Nicholas Hoult,  Joe Alwyn, James Smith,  Mark Gatiss,  Jenny Rainsford,  Tim Ingall,  Basil Eidenbenz, Timothy Innes,  Jack Veal,  James Melville,  Hannah Morley,  John Locke

Género: Drama | Comedia negra. Siglo XVIII

Categories: Notícies d'Esglèsia

El vicio del poder

Pantalla 90 (CEE) - Dc, 16/01/2019 - 2:36pm

El vicio del poder

Público recomendado: jóvenes-adultos 

 

Estamos ante un singular biopic sobre Dick Cheney, un discreto burócrata de la Administración norteamericana, que acabó convirtiéndose en vicepresidente de los Estados Unidos durante la Presidencia de George W. Bush y en uno de los hombres más poderosos del mundo. Un Christian Bale irreconocible da vida a Cheney, mereciendo por el Globo de Oro como actor. Le da la réplica Amy Adams en el papel de su esposa, Steve Carell en el papel del influyente Donald Rumsfeld y Sam Rockwell interpretando a Bush. Detrás de las cámaras está Adam McKay, que estrenó recientemente La gran apuesta, con casi los mismos actores.

La película es claramente tendenciosa, muy definida contra el Partido Republicano, pero no por ello descartable, ya que su parcialidad se compensa con el interés objetivo de los temas que pone sobre la mesa y la indiscutible verosimilitud de muchas situaciones. Asuntos incómodos como los atentados del 11S y las consecuentes primeras medidas represivas, la Guerra de Irak, y otras decisiones de la Administración Bush Jr. son juzgados con severidad en este film que tiene una vocación muy crítica y sarcástica, con ciertos aires de Michael Moore. También se aborda la hipocresía del poder, por ejemplo con el tema de la homosexualidad.

Por otra parte, el montaje y en general la fórmula narrativa es bastante original y fresco con recursos sorprendentes que rompen la norma de lo establecido. El resultado se inscribe en la galaxia de películas que ofrecen una visión inquietante del Poder, un poder ajeno a límites éticos o a controles asumibles. Una buena película, poliédrica, y que a pesar de su sesgo, da mucho que pensar.

Vice, EE.UU., 2018

Dirección y Guion: Adam McKay

Música: Nicholas Britell

Fotografía: Greig Fraser

Intérpretes: Christian Bale,  Amy Adams,  Steve Carell y Sam Rockwell,

Categories: Notícies d'Esglèsia

Visión

Pantalla 90 (CEE) - Dc, 09/01/2019 - 3:55pm

Visión (El viaje de Nara)

Público recomendado: adulto 

 

 

 

Juliette Binoche es incombustible. No solo lleva más de 3 décadas dando guerra en el mundo del cine, sino que la película que se vanagloria con su aparición gana enteros.  Godard, Leos Carax, Louis Malle, Krzysztof Kieslowski, Anthony Minghella, Haneke, Ferrara, Cronenberg, Kiarostami son solo algunos de los nombres con los que ha trabajado: todos prestigiosos directores que decidieron contar con imponente presencia en pantalla. En 2018 estrena dos películas más: la interesantísima propuesta sci fi de Claire Denis High Life  y una nueva colaboración con Olivier Assayas, Non-Fiction. Ambas propuestas muy destacables y dignas de darles una oportunidad, pero como todo actor que se arriesga a trabajar en más de una película al año debe lidiar con un ligero asunto: que alguna “le salga rana”. El gato al agua ha sido para la presente película dirigida por la prestigiosa directora Naomi Kawase, que tras obras donde mostraba su enorme talento como Aguas Tranquilas y Una pastelería en Tokio en 2017 decidió que su cine tomara un rumbo más alegórico y místico. El resultado: una obra excesivamente pretenciosa, que no vacía, y demasiado interesada en recrearse en sus ambiciones que por cumplirlas.

La historia nos presenta a Nara, una periodista francesa que busca una planta con propiedades mágicas para curar una dolencia del alma. En el bosque donde emprende la búsqueda conoce a un japonés retirado de la vida del ruido y que solo busca la paz. El aire místico y fantástico que rodea a la cinta durante todo su metraje pesa; y pesa tanto que acaban por hundirla en una mar de imágenes alegóricas, una narración que cambia bruscamente en torno a la mitad del metraje para que el presente y el pasado se fundan en uno, y un excesivo número de licencias que no terminan de cuajar, como la barrera cultural que separan el mundo del japonés y el de la francesa. Demasiado incoherente. Una vez comprendido todo, la película se ve como un poema a la naturaleza, una carta de amor al universo nipón tradicional que abusa de lirismo hasta acabar en un final plomizo y que deja al espectador clavado en la butaca con la sensación de no haber entendido nada.

En resumen: cine para minorías, pero de mal talante y excesivamente pedante que deriva en una parte final digna de un von Trier extasiado y loco. Kawase quería realizar su obra más personal y por el contrario ha creado la más olvidable dentro de una filmografía que necesita volver a tomar su rumbo inicial.

Director: Naomi Kawase

Guion: Naomi Kawase

Reparto: Juliette Binoche, Masatoshi Nagase, Mari Natsuki, Takanori Iwata, Minami, Mirai Moriyama, Min Tanaka

Año: 2018

País: Japón

 

Categories: Notícies d'Esglèsia

Como la vida misma

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 08/01/2019 - 4:58pm

Como la vida misma

Púbico adecuado: Jóvenes y adultos 

 

 

 

 

Entre tropiezos, fracasos, desencantos, pérdidas de seres queridos, venganzas, reconciliaciones, anhelos… vamos viviendo sin patria a la que llegar, movilizados por un narrador que mueve los hilos sin pedirnos permiso. Este es el planteamiento de la película Life Itself (en España, Como la vida misma), escrita y dirigida por el estadounidense Dan Fogelmanm (Directo al corazón, ex guionista de Pixar y creador de la exitosa serie de NBC This Is Us).

Will (Oscar Isaac: El año más violento, Suburbicon, Atrapados…) y su mujer Abby (Olivia Wilde: Dentro del dolor, El efecto Lázaro, La fórmula de la felicidad…) van a tener una niña, pero un accidente mortal de ella lleva a la desolación a su marido y a precisar de terapia para salir adelante. Terapia que ejerce la doctora Cait Morris (Annette Bening: Las estrellas de cine no mueren en Liverpool, Valmont, A propósito de Henry…). Esta es una de las historias, narradas en varios capítulos, con las que Fogelmanm plantea la interconexión entre personajes que luego se conocerán en algunos casos y, en otros, lo harán sus descendientes.

El segundo relato es para Dylan (Olivia Cooke: Ready Player One, La señal, Ouija…), la hija que nació de los anteriores y su abuelo, con el que ha vivido siempre. Esta ausencia de padres la lleva a conductas abruptas que esconden un profundo malestar.

Fogelmanm da un salto hasta España, concretamente a Andalucía, para presentarnos al señor Saccione (Antonio Banderas: La piel que habito, La música del silencio, Oro negro…), hijo de italiano y española, ya muertos, e inmensamente rico. Tiene una gran hacienda, cuyo capataz es Javier (Sergio Peris-Mencheta: La zona, Luz de domingo, Los Borgia…), marido de Isabel (Laia Costa: Nieve negra, Newness, Victoria…). Ambos tienen un hijo, Rodrigo (Yeray Alba) —de mayor conocerá a Dylan— que fue espectador de pequeño en la muerte de la esposa de Will, por la que precisa de ayuda psicológica. Lastrado por este asunto y por la presencia benéfica de Saccione, su matrimonio no durará mucho.

Fogelmanm teje estas historias en las que prima el drama humano que va a contracorriente de los deseos de cada personaje y que les conduce a finales fatalistas, en algunos casos. Un sinsentido que ellos achacan a un narrador subjetivo que mueve los hilos. Es la conclusión del vivir, que solo se ve salvado por el amor que uno haya acogido o dado a quienes han formado parte de su existir.

Recuerda ésta película a algunos anuncios publicitarios actuales que subrayan la importancia de conocer y estrechar lazos con los miembros de la familia, apostando en y para ella nuestra mayor dedicaciones y desvelos. Pero habría que preguntarse si está es la posición adecuada para vivir una vida más plena.

Y sobre todo no dar por supuesto, como hace Fogelmanm, por qué sale de nuestra naturaleza este deseo de amar y de ser amado que nos constituye principalmente, máxime cuando secularmente nos hemos embarcado, y seguimos haciéndolo, en eliminar a nuestros iguales en venganzas y guerras.

Llegado a este punto, a este filme, que apuesta todo por el amor que dar, le falta sustentar adecuadamente las razones y emociones que a hombres y mujeres les mueve para optar por amar o lo contrario. Al no llamarlas a capítulo, Como la vida misma, queda impregnada de un cierto sentimentalismo y se apunta a un final feliz al que faltan asideros de más fustes. Con todo, hay un intento de dar respuesta a cómo vivir mejor y con más intensidad y sentido que, aunque no esté a la altura del deseo del ser humano, es una bocanada de aire puro para los tiempos nihilistas que corren.

 

Como la vida misma

Título original: Life Itself – Estados Unidos 2018

Dirección: Dan Fogelman

Guion: Dan Fogelman

Fotografía: Brett Pawlak

Reparto:

Oscar Isaac,  Olivia Wilde,  Annette Bening,  Antonio Banderas,  Samuel L. Jackson, Olivia Cooke,  Mandy Patinkin,  Laia Costa,  Jake Robinson,  Sergio Peris-Mencheta, Àlex Monner,  Caitlin Carmichael

Duración: 115 minutos

Género: Drama, Romance

 

Categories: Notícies d'Esglèsia

Razzia

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 08/01/2019 - 4:54pm

Razzia

Público recomendado: Mayores de 16 años 

 

 

 

Nabil Ayouch (París, 1969) es un director de cine franco-marroquí que, proveniente del mundo de la publicidad, ha cosechado numerosos éxitos entre los que destaca “Los caballos de Dios” (2012), un largometraje sobre el terrorismo suicida. Hijo de musulmán marroquí y judía tunecina, ha venido explorando en su cine las convulsiones y las tragedias que aquejan al mundo islámico y, en particular, a Marruecos y el Magreb.

Precisamente dedica “Razzia” (2017) a los conflictos que sacuden la sociedad marroquí más allá de lo que uno puede ver en la actualidad de los informativos. A través de diversas vidas, descubrimos los distintos rostros de un país fascinante, pero amenazado. Así, acompañamos a Hakim (Abdelilah Rachid), el joven gay que sueña con dejar la medina pobre en la que vive y ser una estrella del rock; y a Salima (Maryam Touzani), casada con un hombre que, aparentemente, es liberal y moderno pero que, en realidad, es un machista. Conocemos el drama de Joe (Arieh Worthalter), un empresario judío de Casablanca que regenta un restaurante kosher mientras ve cómo la comunidad judía mengua, el antisemitismo aumenta y él se hunde en el alcohol. Descubrimos a Inès (Dounia Binebine), joven y rica que va descubriendo su sexualidad. No obstante, la historia que quizás resulte más profunda es la de Abdallah, (Amine Ennaji), el maestro de un pequeño pueblo en el Atlas a quien se obliga a impartir sus clases en árabe en lugar del bereber que todos sus alumnos utilizan.

“Razzia” nos recuerda, en algunos aspectos, a “Mujeres de El Cairo” (2009), el largometraje de Yusri Nasrullah que va enlazando, como en “Las mil y una noches” una historia tras otra. En “Razzia”, Ayouch toma como hilo conductor la propia ciudad de Casablanca, que representa al mismo tiempo la diversidad de Marruecos y el espacio en el que ésta se ve amenazada por los fanáticos religiosos y políticos. Con motivo del estreno, el director declaró a la agencia EFE que “No es que haya muchos temas; en realidad hay uno solo, contado de diversas maneras: es la incapacidad de las personas en el Marruecos actual para expresarse tal como son, para aceptar al otro en su diferencia y convivir con él. Somos un país de muchas identidades, y esa es nuestra riqueza”.

Sin embargo, tal vez la película nos permite otra mirada algo distinta. Sin duda, “Razzia” denuncia esa dificultad para expresarse tal como sus personajes son, pero también una ruptura con las tradiciones y la propia herencia del país. Hay una ruptura creciente entre los individuos que Ayouch retrata y la sociedad en la que viven. Las minorías sexuales, las minorías religiosas, las mujeres que se distancian de los roles tradicionales en la sociedad islámica se van quedando aisladas y, de alguna forma, desarraigadas. El drama no es sólo el del rechazo, sino también el de esa pérdida de las raíces. Quizás es aquí donde el personaje de Abdallah cobra toda su fuerza. Obligado a utilizar una lengua vehicular que sus alumnos desconocen, termina emigrando. La pérdida del hogar comienza con la pérdida de la lengua. Hay aquí un vago eco del Amié Cessaire de “Cuaderno de un retorno al país natal” sólo que aquí el país natal tiene dos lenguas y no sólo una.

Es una película profunda y triste.

(Francia-Marruecos-Bélgica, 2017)

Dirección: Nabil Ayouch

Interpretación: Amine Ennaji, Abdelilah Rachid, Maryam Touzani, Arieh Worthalter, Dounia Binebine

Duración: 119 min.

Género: drama

Categories: Notícies d'Esglèsia

Todos los caminos

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 08/01/2019 - 4:50pm

Todos los caminos

Público adecuado: Jóvenes 

 

Paola García Costas dirige este interesante documental que tiene como intención dar a conocer una extraña enfermedad conocida como el síndrome de Rett. El niño que la padece no madura y a pesar de crecer sigue siendo un bebé en cuanto a desarrollo cognitivo y motriz. El protagonista es Paco, un militar español, miembro de la Legión, cuya hija mayor padece esta enfermedad. En un momento de su vida decide buscar dinero para la investigación de esta enfermedad, y para ello organiza un viaje mediático en bicicleta a Roma para encontrarse con el Papa Francisco. El gancho publicitario va a ser el actor malagueño Dani Rovira, y su novia Clara Lago.

Dani Rovira es el verdadero conductor del documental, y es uno de los peregrinos en bicicleta. Le acompañan, aparte de Paco, un bombero de Alicante y el personal trainer de Rovira. En realidad es como una road movie que nos lleva desde Barcelona a Roma recorriendo toda la Costa Azul. La película combina el humor que siempre transmite Dani Rovira, con el dramatismo de las reflexiones sinceras y sentidas de los protagonistas, los bellos paisajes, la intrahistoria de los familiares de los peregrinos, y los avatares del viaje, entre los que destaca un aparatoso accidente en una carretera francesa.

La película transpira autenticidad, y ofrece interesantes reflexiones sobre la vida, el sentido del sufrimiento, la amistad y la familia, tanto desde perspectivas creyentes, como la de Paco, como no creyentes como la de Dani Rovira. Un documental con motivación solidaria que se disfruta a gusto y que emociona tanto como entretiene. Una buena propuesta que no hay que dejar pasar.

Todos los caminos, España, 2018

Dirección y guion: Paola García Costas

Música: Pablo Cervantes, Júlia Benach, Leo Dolgan

Fotografía: Juanjo Ordorica, Dario García García, Marc Blasco

Reparto: Dani Rovira,  Clara Lago,  Francisco Santiago

Categories: Notícies d'Esglèsia

El collar rojo

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 08/01/2019 - 4:47pm

El collar rojo

Público adecuado: Jóvenes 

 

 

 

 

El veterano director francés Jean Becker nos regala una pequeña película, modesta en producción pero con muchos entrañables obsequios dentro. A sus ochenta y cinco años, Becker decide sumarse a las celebraciones del primer centenario de la Gran Guerra con esta cinta ambientada precisamente en aquella contienda. Se trata de la adaptación de la novela homónima de Jean-Christophe Rufin –autor de El abisinio-, publicada en castellano en 2014 por Ediciones B.

Recién terminada la guerra, el soldado Morlac (Nicolas Duvauchelle) condecorado por su valor, acaba en prisión por un acto de pública ofensa a los símbolos de la Patria. El juez militar que debe sentenciar el caso, el comandante Lantier (François Cluzet) quiere entender bien lo que ha sucedido, ya que experimenta una cierta simpatía por el acusado y sus razones. Para ello, aparte de a él , irá entrevistando a algunos de sus conocidos, y en especial, a su mujer Valentine (Sophie Verbeeck).

La película, por una parte, ofrece una crítica muy dura, no sólo de la Primera Guerra Mundial, sino del poder, de la política y del militarismo, recordando al discurso amargo del coronel Dax de Senderos de Gloria (S. Kubrick, 1957). Por otra parte, es un hermoso cuento de amor, con los claroscuros dramáticos del orgullo, la incomunicación y los malentendidos. Y en tercer lugar es, de fondo, una reflexión sobre la naturaleza de la lealtad: la lealtad del perro al amo, la lealtad a la Patria, la lealtad a los ideales, la lealtad al amor…

Si Morlac encarna el rechazo del sistema, Lantier es un militar que, tras haber visto con sus ojos el horror de esa guerra, se ha desencantado y está en condiciones de entender mejor al acusado. El tercer vértice de este triángulo es Valentine, el amor de Morlac, que oculta un misterioso y doloroso secreto. En el centro del triángulo, el perro, anónimo, testigo y protagonista de algunos acontecimientos decisivos de nuestros personajes. Una película discreta, pero entrañable, grata y llena de temas nada banales. No está nada mal.

Le collier rouge, Francia 2018

Dirección: Jean Becker

Guion: Jean Becker, Jean-Christophe Rufin, Jean-Loup Dabadie (Novela: Jean-Christophe Rufin)

Música: Johan Hoogewijs

Fotografía: Yves Angelo

Intérpretes: François Cluzet,  Nicolas Duvauchelle,

Categories: Notícies d'Esglèsia

El gran baño

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 08/01/2019 - 8:14am

El gran baño 

Público Recomendado: Jóvenes y Adultos

El gran baño es una comedia francesa que cuenta la historia de un grupo de hombres en plena crisis de los 40

converge en un grupo de natación sincronizada, teniendo que plantar cara a estereotipos y convencionalismos, en pos de encontrar un lugar en el que respirar.

La película narra un trayecto en el que convergen, dentro de un grupo, los correspondientes caminos que cada individuo porta consigo al lugar de confluencia. Dentro de adultos con mayor o peor estrella, con más y menos facilidades o satisfacciones en la vida, se trae a un lugar tan anodino como son una piscina y sus vestuarios el drama humano del que parece inevitable escapar. Y -allí lo interesante- un simple vestuario puede convertirse en un lugar de canalización emocional, de reunión catártica. Allí triunfadores y fracasados van a liberar peso, a dejarse ir. La película nos planta frente a un grupo de hombres con no demasiada buena estrella, por uno y otro vertiente. Y en esta confluencia, que es lo que retrata la película, se generan una ristra de situaciones grotescas, cómicas (llegando al disparate) y un inusitado acompañarse. En este sentido, el de la compañía, resulta El gran baño interesante. Las dinámicas narrativas por las que apuesta, no obstante, alejan el relato del realismo y lo acercan más al artificio y el gag. Siendo una película que bascula entre los temas de la depresión y la ilusión, este maniqueísmo puede pinchar el globo; por ello la película puede hacerse difícil de masticar, si no se sabe a qué se viene.

 

Dirección: Gilles Lelouche

Interpretación: Mathieu Amalric, Guillaume Canet, Benoît Poelvoorde

Duración: 110 min

Distribuidora: Wanda Visión

Categories: Notícies d'Esglèsia

Juliet, desnuda

Pantalla 90 (CEE) - Ds, 05/01/2019 - 9:14am

Juliet, desnuda

Público recomendado: Adultos 

 

“Juliet, Naked” es una novela de Nick Hornsby publicada en 2009. Como ya sucediera con otras novelas suyas, como “A Long way down”, “About a boy” o “High Fidelity” ha sido llevada al cine. Sus novelas, y “Juliet, Naked” especialmente, encierran mucho potencial. Apenas tienen complicación en cuanto a la acción, ni en cuanto a los escenarios, la música es importantísima, porque, al menos en los casos de Juliet y Alta Fidelidad son la causa del desequilibro de uno de los personajes, y tienen mucho sentido del humor.

En Alta Fidelidad (Stephen Frears, 2000), el protagonista (John Cusack) era un fanático de la música, con una colección de vinilos más propia de un museo. Duncan, en “Juliet, desnuda”, es un tarado que adora a un músico oscuro, Duck Crowe (Ethan Hawke) que publicó “Juliet”, un disco que nadie oyó y a nadie interesó, salvo a Duncan y otros doscientos pirados como él alrededor del mundo. Duncan colecciona cada objeto que tenga que ver con Duck Crowe y trata de desentrañar cada frase de sus canciones con las que se sigue emocionando. Espera que, en algún momento, la humanidad se dé cuenta de que Duck Crowe era un genio infravalorado. La cruz de esta cara es su novia Annie (Rose Byrne), con la que lleva viviendo quince años bajo el mismo techo, pero de la que le separa un abismo, creado por el frikismo de Duncan. Han tomado -por iniciativa de Duncan, ante la aquiescencia resignada de Rose- la decisión de no traer hijos a este miserable mundo.

De repente aparece una distinta versión del disco “Juliet”, bautizada como “Juliet Naked”. “Juliet Naked” toma título del célebre CD de los Beatles, publicado en 2003: “Let it be, Naked”, que contiene versiones remasterizadas, desprovistas de ciertos arreglos, para mostrar cómo eran las canciones en su idea original, antes de ser arregladas en estudio. La grandilocuencia de la comparación ya advierte mucho sobre lo que Duncan vive. Estos discos “Naked”, aunque pueda variar la etiqueta con que se los llame, son editados muchos años después para entusiastas, fans, coleccionistas, frikis y también para los tarados, claro.

Jesse Peretz, el director, con mucho trabajo previo en series y especialmente comedia, recibió la propuesta de grabar Juliet a través de sus guionistas, que llevaban dos años trabajando en la adaptación de la novela al cine; tanto el guion como la novela capturaron a Peretz, que vio el potencial de la película. Los temas preferidos de Nick Hornsby estaban claros y le llamaban: la complejidad de las relaciones, no solo de pareja, sino de paternidad; pero también la posibilidad de enmendar una vida errática, llena de errores y de miedos frente a la propia responsabilidad. Una visión superficial de la película se quedaría con los tópicos de “tengo derecho a rehacer mi propia vida”, pero una lectura más profunda revela que hay muchas más cosas en juego. Los protagonistas no están viviendo un mero “quiero rehacer mi vida” en el sentido egoísta de hacer lo que me dé la gana abandonando las obligaciones y los compromisos. Todo lo contrario, el sentimiento y la pasión van justo en la dirección contraria: necesito rehacer mi vida para ocuparme de alguien, para cuidar a alguien, y esta vez de verdad. Una de las figuras más centrales de la película será Jackson, el hijo de seis años de Duck Crowe, su último asidero, su tabla de salvación, quien le permitirá decir que no toda mi vida ha sido tirada al estercolero. Los hijos, con toda la complejidad que aparece en la película, son un buen tema para una sociedad que necesita descubrir su valor, y que está empezando a apreciarlo no por sí mismos, sino por una de sus consecuencias, la insostenibilidad del estado del bienestar. Lo cual es ver las cosas al revés. Duck Crowe no se salva porque su hijo lo vaya a mantener. Se salva porque es él quien mantiene a su hijo.

 

(Juliet, naked; USA, 2018)

Director: Jesse Peretz

Guion: Evgenia Peretz, Jim Taylor, Tamara Jenkins

Interpretación: Rose Byrne, Ethan Hawke, Chris O’Dowd, Phil Davis

Duración: 135 minutos

Género: Comedia – Drama – Musical

 

Pablo Gutiérrez Carreras

 

Categories: Notícies d'Esglèsia

Bumblebee

Pantalla 90 (CEE) - Dj, 03/01/2019 - 1:04pm

Bumblebee

Público recomendado: Todos 

 

 

Los cómics sobre las andanzas de los Transformers, editados actualmente en España por Planeta, fueron creados por la compañía Marvel para ayudar a la venta de los juguetes fabricados por Hasbro. Nadie esperaba nada de ellos, pero el éxito tan rotundo de esta serie limitada de tebeos permitió que se convirtiera en una serie regular, llegando a la nada despreciable cifra de 80 números. Estos tebeos estadounidenses destacaban tanto por la calidad de sus dibujos como por el buen nivel de sus guiones  y se puede comprobar que no frivolizaban con ciertos temas o el alto código ético de estos autobots, capitaneados por Optimus Prime frente a sus rivales los decepticons, dirigidos, con mano firme, por el terrible Megatron para que el que el fin justificaba los medios.

Por otra parte, como todos ustedes saben, el éxito de los citados juguetes, la brillante colección de tebeos y la popular serie de televisión ha dado lugar a esta interminable saga de máquinas de guerra. El caso es que, como el apoyo de sus seguidores sigue siendo tan contundente, el productor Michael Bay ha apostado por la sexta entrega que es una precuela dirigida  por Travis Knight, recordado por la cinta de animación: Kubo y las dos ruedas.

La historia gira en torno a una chica de 18 años de edad, interpretada por Hailee Steinfeld, que no encuentra su lugar en el mundo. Sin embargo, todo cambia cuando, casi por casualidad, descubre al pequeño robot, llamado Bumblebee,  destrozado y abandonado en un desguace. La amistad, que surge entre esta mujercita y este joven coche  de color amarillo con vida propia que recuerda a un escarabajo, será importante para vencer a dos villanos con ruedas.

El cineasta no se conforma con el habitual fuego de artificio de este tipo de producciones, sino que sabe introducir ciertos momentos de intimidad en la vida de los personajes que nos permiten introducirnos en cierta manera en su corazón. La mencionada actriz  representa a una especie de Peter Parker en femenino que necesita encontrarse a sí misma como consecuencia del fallecimiento de su padre y se percibe el intento de los guionistas de profundizar  en el tema, lo que nos parece muy acertado. Esta producción nos recuerda que, tras un momento oscuridad, pueden aparecer estrellas que iluminen nuestro camino, lo que quiere decir que a veces son necesarias las contrariedades para encontrar soluciones a los problemas y dificultades. La enternecedora relación de amistad que se establece entre los dos protagonistas, robot y chica, nos invita a reflexionar sobre sí las máquinas creadas por el hombre pueden llegar a pensar y sentir como una persona. Finalmente, el camión estrella, Optimus Prime, aunque aparece de refilón, vuelve a ser ese referente moral para unos desconcertados autobots.

Título: Bumblebee (2018)

Director: Travis Knight

Género: Ciencia ficción y acción

Reparto: Hailee Steinfeld, John Cena, Pamela Adlon y Stephen Schneider.

 

 

 

Categories: Notícies d'Esglèsia

Mi vecino Totoro

Pantalla 90 (CEE) - Dm, 01/01/2019 - 6:42pm

Mi vecino Totoro

Público recomendado: Familiar

+ ½

 

 

A raíz del 30 aniversario de su lanzamiento, se reestrena en España esta deliciosa y fantástica película de animación, que relata las aventuras y desventuras de dos niñas, Satsuki, 10 años, y la pequeña, Mei, de 4. El padre, profesor universitario, se traslada con ellas a una casa rural, donde poder estar más cerca de la madre, que se encuentra internada en un hospital, a la espera de que mejore su salud y pueda reunirse con su familia. La historia es en parte autobiográfica, pues cuenta Miyazaki que de pequeño su madre sufrió una tuberculosis durante varios años.

En la nueva casa, las niñas conocerán a su vecino Totoro, un espíritu del bosque afable, tranquilo y sonriente. La primera en descubrirlo es Mei, quien le cuenta a su hermana que ha visto a Totoro; Satsuki le pregunta: “¿Te refieres a esos conejos grandes que salen en nuestros cuentos?” Y así efectivamente es Totoro: un personaje de fábula con forma de conejo enorme. La película está llena de deliciosos momentos protagonizados por las dos hermanas, que reflejan el mundo infantil y su inocencia con una delicadeza, atino y dulzura extraordinarios. Los diálogos de las dos pequeñas están llenos de imaginación, sencillez y asombro, pues para ellas cada pequeña situación se convierte en ocasión de festejo: así, al ver un riachuelo, Satsuki gritará entusiasmada a su hermana: “¡Mei! ¡Mira qué bonito! Fíjate, ¡hay pececitos!”.  O veremos a las dos vociferando como locas  y entre risas “¡Nada por aquí! ¡Nada! ¡Nada por aquí! ¡Por aquí nada…!”, mientras rebuscan por toda la casa las escaleras de subida al desván. Cuando van a ver a mamá por primera vez al hospital, se arremolinan ante ella llenas de vitalidad soltando lo primero que se les viene a la cabeza: “¡Mamá, papá se ha equivocado de camino!“ “¡Hoy no tenemos cole!”, “¡Satsuki me riñe mucho!”, “¡Solo cuando haces tonterías!”. El efecto, lejos de ser ñoño, es extraordinariamente vigoroso y realista.

Además de Totoro, las niñas encontrarán otros seres fantásticos, como los duendes del polvo, de quienes su vecina, la abuela Nanny, explica que no hay que tenerles miedo porque “si todos somos felices y seguimos sonriendo, los duendes [del polvo] se cansarán y se marcharán de aquí.” En la misma línea, el padre les explica a sus hijas en medio de una noche de tormenta que reírse es la mejor forma de espantar a los fantasmas. El padre es un hombre sabio que no renuncia a lo maravilloso: cuando el agujero por el que Mei llegó hasta Totoro desaparece y ya no se puede ver más, el padre explica a sus hijas: “recordad que solo podréis verle cuando él quiera.” Y dirigiéndose al espíritu del bosque, el padre añade: “Te damos gracias por lo que has hecho por mi hija, te ruego que cuides de ella y que la protejas.“

Además de la abuela Nanny, entre los vecinos de las dos pequeñas también se cuenta el pequeño Kanta, un niño tímido a quien parecen molestar las continuas risas y el bullicio de dos pequeñas, pero que con el tiempo aprenderá a apreciar a sus nuevas vecinas. La mayor tragedia acaecerá cuando la pequeña Mei se entere de que mamá ha empeorado y que no podrá volver a casa el fin de semana. Entonces, la niña trata de llegar sola al hospital para dejar a su madre unas verduras de la huerta de Nanny que le ayuden a reponerse, pero se pierde en el camino.

Satsuki y todo el vecindario tratan de encontrar a la pequeña sin ningún éxito, hasta que muy preocupada, le hermana mayor acude a Totoro, quien se convierte en la última esperanza de encontrar a Mei sana y salva. “Totoro, te pido que la protejas, te prometo que nunca me portaré mal si me ayudas a encontrarla”, suplica Satsuki a su amigo fantástico. Y de esta forma, la película nos pone en contacto con esos seres maravillosos que salvaguardan nuestros caminos, guían y protegen, y con los humanos que siguen creyendo en lo misterioso: las niñas y los adultos que no han perdido su capacidad de asombro.

Título original: Tonari no Totoro

Dirección: Hayao Miyazaki

Guion: Hayao Miyazaki

Música: Joe Hisaishi

Fotografía: Hisao Shirai

País y año de producción: Japón, 1988

Duración: 86 minutos

Productora: Estudio Ghibli

Animación fantástico, familiar

Categories: Notícies d'Esglèsia

Lo que esconde Silver Lake

Pantalla 90 (CEE) - Dv, 28/12/2018 - 4:47pm

Lo que esconde Silver Lake

Público: Adultos, Sexo explícito

 

 

Under the Silver Lake es la tercera película de David Robert Mitchell, que ya emergiera a nivel internacional en 2015 con It Follows, pieza clave revelación del cine de terror de los últimos años. En esta ocasión el director se aleja del género hacia una suerte de thriller disparatado en clave metaficcional, con reminiscencias a Inherent Vice de Paul Thomas Anderson-Pynchon, Robert Altman y Hitchcock, entre otras piezas del cine americano de los 70.

La película, siguiendo a sus predecesores, establece un relato que se va forjando laberíntico en torno a un imaginario conspiracional, con influencias del videojuego y del cómic que incluyen un fuerte aroma a Daniel Clowes, eminencia de la novela gráfica americana. Así nos adentramos en un viaje lleno de secuencias coloridas, personajes estrambóticos, pistas falsas y golpes de suerte; todo ello a través de un deambular perpetuo de un errante joven sin blanca, sin pasado y sin destino.

Under the Silver Lake traza un viaje colmado de excentricidades, en un retrato impreciso, surrealista y llamativo del mundo Hollywoodiense a caballo entre lo burgués y lo imposible, y sumerge instantáneamente al espectador en una aventura llena de oportunidades, de espacios transparentes para ser llenados por uno mismo, de preguntas inquietantes, guiños pop, y mucha diversión.

Under the Silver Lake, 2018, EEUU

Dirección: David Robert Mitchell

Interpretación: Andrew Garfield, Riley Keough, Grace van Patten

Duración: 140 min

Distribuidora: Vértigo Films

Categories: Notícies d'Esglèsia

Tiempo después

Pantalla 90 (CEE) - Dv, 28/12/2018 - 4:40pm

Tiempo después

Adultos

 

El director albaceteño José Luis Cuerda (1940) retoma el humor surrealista en su nuevo película, Tiempo después, para la que ha contado con una retahíla notable de actores españoles, encabezados por Roberto del Álamo y Blanca Suárez: Antonio de la Torre, Carlos Areces, Nerea Camacho, Miguel Herrán, Secun de la Rosa, Manolo Solo, Gabino Diego, Joaquín Reyes, Raúl Cimas, Miguel Rellán, Berto Romero, María Ballesteros, Pepe Ocio, Daniel Pérez Prada, César Sarachu y Arturo Valls.

Una voz en off —posiblemente la de Cuerda— abre esta historia esperpéntica: «En el 9177, mil años arriba, mil años abajo —que tampoco hay que pillarse los dedos con estas minucias—, el mundo entero (y según algunos, el universo también) se ha visto reducido a un solo Edificio Representativo y a unas afueras cochambrosas habitadas por todos los parados y hambrientos del cosmos».

Entre estos pobladores, se encuentra José María (Roberto del Álamo: Valentín, Días de fútbol, La piel que habito, Que Dios nos perdone…), única persona del miserable poblado que intenta vender la limonada que elabora en el único edificio de la zona (copia de las Torres Blancas, del arquitecto Sáenz de Oíza), donde conviven en sus habitaciones oficios distintos (3 de cada clase), el alcalde y su séquito, una pareja de policías municipales, un almirante con varios militares, una pareja de la Guardia civil —la única que queda, formada por el superior y un guardia inglés— y un caprichoso rey.

Esta fauna elabora sugerentes e histriónicas peroratas donde caben referencias y alusiones hilarantes, contradictorias y sin sentido, que nos hacen valorar el humor absurdo, a veces de trazo grueso, que ha pergeñado su guionista, el propio José Luis Cuerda. Dentro de este talante reivindicativo hay críticas mordaces contra el clero (Antonio de la Torre, en plan cura trabucaire, rifle en mano, contra los desheredados), la monarquía (un rey con deje inglés que adjudica caprichosamente un crimen a quien no lo ha cometido…), los militares y las fuerzas del orden…

La ironía de Cuerda pasa revista también al resto de habitantes del rascacielos, que tiene como fondo el Monument Valley (el Valle de los Monumentos), de Estados Unidos, para hacer más gamberro y desquiciante este moderno patio de Monipodio, en el que los jóvenes del lugar cultivan el egocentrismo, velándolo con patina de citas de filósofos modernos (Hegel, Marx…), pero incapaces de apoyar las  reivindicaciones de los proletarios del lugar.

Pero es entre sonrisas, frases atrevidas y parlamentos histriónicos, donde Cuerda plantea la crítica al liberalismo capitalista al que acusa de fagocitar todo tipo de propuestas reivindicativas del, según él, proletariado, para confinarlas, empaquetarlas y guardarlas “al frío del refrigerador”, dirá su protagonista principal. Y vuelta a empezar.

En este trasiego, el realizador de El bosque animado, Amanece que no es poco, Así en el cielo como en la tierra, tres de sus obras humorísticas surrealistas, se olvida de poner la mirada en otras corrientes ideológicas, como el comunismo, en sus diversas acepciones, que se han llevado por delante a cientos de millones de personas en los siglos XX y en el actual.

Con todo, Tiempo después, es una película original por su puesta en escena y por cómo aborda la convivencia humana en sus estratos, destilando humor provocador.

 

Título original: Tiempo después – España 2018

Duración: 95 min.

Dirección: José Luis Cuerda

Guion: José Luis Cuerda (Novela: José Luis Cuerda)

Música: Lucio Godoy

Fotografía: Pau Esteve Birba

Reparto:

Blanca Suárez,  Roberto Álamo,  Arturo Valls,  Miguel Rellán,  Carlos Areces, Antonio de la Torre,  Joaquín Reyes,  Raúl Cimas,  Género: Comedia. Ciencia ficción | Futuro postapocalíptico

Categories: Notícies d'Esglèsia

Silvio (y los otros)

Pantalla 90 (CEE) - Dj, 27/12/2018 - 1:56pm

Silvio (y los otros)

Público recomendado: Mayores de 13 años

 

 

 

Paolo Sorrentino (Nápoles, 1970) es un director y guionista italiano que ha cultivado tanto el cine como la literatura. En 2013, ganó el Óscar a la mejor película extranjera por “La gran belleza”. Ahora, se ha estrenado en España “Silvio (y los otros)”, un largometraje de dos horas y media de duración que, en realidad, ha nacido de la fusión de los dos que se produjeron en Italia – “Loro 1” y “Loro 2”- y que se consideraron inadecuadas para su distribución en el mercado internacional. El resultado, ha sido una película muy interesante pero que desmerece a las dos italianas de las que resulta. Se ha perdido en torno a una hora de metraje que, sin duda, hubiese valido la pena.

En efecto, “Silvio (y los otros)” es una película valiosa. Retrato colectivo de una Italia que no ha terminado de desaparecer, narra la historia de Sergio Morra (Riccardo Scamarcio), un hombre de provincias hecho a sí mismo a caballo entre el empresario y el pícaro, que quiere crecer en el mundo de los negocios. Para ellos, se aproxima a Silvio Berlusconi (Toni Servillo), que atraviesa un momento difícil después de haber salido del gobierno y con un cúmulo de escándalos y procedimientos judiciales en ciernes que apuntan a presuntas conexiones con la mafia.

El filme es heredero de la comedia italiana de los años 60 -con guiños al humor erótico de los 80- pero no deja de tener un fondo dramático que palpita por debajo de los oropeles y las luces de neón. Es más una sátira que una comedia, y sobre todo tiene un aire de drama que el espectador percibirá sin duda. Hay momentos divertidísimos como la venta por teléfono de un piso inexistente, pero también un vacío existencial que se va haciendo evidente a medida que la película avanza.

De esta forma, cabe una mirada filosófica que atraviese las fiestas con jovencitas y el lujo que rodea al Cavaliere y su entorno hasta llegar al interior de ese hombre que, parafraseando el título de la telenovela mexicana, es un “pobre hombre rico”. Admirado, envidiado y deseado, su vida está tan vacía que necesita llenarla de sexo y diversión hasta sentirse un dios: “yo conozco el guion de la vida”.

Aquí nos encontramos, también un retrato de la Italia de finales de los 90 y principios de los 2000 con un Berlusconi decadente pero aún poderoso. Es muy enriquecedor ver el contraste entre la serie italiana “1992”, que refleja el apogeo de un Berlusconi que parecía imparable -llegó a ser primer ministro por primera vez en 1994- y este largometraje de Sorrentino que muestra al mismo hombre cada vez más solo y más hundido en medio de una vida fastuosa.

La dirección de actores es magistral. En particular, Toni Servillo llena la pantalla con una interpretación de Berlusconi que lo hace inconfundible en los gestos y las actitudes. Conviene, sin embargo, conviene prestar atención, también, a los actores de reparto que van dando el contrapunto de esa personalidad desbordante.

Es una película muy recomendable.

Dirección: Paolo (Italia, 2018)

Interpretación: Toni Servillo, Riccardo Scamarcio, Fabrizio Bentivoglio

Categories: Notícies d'Esglèsia

Aquaman

Pantalla 90 (CEE) - Dll, 24/12/2018 - 3:29pm

Aquaman (Reino Unido, 2018) 

Público recomendado: Jóvenes 

 

 

Aquaman es muy mala. La buena noticia es que es consciente de ello. Y no se crean, esto es importante. Tanto que logra que el resultado no sucumba en lo espantoso y únicamente se quede en lo fútil. Si uno hace el esfuerzo, puede que hasta resulte divertida por momentos, pero efímera al fin y al cabo.

Y eso que Aquaman se ha estrenado casi de milagro. El proyecto ya estaba muy avanzado cuando en Warner se dieron cuentan de que, tal y cómo estaban haciendo las cosas, las adaptaciones de los comics del universo DC (con Batman y Superman al cabeza) no estaba siendo un buen negocio. En general, ni los nuevos Superman ni los nuevos Batman estaban funcionando como deberían pero la guinda la puso La liga de la justicia, una película que debería haber sido un éxito de masas y que con un presupuesto de aproximadamente 300 millones de dólares (puro delirio) recaudó poco más del doble en todo el mundo. Un desastre.

Como consecuencia se despidió a mucha gente en Warner Bros y se cancelaron muchas películas como El hombre de acero 2, obviamente, La liga de la justicia 2 y los spin-off de Jocker y Harley Quinn entre otras. Sin embargo, en aquel preciso instante, Aquaman ya estaba muy avanzada y cancelarla habría sido un escándalo primero y después, tirar mucho dinero a la basura. Además, esta film contaba con un elemento diferenciador importante, su director.

No nos engañemos, hasta la fecha, el principal responsable de los derroteros que ha tomado el universo DC en el cine ha sido Zack Snyder, director de El hombre de acero, Batman Vs. Superman y La liga de la justicia. Inexplicablemente aunque Snyder no daba la talla, la Warner lo seguía llamando para volver a dirigir una nueva película de superhéroes. Pero Aquaman no la dirige Snyder sino James Wan, una promesa en ciernes que en estos momentos anda buscando su destino.

James Wan ha demostrado sobradamente ser un director competente y muy interesante con películas como Silencio desde el mal, Insidious y sobre todo, Expediente Warren, pero llevado por un hipotético aburrimiento por el género Wan ha decidido entregarse a las fauces de la industrial. ¿Consecuencia? Fast and Furious 8 y la cinta que nos ocupa. Es una pena porque Wan parece empeñado en conseguir todo lo que cualquier cineasta evita, ser adormecido por el modelo industrial.

Al final, el resultado de todo esto es una película absolutamente delirante. No tiene mucho sentido y su despliegue visual es tan abrumador que llega a resultar un pelin agotador. Más de dos horas de película para contar la historia de un hombre pez en la que sale Dolph Lundgren con el pelo rosa es, se pongan como se pongan, excesivo. Agotador incluso.

De momento lleva uno de los peores estrenos de la serie DC Comics y es que parece claro que a este universo hay que hacerle un borrón y cuenta nueva. Lo que por otro lado puede resultar muy atractivo para los ejecutivos de los estudios porque al final sería una nueva forma de volver a contar lo mismo de siempre y recaudar todavía más dinero. ¿Les suena de algo?

 

Dirección: James Wan

Interpretación: Jason Momoa (Arthur), Amber Heard (Mera), Willem Dafoe (Vulko), Patrick Wilson (Rey Orm), Nicole Kidman (Atlanna) y Dolph Lundgren (Rey Nereus).

Duración: 98 min.

Distribuidora: Lionsgate

Género: Terror.

Categories: Notícies d'Esglèsia

Spider-man: Un nuevo universo

Pantalla 90 (CEE) - Dg, 23/12/2018 - 11:45am

Spider-man: Un nuevo Universo (EE.UU., 2018)

Público adecuado: Todos

1/2

 

Una vez integrado el personaje de Spider-man en el universo conjunto de Marvel Studios, Sony Pictures ha buscado otra manera de acercarse al personaje: con su primer largometraje de animación. El resultado es todo un triunfo. El joven Miles Morales, mordido por la misma araña radiactiva que dio origen a Spider-man, presencia la muerte del héroe original. Gracias a la apertura de una puerta dimensional a universos paralelos, Miles contará con la ayuda de otras versiones de Spider-man para desarrollar sus poderes e intentar cerrar el portal antes de que destruya el mundo.

Un personaje con más de 50 años a sus espaldas como es Spider-man ha conocido múltiples etapas y diferentes versiones en su recorrido por las viñetas. Una de las más conocidas por los lectores es Miles Morales, procedente de la colección Ultimate Spider-man. Una encarnación que añade cierta variedad étnica al mundo arácnido. A pesar de los muchos rumores, nunca se ha presentado al personaje en las películas de imagen real de Spider-man (aunque sí se incorporaron algunos elementos de su entorno, de forma bastante desafortunada, en la reciente Homecoming). Quizás por ello Sony haya decidido centrar la historia de la primera película animada en este joven con herencia latina y afroamericana.

Y es que al final, a pesar de la original idea de los universos alternativos (que da pie a que veamos diferentes versiones del trepamuros procedentes de los comics), la historia termina contando una vez más el origen de un Spider-man (aunque sea Miles Morales, y no Peter Parker). La misma estructura, los mismos tropos narrativos, el mismo mensaje: un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Y es que la historia de Spider-man no deja de ser una alegoría sobre la adolescencia, esa época en la que el niño empieza a convertirse en hombre, y descubre que la edad adulta conlleva cambios físicos, mentales y vitales, pero también requiere la responsabilidad para manejarlos. La historia, al igual que la del Spider-man tradicional, también hace hincapié en el sustrato familiar como alimento fundamental de esa responsabilidad.

Pero el aspecto más creativo y llamativo de Spider-man: Un nuevo universo es el novedoso y original estilo de animación empleado. Un estilo que, aprovechando el aspecto interdimensional de la historia, mezcla animación 3D con 2D, juega con distintas capas, texturas, formas y colores. El resultado es un absoluto disfrute, un espectáculo visual diferente, como pocas películas de animación recientes (cada vez más clónicas del estilo Pixar) han conseguido ofrecer.

Por último, la película funciona como homenaje a este personaje mítico que es Spider-man, con numerosos guiños a sus distintas encarnaciones en comics, películas, o animación televisiva. Un deleite para los fans, que por supuesto reserva un momento especial de tributo a su recientemente fallecido creador, Stan Lee. Una opción de cine para estas Navidades que puede enganchar por igual a los más pequeños, a los jóvenes y a los padres. Toda generación ha tenido su Spider-man, después de todo.

Dirección: Bob Persichetti, Peter Ramsey, Rodney Rothman.

Guion: Phil Lord, Rodney Rothman.

Intérpretes (voces): Shameik Moore, Jake Johnson, Hailee Steinfeld, Mahershala Ali, Lily Tomlin, Nicolas Cage, Liev Schreiber, Chris Pine.

Música: Daniel Pemberton.

Duración: 117 minutos.

Género: Fantástico, animación.

Categories: Notícies d'Esglèsia

Perdidos en París

Pantalla 90 (CEE) - Dg, 23/12/2018 - 11:01am

Javier Figuero

Dirección: Abel & Gordon (Dominique Abel y Fiona Gordon)

Reparto: Dominique Abel, Fiona Gordon, Emmanuelle Riva y Pierre Richard.

Duración: 83 minutos

Género: comedia.

***1/2 *

La pareja de guionistas y comediantes Abel & Gordon (Dominique Abel y Fiona Gordon) vuelven a trabajar en esta descabezada y divertida comedia romántica, que ambos escriben, protagonizan y dirigen, igual que ya hicieron en otras entregas como L´Iceberg (2005), Rumba (2008) o The Fairy (2011). Abel y Gordon se conocieron en los años 80 en París, y a partir de entonces han trabajado juntos. Comenzaron haciendo representaciones teatrales de comedia que, como ellos mismos cuentan, estaban inspiradas en las actuaciones de grandes cómicos del cine, como Jacques Tati o Laurel y Hardy (el gordo y el flaco) o Charles Chaplin. La pareja de cómicos se mueve con comodidad y destreza dentro del humor físico del burlesco, reinventando un género que en sus manos adquiere una sugestiva traza artística; en Perdidos en París han querido hacer un especial homenaje a Buster Keaton.

La película cuenta las desventuras de Fiona, una mujer que vive en un pequeño pueblo de Canadá y viaja a París para ayudar a su tía Marta, de 88 años, amenazada con ser recluida en una residencia de ancianos. El viaje es una simple excusa para crear una atolondrada comedia romántica en París donde Fiona perderá todas sus pertenencias al extraviar su mochila, ella misma acabará vagabundeando por las calles parisinas y terminará conociendo a Dom, un extravagante e inofensivo vagabundo, con quien vivirá un disparatado romance.

 

La película retrata con colores vivos la ciudad del amor y la luz, donde los protagonistas viven un montón de locas situaciones, algunas sustentadas en diálogos absurdos, como el desatinado discurso de Dom en el supuesto funeral de la tía Marta, junto a otras situaciones de comedia basadas en gags visuales, en las que el sonido adquiere un especial protagonismo y que recuerdan a algunas de las cintas de Tati.

 

Estrenada en el 2016 en Francia, Bélgica, Reino Unido y Estados Unidos, entre otros países, en el 2017 se pudo ver en diversas salas de Europa e Hispanoamérica y le llega ahora el turno a España, que felizmente tendrá su estreno de Perdidos en Paris el 21 de diciembre del presente 2018.

 

La película que presenta algunos momentos puntuales menos adecuados para los niños, pero en su conjunto se trata de una historia agradable, con mensajes positivos y una gran humanidad.

 

Desde el primer momento el público se reirá con situaciones cotidianas que rayan en lo absurdo, que ambos cómicos saben aprovechar magistralmente con puestas en escena sencillas y eficaces, como cuando Fiona enfadada con Dom, le increpa disgustada: “deja de seguirme” y él, sin embargo, camina tras ella -eso sí, a una prudente distancia- para indicarle con gestos tímidos el itinerario que debe seguir para llegar a su destino a través de las intrincadas calles de Paris. Es un divertido momento donde un Dom arrepentido se traga su orgullo -al igual que ella, que acepta callada las indicaciones- para ayudar a Fiona a pesar de su comprensible disgusto.

 

La película es un homenaje al amor, en clave slapstick, con un hermoso París de fondo, donde la pareja de cómicos transforma un simple baile o una subida a la torre Eiffel en una secuencia de vigorosos gags visuales.

 

Javier F. Espadas

Categories: Notícies d'Esglèsia

Un Asunto de Familia

Pantalla 90 (CEE) - Dc, 19/12/2018 - 10:48am

Un asunto de familia

Público recomendado: Jóvenes y adultos

El próximo 21 de diciembre llegará a las salas de cine españolas, y de la mano de Golem, Un asunto de familia,

película escrita y dirigida por el aclamado cineasta japonés de 56 años, Hirokazu Koreeda. Se trata de una hermosa y atípica fábula sobre los lazos familiares que conquistó Cannes el pasado mes de mayo al hacerse acreedora de la Palma de Oro, el máximo galardón.

El filme arranca con la historia de Osamu, cabeza de familia, quien no tiene recursos económicos para sacarla adelante. Para poder sobrevivir se dedica a hacer todo tipo de hurtos que le sirva para conseguir comida y los víveres necesarios. Tras uno de estos robos, Osamu y su hijo Shota se encuentran a Yuri, una niña abandonada en la calle y muerta de frío. Inicialmente, la esposa de Osamu, Nobuyo, no quiere que se quede con ellos, pero la niña demuestra ser muy dulce y terminan por aceptarla como un miembro más de la familia. Sin embargo, la investigación sobre la joven desaparecida, dado que no han considerado que su acción suponga un secuestro, pondrá en peligro a su familia de acogida.

Desde su vital De tal padre tal hijo (2013), en la que Koreeda empieza a explorar con hondura dramática a la familia, el director japonés vuelve a reivindicar ahora la cultura de la familia, la cultura del encuentro, con todas sus aristas, precisamente por la importancia que le otorga a la relación padre-madre-hijos. Y esta vez lo hace mostrando sin remilgos su oposición frente a la injusticia social, algo que ya apreciamos en Nadie sabe (2004), otro de sus grandes dramas sociales sobre el tema.

En Un asunto de familia, el director de Nuestra hermana pequeña (2015) demuestra que la generosidad, la donación al otro, la entrega, pueden renacer incluso en situaciones de indigencia y necesidad. De hecho, es en este punto donde Koreeda plantea un modelo de familia arriesgado pero edificante, que antes el cine no había plasmado.

Otra de las virtudes de Un asunto de familia -además de su evocadora puesta en escena y su representativa banda sonora- son sus personajes por cómo están construidos sus complejos perfiles -con diálogos sólidos- y qué talento derrochan los actores que los interpretan, niños incluidos. Y todo ello queda coronado por la autenticidad que desprende el filme, por asimilar con naturalidad los reveses con que se presenta la vida y concluir que la familia los asume y además no deja de ser feliz por ello.

Nos hemos equivocado al creer que tras Después de la tormenta (2016) Koreeda lo había dicho ya todo sobre la familia. Lo que está muy claro es que el significado de la paternidad en el siglo XXI aún tiene muchas vías de expansión y pronunciamiento.

 

Dirección: Hirokazu Koreeda

Interpretación: Kirin Kiki, Sôsuke Ikematsu, Lily Franky, Moemi Katayama, Sakura Ando, Mayu Matsuoka

Duración: 121 min.

Género: Drama familiar

Categories: Notícies d'Esglèsia

Pàgines