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24 horas para el Señor y nuevo apremiante llamamiento del Papa ante tragedia de refugiados

Dc, 22/03/2017 - 1:25pm
(RV).- El Papa Francisco invitó a los fieles del mundo a participar en la iniciativa  “24 horas para el Señor” , que se celebra el viernes y sábado que anteceden el IV Domingo de Cuaresma, como pidió él mismo en la Bula Misericordiae Vultus (n.17), convocando el Jubileo de la Misericordia, para hacer redescubrir el Sacramento de la Reconciliación: «Invito a todas las comunidades a vivir con fe la cita del 23 y 24 de marzo, para redescubrir el sacramento de la reconciliación: “24 horas para el Señor”. Anhelo, que también este año, este momento privilegiado de gracia del camino cuaresmal se viva en tantas iglesias del mundo para experimentar el encuentro alegre con la misericordia del Padre, que a todos acoge y perdona ». En su audiencia general de la tercera semana de la Cuaresma 2017, el Obispo de Roma, hizo hincapié en que en especial en el camino cuaresmal «estamos llamados a estar disponibles siempre, con una sonrisa y la mano tendida a los que están en dificultad, volviéndonos así sembradores de esperanza». Y, una vez más el Papa Francisco recordó la tragedia de los refugiados y alentó la acogida de los que buscan refugio huyendo de violencias y hambre : «Saludo a los participantes en el encuentro para directores Migrantes y los aliento a proseguir en su compromiso para impulsar la acogida y la hospitalidad de los refugiados , favoreciendo su integración, teniendo en cuenta los derechos y deberes recíprocos para el que acoge y el que es acogido. No olvidemos que esta tragedia de los refugiados, de los emigrantes es la tragedia más grande después de la Segunda Mundial ». En su bienvenida a los peregrinos de lengua inglesa, el Papa recordó el Día Mundial del Agua y el de los Bosques: «Dirijo mi cordial saludo a los participantes en la Conferencia “Watershed: Replenishing Water Values for a Thirsty World” , promovida por el Pontificio Consejo para la Cultura y por el Capítulo Argentino del Club de Roma. Justo hoy se celebra el Día Mundial del Agua, instituido hace 25 años por Naciones Unidas, y ayer se celebró el Día Internacional de los Bosques . Me alegro por este encuentro, que marca una nueva etapa en el compromiso conjunto de varias instituciones para sensibilizar sobre la necesidad de tutelar el agua como bien de todos, valorizando también sus significados culturales y religiosos . Aliento en especial vuestro esfuerzo en el campo de la educación, con propuestas dirigidas a los niños y a los jóvenes ¡Gracias por lo que hacen y que Dios los bendiga» «La Cuaresma nos llama a la conversión y a la penitencia: nos indica el ayuno, la oración y la limosna como caminos de trasformación; nos alienta al examen de conciencia y a admitir humildemente nuestras culpas y la confesión de nuestros pecados», reiteró luego el Santo Padre, en su cordial saludo a los peregrinos polacos: «Como dijo San Juan Pablo II “aprendan a llamar blanco lo que es blanco y negro lo que es negro, mal al mal y bien al bien. Aprendan a llamar pecado al pecado y no lo llamen liberación y progreso” (A los universitarios, 26 de marzo de 1981). Llenos de confianza en el poder de la Palabra de Dios, abramos nuestros corazones al don de su misericordia y de su perdón. Alabado sea Jesucristo». En sus palabras a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados, el Papa Francisco destacó la Solemnidad en la que la Iglesia universal celebra el ‘sí’ de la Madre de Dios: «El próximo sábado celebraremos la Solemnidad de la Anunciación del Señor a la Virgen María . Queridos jóvenes, sepan ponerse a la escucha de la voluntad de Dios, como María; queridos enfermos, no se desalienten en los momentos más difíciles, sabiendo que el Señor no da una cruz superior a las propias fuerzas; y ustedes, queridos recién casados, edifiquen su vida matrimonial sobre la roca firme de la Palabra de Dios». (CdM – RV) (from Vatican Radio)...
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El Papa en la Catequesis: “Hoy el Señor nos pide ser sembradores de esperanza”

Dc, 22/03/2017 - 11:53am
(RV).- “En las Escrituras el Padre de nuestro Señor Jesucristo se revela como el Dios de la perseverancia y de la consolación. Y es ahí que nos hacemos conscientes de que nuestra esperanza no se funda en nuestras capacidades y en nuestras fuerzas, sino en el fundamento de Dios y en la fidelidad de su amor, es decir, en la fuerza de Dios y en la consolación de Dios”, con estas palabras el Papa Francisco explicó en la Audiencia General del cuarto miércoles de marzo, que la esperanza cristiana tiene como fundamento a Dios mismo. Continuando su ciclo de catequesis sobre “la esperanza”, el Obispo de Roma dijo que, el Apóstol Pablo nos ayuda a entender mejor en que consiste esta virtud, y hoy “lo hace uniéndola a dos actitudes aún más importantes para nuestra vida y nuestra experiencia de fe: la perseverancia y la consolación”. “La perseverancia – afirmó el Pontífice - podríamos definirla también como paciencia: es la capacidad de soportar, llevar sobre los hombros, ‘soportar’, de permanecer fieles, incluso cuando el peso parece hacerse demasiado grande, insostenible, y seremos tentados de juzgar negativamente y de abandonar todo y a todos”. Y la consolación, precisó el Papa, es la gracia de saber acoger y mostrar en toda situación, incluso en aquellas marcadas por la desilusión y el sufrimiento, la presencia y la acción compasiva de Dios. Por ello, San Pablo nos recuerda que la perseverancia y la consolación nos son transmitidas de modo particular por las Escrituras, es decir, por la Biblia. De hecho, señaló el Papa Francisco, la Palabra de Dios, en primer lugar, nos lleva a dirigir la mirada a Jesús, a conocerlo mejor y a conformarnos a Él, a asemejarnos siempre más a Él. En segundo lugar, la Palabra nos revela que el Señor es de verdad «el Dios de la constancia y del consuelo», que permanece siempre fiel a su amor por nosotros. Y también se preocupa por nosotros, curando nuestras heridas con la caricia de su bondad y de su misericordia. Texto completo de la catequesis del Papa Francisco Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días! Ya desde hace algunas semanas el Apóstol Pablo nos está ayudando a comprender mejor en que cosa consiste la esperanza cristiana. Y hemos dicho que no era un optimismo, no: era otra cosa. Y el Apóstol nos ayuda a entender que cosa es esto. Hoy lo hace uniéndola a dos actitudes aún más importantes para nuestra vida y nuestra experiencia de fe: la «perseverancia» y la «consolación» (vv. 4.5). En el pasaje de la Carta a los Romanos que hemos apenas escuchado son citados dos veces: la primera en relación a las Escrituras y luego a Dios mismo. ¿Cuál es su significado más profundo, más verdadero? Y ¿En qué modo iluminan la realidad de la esperanza? Estas dos actitudes: la perseverancia y la consolación. La perseverancia podríamos definirla también como paciencia: es la capacidad de soportar, llevar sobre los hombros, “soportar”, de permanecer fieles, incluso cuando el peso parece hacerse demasiado grande, insostenible, y estamos tentados de juzgar negativamente y de abandonar todo y a todos. La consolación, en cambio, es la gracia de saber acoger y mostrar en toda situación, incluso en aquellas marcadas por la desilusión y el sufrimiento, la presencia y la acción compasiva de Dios. Ahora, San Pablo nos recuerda que la perseverancia y la consolación nos son transmitidas de modo particular por las Escrituras (v. 4), es decir, por la Biblia. De hecho, la Palabra de Dios, en primer lugar, nos lleva a dirigir la mirada a Jesús, a conocerlo mejor y a conformarnos a Él, a asemejarnos siempre más a Él. En segundo lugar, la Palabra nos revela que el Señor es de verdad «el Dios de la constancia y del consuelo» (v. 5), que permanece siempre fiel a su amor por nosotros, es decir, que es perseverante en el amor con nosotros, no se cansa de amarnos: ¡no! Es perseverante: ¡siempre nos ama! Y también se preocupa por nosotros, curando nuestras heridas con la caricia de su bondad y de su misericordia, es decir, nos consuela. Tampoco, se cansa de consolarnos. En esta perspectiva, se comprende también la afirmación inicial del Apóstol: «Nosotros, los que somos fuertes, debemos sobrellevar las flaquezas de los débiles y no complacernos a nosotros mismos» (v. 1). Esta expresión «nosotros, los que somos fuertes» podría parecer arrogante, pero en la lógica del Evangelio sabemos que no es así, es más, es justamente lo contrario porque nuestra fuerza no viene de nosotros, sino del Señor. Quien experimenta en su propia vida el amor fiel de Dios y su consolación está en grado, es más, en el deber de estar cerca de los hermanos más débiles y hacerse cargo de sus fragilidades. Si nosotros estamos cerca al Señor, tendremos esta fortaleza para estar cerca a los más débiles, a los más necesitados y consolarlos y darles fuerza. Esto es lo que significa. Esto nosotros podemos hacerlo sin auto-complacencia, sino sintiéndose simplemente como un “canal” que transmite los dones del Señor; y así se convierte concretamente en un “sembrador” de esperanza. Es esto lo que el Señor nos pide a nosotros, con esa fortaleza y esa capacidad de consolar y ser sembradores de esperanza. Y hoy, se necesita sembrar esperanza, ¿eh? No es fácil. El fruto de este estilo de vida no es una comunidad en la cual algunos son de “serie A”, es decir, los fuertes, y otros de “serie B”, es decir, los débiles. El fruto en cambio es, como dice Pablo, «tener los mismos sentimientos unos hacia otros, a ejemplo de Cristo Jesús» (v. 5). La Palabra de Dios alimenta una esperanza que se traduce concretamente en el compartir, en el servicio recíproco. Porque incluso quien es “fuerte” se encuentra antes o después con la experiencia de la fragilidad y de la necesidad de la consolación de los demás; y viceversa en la debilidad se puede siempre ofrecer una sonrisa o una mano al hermano en dificultad. Y así es una comunidad que «con un solo corazón y una sola voz, glorifica a Dios» (Cfr. v. 6). Pero todo esto es posible si se pone al centro a Cristo, su Palabra, porque Él es el “fuerte”, Él es quien nos da la fortaleza, quien nos da la paciencia, quien nos da la esperanza, quien nos da la consolación. Él es el “hermano fuerte” que cuida de cada uno de nosotros: todos de hecho tenemos necesidad de ser llevados en los hombres del Buen Pastor y de sentirnos acogidos en su mirada tierna y solícita. Queridos amigos, jamás agradeceremos suficientemente a Dios por el don de su Palabra, que se hace presente en las Escrituras. Es ahí que el Padre de nuestro Señor Jesucristo se revela como «Dios de la perseverancia y de la consolación». Y es ahí que nos hacemos conscientes de como nuestra esperanza no se funda en nuestras capacidades y en nuestras fuerzas, sino en el fundamento de Dios y en la fidelidad de su amor, es decir, en la fuerza de Dios y en la consolación de Dios. Gracias. (Traducción del italiano, Renato Martinez – Radio Vaticano) (from Vatican Radio)...
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Papa: Hacerse cargo del hermano más débil sin caer en la autocomplacencia

Dc, 22/03/2017 - 11:47am
(RV).- “Quien experimenta en la propia vida el amor fiel de Dios y su consuelo, es capaz, es más, tiene el deber de estar cerca de los hermanos más débiles y de hacerse cargo de sus fragilidades” . Pero esto ha de hacerse sin “auto complacerse”, sino sintiéndose simples “canales” que transmiten los dones del Señor, tal fuera la indicación del Papa Francisco en el miércoles 22 de marzo, al impartir su catequesis sobre la esperanza cristiana. Después de escuchar junto a los fieles presentes en la plaza las palabras que el apóstol Pablo dirige a los Romanos, aquellas que hablan de la perseverancia y del consuelo en virtud de las cuales los cristianos tenemos viva la esperanza, el pontífice hizo hincapié en el modo en que estas dos actitudes iluminan la realidad de la esperanza. Así explicó que la perseverancia, también definida como paciencia, es la capacidad de soportar y de permanecer fieles aun cuando el peso a soportar es demasiado grande y tenemos, en consecuencia, la tentación de juzgar negativamente y de abandonar todo y a todos. Mientras que la consolación es la gracia de saber captar y mostrar en cada situación, aun en aquellas marcadas por la desilusión y el sufrimiento, la presencia y la acción compasiva de Dios. De esto se desprenden la afirmación y la aclaración del Santo Padre: por una parte la afirmación de que quien experimenta en la propia vida el amor fiel de Dios y su consuelo, es decir, los ‘más fuertes’ según el apóstol, tienen el deber de estar cerca de los hermanos más débiles y de hacerse cargo de sus fragilidades. Y por la otra, la aclaración de que esto no significa que el fruto de este estilo de vida sea una comunidad en la cual algunos son de serie A - es decir los fuertes - y otros de serie B - los débiles - , sino que, porque quien en es ‘fuerte’ antes o después experimenta la fragilidad y necesita del consuelo de los demás y quien experimenta la debilidad siempre puede ofrecer una sonrisa o una mano al hermano en dificultad, es necesario poner siempre en el centro a Cristo y a su palabra, que alimenta una esperanza que se traduce en el compartir y en el recíproco servicio, dado que Él y sólo Él, es el “hermano fuerte” que cuida de cada uno de nosotros. A continuación, el resumen de la catequesis que el Papa presentó en nuestro idioma: San Pablo continúa ayudándonos a comprender mejor en qué consiste la esperanza cristiana. Hoy señala dos actitudes importantes para nuestra vida y nuestra experiencia de fe: la perseverancia y la consolación. La Sagrada Escritura nos muestra que la perseverancia o paciencia es la capacidad de soportar, de permanecer fieles, sobre todo en medio de las situaciones adversas. Por otra parte, la consolación es la gracia de saber acoger y mostrar en todo momento, especialmente en aquellos marcados por el sufrimiento y la desilusión, la presencia y la acción compasiva de Dios que nunca nos abandona y permanece siempre fiel a su amor por nosotros. Por eso el Apóstol afirma que somos fuertes, pues en la lógica del Evangelio nuestra fuerza no viene de nosotros sino del Señor, que nos concede experimentar su consolación y su amor fiel, y nos da la capacidad de estar cerca de los hermanos más débiles y de hacernos cargo de su fragilidad. La Palabra de Dios alimenta en nosotros la esperanza, que se traduce concretamente en servicio recíproco y en el compartir. Esto es posible sólo cuando en el centro está Cristo y su Palabra, porque él es el “hermano fuerte” que nos cuida y nos carga sobre sus hombros de “Buen Pastor”, tierno y solícito. ************************************** Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los provenientes de España y Latinoamérica. Agradezcamos al Señor el don de su Palabra y no olvidemos que nuestra esperanza no depende de nuestras capacidades, sino de la ayuda de Dios y de la fidelidad de su amor. Muchas gracias. (Griselda Mutual - Radio Vaticano) (from Vatican Radio)...
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XXV Jornada de los Misioneros Mártires: “No tengáis miedo”

Dc, 22/03/2017 - 11:33am
Roma – “'No tengáis miedo' es la invitación que aparece en cada teofanía y es la frase que más repite Jesús resucitado cuando se aparece a sus discípulos. Una invitación que ayuda a hacer frente a los momentos oscuros y difíciles, de persecución, sabiendo que el Señor está siempre cerca de cada uno de nosotros... Y teniendo que imaginar la vida de un mártir en los momentos antes de su martirio, nos gusta creer que esta frase es la que oyen a Jesús decirles mientras los acompaña hasta el extremo de su testimonio”. Así lo escribe Alez Zappalà explicando el tema de la XXV jornada de oración y ayuno en memoria de los Misioneros Mártires, “No tengáis miedo”, que se celebrará el 24 de marzo. La fecha fue elegida por el Movimiento de Jóvenes de la Obras Misionales Pontificias de Italia recordando que ese mismo día del año 1980 fue asesinado Mons. Oscar Arnulfo Romero, arzobispo de San Salvador, beatificado el 23 de mayo de 2015. Esta jornada se celebra en varios países el mundo, promovida por diócesis, instituciones religiosas y realidades misioneras. Recordando que el 1 de diciembre del año 2016 se celebró el primer centenario del martirio del Beato Charles de Foucald, don Michele Autuoro, director de Missio, subraya que “la entrega de la vida de nuestros hermanos y hermanas hasta el martirio es simplemente la consecuencia extrema de los que no han elegido el honor, sino el compromiso total, no la comodidad y la seguridad, sino que a costa de algún sacrificio, donar la plenitud de vida de Jesús. No se trata de héroes, sino de hombres y mujeres cuyas vidas han sido entregadas al Evangelio y que, como Jesús, nos repiten 'no tengais miedo...' somos siervos inútiles”. En el material para la animación misionera de la Jornada, se propone un gesto de solidaridad, espiritual y material, hacia Siria, atormentada por años de guerra, respondiendo así a la llamada de Mons. Marayati, cabeza de la archieparquía de Alepo, para la reconstrucción de la catedral y de la escuela diocesana Al Imane. También se ha preparado el texto para un Vía Crucis inspirado en la Encíclica Laudato Sí y para una vigilia en memoria de los mártires misioneros. También se presentan algunas películas para la realización de un vídeo-forum sobre el tema Link correlati : El material para la animación de la Jornada: Lista de los agentes pastorales asesinados en el año 2016:...
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Cuaresma es la ocasión buena para acercarnos a Jesús en el rostro de los hermanos que sufren, dijo el Papa en el Ángelus

Dg, 19/03/2017 - 2:30pm
(Radio Vaticana).- Este tiempo de Cuaresma es la ocasión buena para acercarnos a Jesús y  encontrarlo en la oración, y ver su rostro en el rostro de los hermanos que sufren: fue esta la invitación del Papa Francisco a la hora del Ángelus del tercer domingo de Cuaresma, ante los peregrinos llegados a la plaza de San Pedro. Tomando el pasaje del Evangelio de Juan que relata el encuentro de Jesús con la Samaritana, a quien le pide de beber, Francisco hizo hincapié en que el agua que dona la vida eterna la hemos recibido en el Bautismo pero quizás la hemos olvidado o estamos en búsqueda de “pozos” cuyas aguas no nos sacian la sed. El Obispo de Roma recordó que Jesús nos habla también a nosotros como a la samaritana. Por ello, este tiempo de Cuaresma es la ocasión buena para acercarnos a Él - aseguró - y renovando en nosotros la gracia del Bautismo, volvernos artífices de reconciliación e instrumentos de paz.  Texto completo de la reflexión de Francisco antes de la oración del Ángelus (Radio Vaticana) Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días! El Evangelio de este domingo, tercero de Cuaresma, nos presenta el diálogo de Jesús con la Samaritana (cfr. Jn 4,5-42). El encuentro sucedió mientras Jesús atravesaba Samaria, región entre Judea y Galilea, habitada por gente que los judíos despreciaban, considerándola cismática y herética. Pero precisamente esta población será una de las primeras en adherir a la predicación cristiana de los Apóstoles. Mientras los discípulos van a la aldea a procurarse algo de comer, Jesús se queda en un pozo y pide que le de beber a una mujer, que había ido allí para sacar el agua. Y de este pedido comienza un diálogo. ¿Cómo es que un judío se digna de preguntar algo a una samaritana? Jesús responde: “Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice: ‘Dame de beber’, tú misma se lo hubieras pedido, y él te habría dado agua viva”. Un agua que sacia toda sed y que se transforma en fuente inagotable en el corazón de quien la bebe. (v. 10-14) Ir al pozo a sacar agua es fatigoso y aburrido; ¡sería bello tener a disposición una fuente fluyente! Pero Jesús habla de un agua diversa. Cuando la mujer se da cuenta que el hombre con el que está hablando es un profeta, le confía la propia vida y le presenta cuestiones religiosas. Su sed de afecto y de vida plena no ha sido apagada por los cinco maridos que ha tenido, es más, ha experimentado desilusiones y engaños. Por eso la mujer queda impresionada por el gran respeto que Jesús tiene por ella y cuando Él le habla incluso de la verdadera fe, como relación con Dios Padre “en espíritu y en verdad”, entonces intuye que aquel hombre podría ser el Mesías y Jesús – cosa rarísima – lo confirma: “Soy yo, el que habla contigo” (v. 26). Él dice de ser el Mesías a una mujer que tenía una vida así desordenada. Queridos hermanos, el agua que dona la vida eterna ha sido esparcida en nuestros corazones en el día de nuestro Bautismo; entonces Dios nos ha transformado y llenado de su gracia. Pero puede darse que este gran don lo hemos olvidado, o reducido en un mero dato del registro civil; y quizás estamos en búsqueda de “pozos” cuyas aguas no nos sacian la sed. Cuando olvidamos beber agua, vamos en búsqueda de pozos que no tienen agua limpia. Entonces ¡este Evangelio es precisamente para nosotros! No sólo para la Samaritana, ¡es para nosotros! Jesús nos habla como a la Samaritana. Cierto, nosotros ya lo conocemos, pero quizás todavía no lo hemos encontrado personalmente, sabemos quién es Jesús, pero quizás no lo hemos encontrado personalmente, hablando con Él, y todavía no lo hemos reconocido como nuestro Salvador. Este tiempo de Cuaresma es la ocasión buena para acercarnos a Él, encontrarlo en la oración en un diálogo corazón a corazón, ver su rostro en el rostro de un hermano o de una hermana sufriente. De este modo podemos renovar en nosotros la gracia del Bautismo, refrescarnos en la fuente de la Palabra de Dios y de su Santo Espíritu; y así descubrir también la alegría de volvernos artífices de reconciliación e instrumentos de paz en la vida cotidiana. La Virgen María nos ayude a tomar constantemente de la gracia que brota de la roca que es Cristo Salvador, para que podamos profesar con convicción nuestra fe y anunciar con alegría las maravillas del amor de Dios, misericordioso y fuente de todo bien. (Traducción del italiano María Cecilia Mutual -RV)       (from Vatican Radio)...
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Cercanía del Papa a las víctimas de las inundaciones de Perú

Dg, 19/03/2017 - 2:22pm
(RV).- Después de rezar la oración mariana del Ángelus, el Santo Padre Francisco mostró su cercanía a las víctimas de las inundaciones que están azotando Perú en los últimos días, y recordó, con palabras llenas de afecto, a  Josef Mayr-Nusser, mártir que se negó a unirse a los nazis por fidelidad al Evangelio y quien fue proclamado Beato ayer, 18 de marzo de 2017, en la ciudad italiana de Bolzano. Sin olvidarse de la fiesta litúrgica de San José , Francisco afirmó que este año se celebrará mañana.  Texto completo de los saludos del Papa Francisco después del Ángelus: Queridos hermanos y hermanas, Quiero asegurar mi cercanía a la querida población del Perú, duramente golpeada por devastadoras inundaciones. Rezo por las víctimas y por los que participan en las operaciones de socorro. Ayer, en Bolzano, fue proclamado Beato Josef Mayr-Nusser, padre de familia y miembro de la Acción Católica, quien fue martirizado por negarse a unirse a los nazis, por fidelidad al Evangelio. Por su gran estatura moral y espiritual, es un modelo para los fieles laicos, especialmente para los padres, que hoy recordamos con gran afecto, y aunque es la fiesta litúrgica de San José, se celebrará mañana porque hoy es domingo. ¡Atodos los papás saludémoslos con un gran aplauso! Dirijo un cordial saludo a todos ustedes, peregrinos de Roma, de Italia y de diversos países. Saludo a las comunidades neocatecumenales venidas de Angola y de Lituania, así como a los responsables de la comunidad de Sant’ Egidio de África y de América Latina. Saludo a los fieles italianos de Viterbo, Bolgare, San Benedetto Po, y los estudiantes de Torchiarolo. A todos les deseo un buen domingo. No se olviden de rezar por mí. ¡Buen almuerzo! y ¡Hasta la vista! (Traducción del italiano, Mireia Bonilla – RV) (from Vatican Radio)...
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El Papa llamó a convertise en artífices de reconciliación e instrumentos de paz en la vida cotidiana, en el Ángelus del 19

Dg, 19/03/2017 - 1:09pm
FLASH de las palabras de FRANCISCO en el ÁNGELUS , jesuita Guillermo Ortiz “Jesús habla de un agua diversa”, dijo Francisco explicando el Evangelio del 3eer domingo de Cuaresma, que refiere el diálogo de Jesús con la samaritana. Dijo que Cuando la mujer se da cuenta que el hombre con el que está hablando es un profeta, “le confía la propia vida y le pone cuestiones religiosas”. Y explicó que “Su sed de afecto y de vida plena no ha sido apagada por los cinco maridos que tubo, es más ha experimentado desilusiones y engaños por eso la mujer permanece golpeada por el gran respeto que Jesús tiene por ella y cuando él le habla, además de la verdadera fe, como relación con Dios padre en espíritu y en verdad,  entonces intuye que aquel hombre podría ser el Mesías. Y Jesús, cosa rarísima lo confirma; “soy yo que hablo contigo”. v26 El Vicario de Cristo afirmó que “el agua que dona la vida eterna fue infundida en nuestros corazones en el día de nuestro bautismo, ahora Dios nos ha transformado y llenados de su gracia. Pero puede darse que hayamos olvidado este gran don, o reducido a un mero dato, y quizá vamos en busca de “pozos”  aunque no nos sacian la sed”. Y aquí el obispó de Roma manifestó con fuerza, que:  “¡Entonces este evangelio es precisamente para nosotros! Jesús nos habla como a la samaritana. Ciertamente nosotros ya lo conocemos pero quizá no lo hemos aturdido personalmente, y no lo hemos todavía reconocido como nuestro salvador. Este tiempo de Cuaresma es la ocasión buena para acercarse a él, encontrarlo en la oración en un dialogo corazón a corazón, ver su Rostro en el rostro de un hermano o de una hermana sufriente. De Este modo podemos renovar en nosotros la gracia del bautismo, saciarnos en la fuente de la Palabra de Dios y de su Santo Espíritu, es así descubrir la gloria de convertimos en artífices de reconciliación e instrumentos de paz en la vida cotidiana.” @jesuitaGuillo   (from Vatican Radio)...
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Pésame del Papa por la muerte del cardenal Vlk

Ds, 18/03/2017 - 4:13pm
(RV).- “Elevo férvidas oraciones a Dios para que conceda el reposo eterno a este celante y generoso pastor y me uno espiritualmente a los fieles de esta comunidad diocesana, donde él ejerció con diligencia el ministerio episcopal”. Con estas palabras el Papa Francisco se dirige al arzobispo de Praga, el cardenal Dominik Duka, en un telegrama de pésame por la muerte del cardenal Miloslav Vlk, arzobispo emérito de esta ciudad, quien falleció al término de una dolorosa enfermedad “que él – escribe el Pontífice – soportó con fe y confianza en el Señor”. En la misiva, el Santo Padre recuerda con admiración la tenaz fidelidad a Cristo del cardenal Vlk, “no obstante las privaciones y persecuciones contra la Iglesia” y recuerda asimismo “su fecunda y múltiple actividad apostólica, animada por el deseo de testimoniar a todos la alegría del Evangelio, promoviendo una auténtica renovación eclesial fiel, siempre dócil a las inspiraciones del Espíritu Santo”. El Pontífice expresa finalmente sus más sentidas condolencias a los familiares del difunto purpurado, al clero y a todos los fieles de esta querida diócesis e imparte “la confortante bendición apostólica, como signo de fe y de esperanza cristiana en el Señor resucitado”. Con la muerte del cardenal Vlk, el número de cardenales del Colegio Cardenalicio desciende a 244, de los cuales 117 electores y 107 no electores. (MCM-RV) (from Vatican Radio)...
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Primer aniversario del Papa en Instagram

Ds, 18/03/2017 - 4:13pm
(RV).-  El 19 de marzo de 2016, tercer aniversario del inicio de su Pontificado, el Papa inauguró su cuenta oficial en Instagram bajo el nombre Franciscus. En efecto, el día en el que la Iglesia celebra a San José, a quien el Pontífice tiene una especial devoción, publicó su primera foto e hizo un pedido especial en nueve idiomas a los usuarios de la popular red social: “Recen por mí”. El mismo lo anunció a través de su cuenta en Twitter @Pontifex con el siguiente tuit: “Inicio un nuevo camino, en Instagram, para recorrer con ustedes el camino de la misericordia y de la ternura de Dios”. A un año de este evento nuestro colega Alessando Gisotti conversó con mons. Lucio Adrián Ruíz, Secretario de la secretaría para la Comunicación. (RC-RV)     (from Vatican Radio)...
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El Papa visitará Egipto

Ds, 18/03/2017 - 3:06pm
(RV).- El Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Greg Burke, informó este sábado que el Papa Francisco visitará en abril Egipto. “Acogiendo la invitación del Presidente de la República, de los Obispos de la Iglesia Católica, de Su Santidad el Papa Tawadros II y del Gran Imán de la Mezquita de Al Azhar, Cheikh Ahmed Mohamed el-Tayyib, Su Santidad el Papa Francisco cumplirá un Viaje Apostólico a la República Árabe de Egipto del 28 al 29 de abril 2017, visitando la ciudad del Cairo”. El programa del viaje se publicará próximamente. (RC-RV) (from Vatican Radio)...
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Perdón y oración: el Papa preside la celebración penitencial en la Basílica de San Pedro

Dv, 17/03/2017 - 7:14pm
(RV).- La tarde del viernes 17 de marzo, el Papa Francisco presidió la celebración penitencial con el rito de la reconcialiación: la confesión y absolución individual, en la basílica de San Pedro junto a una multitud de fieles y peregrinos allí presentes. En un ambiente de recogimiento y reflexión, tras escuchar las lecturas asignadas, el Santo Padre se dirigió a uno de los confesionarios para recibir el sacramento de la reconciliación, dando así testimonio propio del valor de la confesión. En este tiempo de Cuaresma, el Sucesor de Pedro ha insistido en varias ocasiones sobre la importancia de la confesión como renovación espiritual para fortalecer nuestra fe y seguir avanzando en el camino de la vida cristiana. Así lo explicó, esta misma mañana en su discurso que dirigió a los participantes en el curso promovido por la  Penitenciaría Apostólica .  “Un confesor que reza sabe bien que es él mismo el primer pecador y el primer perdonado", recordó el Pontífice. "No se puede perdonar en el Sacramento sin la conciencia de haber sido perdonado antes. Así, pues, la oración es la primera garantía para evitar cualquier actitud de dureza, que inútilmente juzga al pecador y no al pecado. En la oración se debe implorar el don de un corazón herido, capaz de comprender las heridas de los demás y de sanarlas con el aceite de la misericordia, lo que el Buen Samaritano derramó sobre las heridas de aquel desventurado, de quien nadie tuvo misericordia (cf. Lc 10,34)”. Posteriormente, el Obispo de Roma y varios sacerdotes que lo acompañaron a lo largo de esta ceremonia, administraron el sacramento de la reconciliación a todo aquel que deseara acercarse a recibirlo. "Jesús médico del cuerpo y de las almas  es capaz de sanar nuestras heridas y de sostenernos con la fuerza de su espíritu, de liberarnos de la esclavitud del pecado por medio de la penitencia y la oración para unirnos así a la gloria de su resurrección", fue la oración presentada por los fieles que participaron en esta celebración, haciendo especial hincapié en la figura de la Virgen María como "principal refugio de los pecadores". A continuación te ofrecemos el enlace con la Crónica de Radio Vaticana sobre el evento. (SL-RV) (from Vatican Radio)...
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El Papa asiste a la segunda predicación de Cuaresma

Dv, 17/03/2017 - 3:19pm
El Espíritu Santo nos introduce en el misterio de la divinidad de Cristo (RV).- Tal como estaba previsto, el tercer viernes de marzo, a las 9.00, en la Capilla Redemptoris Mater del Palacio Apostólico del Vaticano, el Santo Padre Francisco asistió a la segunda Predicación de Cuaresma del Padre Raniero Cantalamessa, Predicador de la Casa Pontificia. El tema general de las predicaciones de este año en preparación a la Pascua es: “Nadie puede decir: ‘¡Jesús es el Señor! Si no en el Espíritu Santo” ( 1Co 15, 3). El Paráclito nos introduce en la “verdad plena” sobre Jesucristo y sobre su misterio pascual. En esta ocasión, el Predicador abordó el tema del Espíritu Santo, “que nos introduce – dijo – en el misterio de la divinidad de Cristo”. Y lo hizo mediante cuatro puntos, a saber: “La fe de Nicea”; “Ustedes, ¿quién dicen que soy yo?”; “¿Quién es el que vence al mundo?” y “¡Bienaventurados los ojos que ven lo que ustedes ven!”. La fe de Nicea El Padre Cantalamessa prosiguió su reflexión sobre “el papel del Espíritu Santo en el conocimiento de Cristo”. A la vez que puso de manifiesto que a este respecto no se puede callar una confirmación en curso hoy en el mundo. Y es que existe, desde hace tiempo, un movimiento llamado “Judíos mesiánicos”, es decir, judeo-cristianos. “¡Cristo y cristiano” – añadió el Predicador – no son más que la traducción griega del hebreo “Mesías y mesiánico”! Mientras una estimación por defecto habla de 150.000 adheridos, separados en grupos y asociaciones diferentes entre sí, difundidos sobre todo en los Estados Unidos de América, Israel y en varias naciones europeas. Se trata de judíos que creen en Jesús – explicó – en “Yeshua”, que es el Mesías prometido, el Salvador y el Hijo de Dios, pero que no quieren renunciar a su identidad y tradición judía, de modo que no se adhieren oficialmente a ninguna de las Iglesias cristianas tradicionales porque quieren vincularse y hacer revivir la primitiva Iglesia de los judeo-cristianos, cuya experiencia fue interrumpida bruscamente por conocidas vicisitudes traumáticas. De ahí que haya explicado que la Iglesia católica y las demás Iglesias siempre se han abstenido de promover este movimiento por razones obvias de diálogo con el judaísmo oficial. “Ustedes, ¿quién dicen que soy yo?” En el segundo punto de su predicación, el Padre Cantalamessa afirmó que “la divinidad de Cristo es la piedra angular que sostiene los dos misterios principales de la fe cristiana: la Trinidad y la Encarnación”. Que son como dos puertas que se abren y se cierran a la vez. Existen edificios o estructuras metálicas hechos de tal modo – dijo – que si se toca un cierto punto, o se quita una determinada piedra, todo se derrumba. Del mismo modo entonces, podría suceder en el edificio de la fe cristiana, en el que su piedra angular es la divinidad de Cristo. Sí, porque quitado ésta – prosiguió –todo se disgrega y antes que nada la Trinidad. Si el Hijo no es Dios – se preguntó – ¿por quién, entonces, estaría formada la Trinidad? Y explicó que esto ya lo había denunciado con claridad San Atanasio, cuando escribió contra los arrianos. Además, el Predicador puso de manifiesto que también el diálogo entre ciencia y fe lleva a poner a Cristo entre paréntesis. Y dijo que sucede lo mismo en el diálogo con la filosofía a la que le gusta ocuparse de conceptos metafísicos y no de realidades históricas, por no hablar del diálogo interreligioso en el que se discute de paz y ecologismo, y no de Jesús. ¿Quién es el que vence al mundo? Por esta razón en el tercer punto de su predicación el Padre Cantalamessa afirmó que hay “que recrear las condiciones para una fe en la divinidad de Cristo sin reservas y sin reticencias”. De manera que se debe reproducir el impulso de fe del que nació la fórmula de fe. A la vez que el cuerpo de la Iglesia ha producido un esfuerzo supremo, con el que se ha elevado, en la fe, por encima de todos los sistemas humanos y de todas las resistencias de la razón. Y recordó al respecto que San Juan, en su Primera Carta, escribe: “¿Quién es el que vence al mundo si no quien cree que Jesús es el Hijo de Dios?” ( 1 Jn 5, 4-5). Por lo que afirmó que debemos entender bien qué quiere decir “vencer al mundo”; que no significa “conseguir más éxito, dominar la escena política y cultural, lo que sería más bien lo contrario: no vencer al mundo, sino mundanizarse”. Y agregó que lamentablemente no han faltado épocas en que se ha caído, sin darse cuenta de ello, en este equívoco. De manera que dejando de lado todo triunfalismo, el Predicador dijo que se trata de una victoria de un tipo distinto, sobre lo que también el mundo odia y no acepta de sí mismo como es la temporalidad, la caducidad, el mal y la muerte. Lo que significa, en su acepción negativa, la palabra “mundo” en el Evangelio. De ahí que  Jesús diga: “Tengan ánimo: yo he vencido al mundo” ( Jn 16, 33). Jesús – prosiguió – no ha vencido al mundo apaleando a los enemigos, sino en la cruz. Por eso afirma “Yo soy la luz del mundo, quien me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” ( Jn 8, 12). “¡Bienaventurados los ojos que ven lo que ustedes ven!” En el último punto de su reflexión, el Predicador invitó a preguntarse “¿qué hacemos, nosotros los cristianos, con nuestra fe en Cristo? Más aún, ¿qué hago yo de mi fe en Cristo?”. Y recordó que Jesús un día dijo a sus discípulos: “Dichosos los ojos que ven lo que ustedes ven” ( Lc 10, 23; Mt 13, 16). Es una de esas afirmaciones – explicó – con las que el Señor, en varias ocasiones, trata de ayudar a sus discípulos a que descubran por sí solos su verdadera identidad, no pudiendo revelarla de forma directa a causa de su falta de preparación para acogerla. “Pero nosotros – concluyó –  sabemos que las palabras de Jesús son palabras que ‘no pasarán jamás’ ( Mt 24, 35), es decir, son palabras vivas, dirigidas a cualquiera que las escucha con fe, en cualquier momento y lugar de la historia. A nosotros, por eso, nos dice aquí y ahora: ‘¡Dichosos los ojos que ven lo que ustedes ven! Si nunca hemos reflexionado seriamente sobre lo afortunados que somos nosotros que creemos en Cristo, quizás sea la ocasión para hacerlo”. (María Fernanda Bernasconi - RV). (from Vatican Radio)...
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Papa: Tres aspectos a tener en cuenta para ser buen confesor

Dv, 17/03/2017 - 1:59pm
(RV).-  No se convierte en buenos confesores gracias a un curso, porque aquella del confesional es una ‘larga escuela’ que dura toda la vida. Pero… ¿Quién es el buen confesor y cómo se convierte en buenos confesores? Esta fue la pregunta que el Papa presentó y a la que respondió en tres puntos, en el discurso que dirigió a los participantes en el curso promovido por la Penitenciaría Apostólica . Tras haber saludado y agradecido a los presentes, en primer lugar, al Cardenal Penitenciario Mayor , el Pontífice hizo una confesión: “el de la Penitenciaría es el tipo de Tribunal que me gusta de verdad”, dijo, porque “es el tipo de tribunal al cual uno se dirige para obtener aquella medicina indispensable que es la Misericordia Divina”, es “un tribunal de la misericordia ”.   Así pues, el Papa señaló tres de los aspectos que el buen confesor debe tener : En primer lugar el buen confesor es “un amigo verdadero de Jesús el Buen Pastor” , esto significa principalmente cultivar la oración, tanto aquella personal como aquella para el ejercicio de la tarea de confesores, y para los fieles que se acercan en busca de la misericordia de Dios. Esto porque un ministerio de la reconciliación, - tal como precisara el Papa - que esté “envuelto con la oración” será reflejo creíble de la misericordia de Dios, y evitará las dificultades y malentendidos que a veces también se podrían generar en el encuentro sacramental. Indispensable en este punto es pedir el precioso don de la humildad, para que sea claro que el perdón es un don gratuito y sobrenatural de Dios, del cual los confesores son sólo simples - aunque necesarios-  administradores, por voluntad del mismo Jesús. En segundo lugar el buen confesor es “un hombre del Espíritu y del discernimiento” . Esto porque el discernimiento permite “distinguir”, es decir, permite “no poner todo en el mismo saco”,  otorgando la delicadeza de ánimo necesaria de frente a quien abre el sagrario de la propia conciencia para recibir luz, paz y misericordia. Y es hombre “del” Espíritu, porque no hace su propia voluntad ni enseña una propia doctrina, sino que está llamado a hacer siempre la voluntad de Dios en comunión plena con la Iglesia, de la cual es siervo.   Y por último, tras aseverar que el confesional es un verdadero y propio “lugar de evangelización” , porque “no hay evangelización más auténtica que el encuentro con el Dios de la misericordia”, el pontífice señaló que el confesional es, en consecuencia, un lugar de formación, y por este motivo en el breve diálogo con el penitente, el confesor está llamado a discernir qué cosa sea más útil, e incluso necesaria, en el camino espiritual de aquel hermano o hermana. En definitiva, es una obra “de rápido e inteligente discernimiento que puede hacer mucho bien a los fieles”. Para los confesores que están llamados cada día a ir a las periferias del mal y del pecado – como él mismo dijo – el Sucesor de Pedro deseó, en definitiva, que sean buenos confesores , es decir, a) inmersos en la relación con Cristo, b) capaces de discernimiento en el Espíritu Santo, y c) listos para aprovechar la oportunidad de evangelizar. (Griselda Mutual – Radio Vaticano)     (from Vatican Radio)...
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El Papa recibe al Presidente del Líbano

Dj, 16/03/2017 - 2:59pm
(RV).-  El jueves 16 de marzo el Papa Francisco ha recibido en audiencia al Sr. Michel Aoun, Presidente de la República del Líbano, que luego se ha encontrado con el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado, acompañado por Mons. Paul Gallagher, Secretario para las Relaciones con los Estados. Durante las conversaciones cordiales la atención se dirigió a las buenas relaciones bilaterales entre la Santa Sede y el Líbano, subrayando el papel histórico e institucional de la Iglesia en la vida del país. A continuación, se expresó satisfacción por el compromiso de las distintas fuerzas políticas para poner fin a la vacante presidencial manifestando el deseo de que en futuro sea cada vez más provechosa la colaboración entre los miembros de las diversas comunidades étnicas y religiosas de cara al bien común y al desarrollo de la nación. Más adelante en la conversación, se hizo referencia a Siria, con especial atención a los esfuerzos internacionales para lograr una solución política al conflicto. También se reiteró el aprecio por la acogida que el Líbano presta a los numerosos refugiados sirios. Por último, hubo un amplio intercambio de puntos de vista sobre el contexto regional, mencionando los otros conflictos en curso y la situación de los cristianos en el Medio Oriente. (RC-RV)     (from Vatican Radio)...
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“Quiero misericordia”. 24 horas para el Señor y liturgia penitencial

Dj, 16/03/2017 - 2:32pm
(RV).- “Quiero misericordia”, es el lema de la Jornada de oración y confesión de la iniciativa “24 horas para el Señor”, organizada por el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, que este año 2017, es tomado de un pasaje del Evangelio según San Mateo (9,13). La celebración tendrá lugar los días 24 y 25 de marzo, en todas las diócesis del mundo, pero ya este viernes 17, el Papa Francisco presidirá la liturgia penitencial en la Basílica de San Pedro, anticipando de una semana la fecha en la cual, todas las Iglesias ofreceran el sacramento de la reconciliación al centro del camino de la nueva evangelizacion. Entre las iniciativas que se realizaran en la diocesis del Papa, se señala que, el viernes 24 de marzo desde las 8.00 de la noche, la iglesia de Santa María en Trastevere, permanecerá abierta para la Adoración Eucarística y las Confesiones. Al día siguiente, desde las 5.00 de la tarde, en la iglesia de Santo Espirito en Sassia, se concluirá la Jornada con la celebración de acción de gracias con las primeras vísperas del IV Domingo de Cuaresma, que serán presididas por Mons. Rino Fisichella, Presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización. (Renato Martinez – Radio Vaticano) (from Vatican Radio)...
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Papa Francisco: No cerremos nuestro corazón ante los pobres

Dj, 16/03/2017 - 2:30pm
(RV).-. Debemos estar atentos a no tomar el camino que del pecado lleva a la corrupción. Es la admonición que hizo el Santo Padre en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. El Papa se inspiró en el Evangelio del día – de San Lucas – en el que el Señor relata la parábola del rico y el pobre Lázaro para subrayar que también hoy debemos estar atentos para no encerrarnos en nosotros mismos, ignorando a los pobres y a los sin techo de nuestras ciudades. “Escruta, Dios, mi corazón. Mira si recorro el camino de la mentira y guíame por el camino de la vida”. El Papa desarrolló su homilía a partir de las palabras de la Antífona y del Salmo 1, para poner de manifiesto que “el  hombre que confía en el hombre, se apoya en la carne, es decir, en las cosas que él puede gestionar, en la vanidad,  en el orgullo, en las riquezas”, a partir de lo cual se produce un “alejamiento del Señor”. Francisco se refirió a “la fecundidad del hombre que confía en el Señor, y a la esterilidad del hombre que confía en sí mismo”, en el poder y en las riquezas. “Este camino  – dijo  – es un camino peligroso, es un camino resbaladizo, cuando sólo me fío de mi corazón: porque él es traidor, es peligroso”. El que vive en las riquezas no ve al pobre, el pecado se vuelve corrupción “Cuando una persona vive en un ambiente cerrado – añadió el Papa – respira el aire propio de sus bienes, de su satisfacción, de la vanidad, de sentirse seguro, confiando sólo en sí mismo, con lo cual pierde la orientación, pierde la brújula e ignora dónde están los límites”. Es precisamente lo que sucede al rico del que habla el Evangelio de Lucas, que transcurría su vida haciendo fiestas e ignorando al pobre que estaba en la puerta de su casa: “Él sabía quién era aquel pobre. Lo sabía. Porque después, cuando habla con el Padre Abraham, dice: “Pero, envíame a Lázaro”. Incuso ¡sabía cómo se llamaba! Pero no le importaba. ¿Era un hombre pecador? Sí. Pero del pecado se puede ir hacia atrás: se pide perdón y el Señor perdona. Pero el corazón lo ha llevado por un camino de muerte hasta el punto de que no se puede volver atrás. Hay un punto, hay un momento, hay un límite del que difícilmente se vuelve atrás: es cuando el pecado se transforma en corrupción. Y éste no era un pecador, era un corrupto. Porque sabía de las tantas miserias, pero él se sentía feliz allí y no le importaba nada”. ¿Qué sentimos en el corazón cuando vemos a un sin techo por la calle? “Maldito el hombre que confía en sí mismo, que confía en su corazón, subrayó el Pontífice aludiendo al Salmo 1.  Nada es más peligroso que el corazón, y difícilmente se cura. Cuando tú conoces aquel camino de enfermedad, difícilmente te curarás”. Y se preguntó: “¿Qué sentimos en el corazón cuando vamos por el camino y vemos a un sin techo, veamos a niños solos que piden limosna? ‘No, pero estos son de aquella etnia que roba…’. ¿Sigo adelante, hago así? Los sin techo, los pobres, los abandonados, incluso los sin techo bien vestidos, porque no tienen dinero para pagar el alquiler, porque no tienen trabajo… ¿Qué cosa siento yo? Esto forma parte del panorama, del paisaje de una ciudad, como una estatua, la parada del autobús, la oficina del correo ¿Y también los sin techo son parte de la ciudad? ¿Esto es normal? Estén atentos. Estemos atentos. Cuando estas cosas resuenan en nuestro corazón como normales  – ‘pero sí, la vida es así… y yo como, bebo, y para quitarme un poco de sentido de culpa doy una oferta y voy adelante’ – el camino no va bien”. Si el pecador se arrepiente vuelve para atrás, en cambio el corrupto está cerrado en sí mismo El Obispo de Roma reafirmó la necesidad de darnos cuenta, cuando vamos por el camino “resbaladizo del pecado a la corrupción”. “¿Qué siento yo – se preguntó  – cuando en el telediario” veo que “cayó una bomba allá, sobre un hospital y murieron tantos niños”? ¿Rezo una oración y después sigo viviendo como si nada? “¿Entra en mi corazón esto”, o “soy como este rico para el cual el drama de Lázaro, del que tenían más piedad los perros, jamás entró en mi corazón?” Si así fuera, estaría en un camino que conduce “del pecado a la corrupción”: “Por esta razón pidamos al Señor: ‘Escruta, oh Señor, mi corazón. Mira si mi camino está equivocado, si yo estoy en un camino resbaladizo del pecado a la corrupción, del que no se puede volver atrás’. Habitualmente, el pecador, si se arrepiente, vuelve hacia atrás; el corrupto, difícilmente, porque está encerrado en sí mismo. Que la oración sea hoy: ‘Escruta, Señor, mi corazón’. ‘Y hazme comprender en qué camino estoy, por cuál camino estoy yendo’”. (María Fernanda Bernasconi - RV).   (from Vatican Radio)...
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"Amar con sinceridad y compartir con caridad fraterna". El Papa en la catequesis

Dc, 15/03/2017 - 2:39pm
(RV).-  "Sabemos bien que el gran mandamiento que nos dejó el Señor Jesús es aquel de amar: amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma y con toda la mente y amar al prójimo como a nosotros mismos". Con estas palabras comenzó la catequesis el Papa Francisco, en el miércoles de la segunda semana de cuaresma, siguiendo sus reflexiones sobre la esperanza de los cristianos. Basándose en las palabras que el apóstol de los gentiles dirige a los romanos, cuando insta "a amar con sinceridad"  y pone en guardia sobre el riesgo de que la caridad y nuestro amor, sean hipócritas, el Santo Padre destacó de ese mismo pasaje, la alegría de la esperanza con la cual san Pablo anima a los cristianos, que consiste, según Francisco, en el saber que también en nuestros fracasos, el amor de Dios no falta: "En la Catequesis de hoy, - dijo en español - san Pablo nos recuerda que el secreto para mantenernos alegres en la esperanza es reavivar en nuestros corazones el amor de Dios. Todos somos pecadores, pero el Señor, que es rico en misericordia, abre ante nosotros una vía de libertad y de salvación, que es la posibilidad de vivir el mandamiento del amor, dejándonos guiar por el corazón del Resucitado". El Papa recordó que los cristianos estamos llamados al amor y a la caridad , "esa es nuestra vocación más sublime", e indicó además que de su justa vivencia depende la alegría de la esperanza cristiana. Pero añadió que el apóstol, "nos recuerda que somos pecadores" y, por lo tanto, que nuestro modo de amar "está marcado por el pecado". Con esta premisa indicó que " vivir y actuar el mandamiento del amor es un don de la gracia de Dios " y por eso, cuando amamos,"hay que evitar caer en la hipocresía de buscar nuestros propios intereses", y también "en la idea falsa de pensar que si amamos es sólo mérito nuestro". Y agregó que la caridad que explica el apóstol es una gracia que no consiste en hacer ver lo que nosotros somos, sino aquello que el Señor nos dona y que nosotros acogemos libremente: " La auténtica caridad nace del encuentro personal con el rostro misericordioso de Jesús , y nos lleva al encuentro sincero con los hermanos. Sólo de esta forma podremos mantenernos alegres en la esperanza, pues sabemos que a pesar de nuestras debilidades y fallos, y hasta en los momentos más difíciles, el amor de Dios nunca nos abandona, y nos impulsa a compartir con nuestros hermanos todo lo que cada día recibimos de él". En los saludos a los peregrinos, tras la catequesis, el Papa reiteró que el amor -  como enseña san Pablo - , "es paciente, es servicial; no es envidioso, no hace alarde, no se envanece. El amor no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad". El amor, recordó, "todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera y todo lo soporta". “En este tiempo de cuaresma, - concluyó - los invito a que, alegres en la esperanza, reaviven en sus corazones el amor que han recibido de Dios y lo compartan con todos los hombres con obras de caridad sincera. Que Dios los bendiga”. (Griselda Mutual - Radio Vaticano) (from Vatican Radio)...
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El Papa: Más grave del odio es el amor vivido con hipocresía

Dc, 15/03/2017 - 12:50pm
(RV).- En los tradicionales saludos que siguieron a su catequesis, el Papa invitó a los peregrinos de lengua francesa a estar llenos de esperanza en el camino cuaresmal "ciertos de que a través de nuestros fracasos – dijo – el amor de Dios es más fuerte y nos dona la ocasión de renovar nuestro corazón para estar a su servicio y al de nuestros hermanos". A los peregrinos de lengua inglesa deseó que la Cuaresma sea " un tiempo de gracia y de renovación espiritual " e invocó sobre todos ellos la alegría y la paz del Señor Jesús. A los peregrinos provenientes de los países de lengua alemana y de los Países Bajos, el Papa instó a que "plasmados por la gracia del Señor" puedan " volcar en los hermanos el amor que Dios dona cada día ". Mientras que para los peregrinos de lengua portuguesa pidió "que el Espíritu Santo ilumine las decisiones de su vida, para cumplir fielmente la voluntad del Padre ". " Más grave del odio es el amor vivido con hipocresía; es egoísmo disfrazado y travestido de amor ". Fue el mensaje dirigido a los peregrinos de lengua árabe, en particular a aquellos provenientes de Siria, Líbano y Oriente Medio a quienes el pontífice recordó que el amor verdadero, como enseña san Pablo, "es paciente, es servicial; no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad". El amor "todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera y todo lo soporta". El Santo Padre invitó a los peregrinos polacos a que vayan al encuentro de los hermanos, en particular de aquellos que necesitan del amor y de sostén concreto, para que el testimonio los ayude a "hacerse amigos de Dios que perdona ". Al saludar a los peregrinos de lengua italiana el Papa demostró su alegría al recibir a los participantes en el Congreso promovido por el Movimiento de los Focolares en ocasión del 50 aniversario de fundación. A ellos los animó a dar testimonio de la belleza de las nuevas familias, guiados por la paz y por el amor de Cristo. También saludó a los trabajadores de "Sky Italia" y tras desear que su situación de trabajo pueda encontrar una solución rápida, en el respeto de los derechos de todos y especialmente de las familias, el Santo Padre quiso recordar a los presentes que " el trabajo nos da dignidad, y los responsables de los pueblos, los gobernantes, tienen la obligación de hacer de todo para que cada hombre y mujer puedan trabajar y así, con la cabeza erguida, mirar a la cara a los demás, con dignidad". " Quien, por maniobras económicas, para hacer negocios no del todo claros, cierra fábricas, empresas, y quita trabajo a los hombres, cumple un pecado gravísimo ", añadió.  Para los jóvenes, los enfermos y los recién casados el pontífice deseó que este tiempo cuaresmal favorezca el acercamiento a Dios, indicando para los primeros el " ayuno de las malas costumbres " para "adquirir mayor dominio sobre sí mismos". La oración como el medio para sentir cerca a Dios en el sufrimiento, a los enfermos, y el ejercicio de las obras de caridad a los recién casados para "vivir la propia existencia conyugal abriéndola a las necesidades de los hermanos". (Griselda Mutual – Radio Vaticano)       (from Vatican Radio)...
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Catequesis del Papa: “Del encuentro con el rostro misericordioso de Jesús, nace la alegría de la esperanza”

Dc, 15/03/2017 - 11:56am
(RV).- “La caridad es una gracia: no consiste en el hacer ver lo que nosotros somos, sino en aquello que el Señor nos dona y que nosotros libremente acogemos; y no se puede expresar en el encuentro con los demás si antes no es generada en el encuentro con el rostro humilde y misericordioso de Jesús”, con estas palabras el Papa Francisco explicó en la Audiencia General del tercer miércoles de marzo, el significado de la alegría de la esperanza. Continuando su ciclo de catequesis sobre “la esperanza”, el Obispo de Roma señaló que, “el Señor Jesús nos ha dejado un gran mandamiento, que es aquel de amar: amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma y con toda la mente y amar al prójimo como a nosotros mismos”. Es decir, estamos llamados al amor, a la caridad y esta es nuestra vocación más alta, nuestra vocación por excelencia; y a esa está ligada también la alegría de la esperanza cristiana. “En el pasaje de la Carta a los Romanos que hemos apenas escuchado, precisó el Pontífice, San pablo nos pone en guardia: existe el riesgo que nuestra caridad sea hipócrita, que nuestro amor sea hipócrita”. Entonces nos debemos preguntarnos dijo el Papa: ¿Cuándo sucede esto, esta hipocresía? Y ¿Cómo podemos estar seguros de que nuestro amor sea sincero, que nuestra caridad sea auténtica? “Pablo nos invita a reconocer que somos pecadores – puntualizó el Papa – y que también nuestro modo de amar está marcado por el pecado”. Al mismo tiempo, pero, se hace mensajero de un anuncio nuevo, un anuncio de esperanza: el Señor abre ante nosotros una vía de liberación, una vía de salvación. Es la posibilidad de vivir también nosotros el gran mandamiento del amor, de convertirnos en instrumentos de la caridad de Dios. Y esto sucede cuando nos dejamos sanar y renovar el corazón por Cristo resucitado. Texto completo de la catequesis del Papa Francisco Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días! Sabemos bien que el gran mandamiento que nos ha dejado el Señor Jesús es aquel de amar: amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma y con toda la mente y amar al prójimo como a nosotros mismos (Cfr. Mt 22,37-39). Es decir, estamos llamados al amor, a la caridad y esta es nuestra vocación más alta, nuestra vocación por excelencia; y a esa está ligada también la alegría de la esperanza cristiana. Quien ama tiene la alegría de la esperanza, de llegar a encontrar el gran amor que es el Señor. El Apóstol Pablo, en el pasaje de la Carta a los Romanos que hemos apenas escuchado, nos pone en guardia: existe el riesgo que nuestra caridad sea hipócrita, que nuestro amor sea hipócrita. Entonces nos debemos preguntar: ¿Cuándo sucede esto, esta hipocresía? Y ¿Cómo podemos estar seguros de que nuestro amor sea sincero, que nuestra caridad sea auténtica? ¿De no aparentar de hacer caridad o que nuestro amor no sea una telenovela? Amor sincero, fuerte. La hipocresía puede introducirse en todas partes, también en nuestro modo de amar. Esto se verifica cuando nuestro amor es un amor interesado, motivado por intereses personales; y cuantos amores interesados existen… cuando los servicios caritativos en los cuales parece que nos donamos son realizados para mostrarnos a nosotros mismos o para sentirnos satisfechos: “pero, qué bueno que soy”, ¿no?: esto es hipocresía; o aún más, cuando buscamos cosas que tienen “visibilidad” para hacer alarde de nuestra inteligencia o de nuestras capacidades. Detrás de todo esto existe una idea falsa, engañosa, es decir que, si amamos, es porque nosotros somos buenos; como si la caridad fuera una creación del hombre, un producto de nuestro corazón. La caridad, en cambio, es sobre todo una gracia, un regalo; poder amar es un don de Dios, y debemos pedirlo. Y Él lo da gustoso, si nosotros se lo pedimos. La caridad es una gracia: no consiste en el hacer ver lo que nosotros somos, sino en aquello que el Señor nos dona y que nosotros libremente acogemos; y no se puede expresar en el encuentro con los demás si antes no es generada en el encuentro con el rostro humilde y misericordioso de Jesús. Pablo nos invita a reconocer que somos pecadores, y que también nuestro modo de amar está marcado por el pecado. Al mismo tiempo, pero, se hace mensajero de un anuncio nuevo, un anuncio de esperanza: el Señor abre ante nosotros una vía de liberación, una vía de salvación. Es la posibilidad de vivir también nosotros el gran mandamiento del amor, de convertirnos en instrumentos de la caridad de Dios. Y esto sucede cuando nos dejamos sanar y renovar el corazón por Cristo resucitado. El Señor resucitado que vive entre nosotros, que vive con nosotros es capaz de sanar nuestro corazón: lo hace, si nosotros lo pedimos. Es Él quien nos permite, a pesar de nuestra pequeñez y pobreza, experimentar la compasión del Padre y celebrar las maravillas de su amor. Y entonces se entiende que todo aquello que podemos vivir y hacer por los hermanos no es otra cosa que la respuesta a lo que Dios ha hecho y continúa a hacer por nosotros. Es más, es Dios mismo que, habitando en nuestro corazón y en nuestra vida, continúa a hacerse cercano y a servir a todos aquellos que encontramos cada día en nuestro camino, empezando por los últimos y los más necesitados en los cuales Él en primer lugar se reconoce. El Apóstol Pablo, entonces, con estas palabras no quiere reprocharnos, sino mejor dicho animarnos y reavivar en nosotros la esperanza. De hecho, todos tenemos la experiencia de no vivir a plenitud o como deberíamos el mandamiento del amor. Pero también esta es una gracia, porque nos hace comprender que por nosotros mismos no somos capaces de amar verdaderamente: tenemos necesidad de que el Señor renueve continuamente este don en nuestro corazón, a través de la experiencia de su infinita misericordia. Y entonces sí que volveremos a apreciar las cosas pequeñas, las cosas sencillas, ordinarias; que volveremos a apreciar todas estas cosas pequeñas de todos los días y seremos capaces de amar a los demás como los ama Dios, queriendo su bien, es decir, que sean santos, amigos de Dios; y estaremos contentos por la posibilidad de hacernos cercanos a quien es pobre y humilde, como Jesús hace con cada uno de nosotros cuando nos alejamos de Él, de inclinarnos a los pies de los hermanos, como Él, Buen Samaritano, hace con cada uno de nosotros, con su compasión y su perdón. Queridos hermanos, lo que el Apóstol Pablo nos ha recordado es el secreto para estar – uso sus palabras – es el secreto para estar “alegres en la esperanza” (Rom 12,12): alegres en la esperanza. La alegría de la esperanza, para que sepamos que en toda circunstancia, incluso en las más adversa, y también a través de nuestros fracasos, el amor de Dios no disminuye. Y entonces, con el corazón visitado y habitado por su gracia y por su fidelidad, vivamos en la gozosa esperanza de intercambiar con los hermanos, en lo poco que podamos, lo mucho que recibimos cada día de Él. Gracias. (Traducción del italiano, Renato Martinez – Radio Vaticano) (from Vatican Radio)...
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Papa : La conversión es aprender a hacer el bien concretamente

Dm, 14/03/2017 - 1:28pm
(RV).- Alejarse del mal, aprender a hacer el bien y dejarse llevar adelante por el Señor. Es el camino de conversión cuaresmal que indicó el Santo Padre en su homilía dela Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. Una conversión – advirtió el Papa – que se manifiesta no con palabras, sino en “cosas concretas”. Francisco trazó el camino de la conversión cuaresmal inspirándose en las palabras del Profeta Isaías propuestas en la Primera Lectura del día. Alejarse del mal y aprender a hacer el bien, que representa el corazón de la exhortación e profética, y que son las etapas de este recorrido. “Cada uno de nosotros, cada día – dijo el Papa Bergoglio – hace algo malo”. En efecto – añadió – la Biblia dice que “el más santo peca siete veces al día”. Alejarse del mal y aprender a hacer el bien es un camino El Obispo de Roma explicó que el problema está en “no habituarse a vivir en las cosas malas” y alejarse de lo que “envenena el alma”, la empequeñece. Y, por tanto, hay que aprender a hacer el bien: "No es fácil hacer el bien: debemos aprenderlo. Siempre. Y Él nos enseña. Pero: Aprendan . Como los niños. En el camino de la vida, de la vida cristiana se aprende todos los días. Se debe aprender todos los días a hacer algo, a ser mejores que el día anterior. Aprender. Alejarse del mal y aprender a hacer el bien: ésta es la regla de la conversión. Porque convertirse no es ir a lo de una hada para que nos convierta con la varita mágica: ¡No! Es un camino. Es un camino por el que hay que apartarse y aprender". Se aprende a hacer el bien con cosas concretas y no con las palabras Por tanto, dijo el Papa , se necesita coraje para alejarse y humildad para aprender a hacer el bien, que se ejerce con hechos concretos: "Él, el Señor, aquí dice tres cosas concretas, aunque hay tantas otras: busquen la justicia, socorran al oprimido, hagan justicia al huérfano, defiendan la causa de la viuda... Cosas concretas. Se aprende a hacer el bien con cosas concretas, no con palabras. Con hechos… Por esto Jesús, en el Evangelio que hemos escuchado, reprocha a esta clase dirigente del pueblo de Israel, porque “dicen y no hacen”, no conocen lo concreto. Y si no existe lo concreto, no puede existir la conversión". Levantarse con la ayuda del Señor y con humildad, así seremos perdonados En la Primera Lectura el Señor también hace una invitación: “Vamos, vengan y discutamos”. “Vamos”: una bella palabra – dijo Francisco – una palabra que Jesús dirigió a los paralíticos, a la hija de Jairo, así como al hijo de la viuda de Naín. Y Dios nos da una mano para “elevarnos”. Y es humilde, se abaja tanto hasta decir: “Vengan, discutamos”. El Papa subrayó además cómo Dios nos ayuda: “El caminar juntos para ayudarnos, para explicarnos las cosas, para llevarnos de la mano”. El Señor es capaz de “hacer este milagro”, es decir, “cambiarnos”, no de un día para el otro, sino en el camino: "Invitación a la conversión, aléjense del mal, aprendan a hacer el bien… 'Vamos, levántate, ven a mí, discutamos y vayamos adelante. Pero tengo tantos pecados… Pero, no te preocupes: si tus pecados fueran como la escarlata, se volverían blancos como la nieve'. Y éste es el camino de la conversión cuaresmal. Sencillo. Es un Padre que habla, es un Padre que nos quiere, nos ama. Y nos acompaña en este camino de conversión. Sólo pide de nosotros que seamos humildes. Jesús dice a los dirigentes: “El que se ensalce, será humillado y el que se humille será ensalzado”. El Sucesor de Pedro concluyó su homilía reafirmando cuál es “el camino de la conversión cuaresmal”: Alejarse del mal, aprender a hacer el bien, levantarse e ir con Él. Entonces – dijo Francisco – “todos nuestros pecados serán perdonados”. (María Fernanda Bernasconi - RV). (from Vatican Radio)...
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