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El Papa reza por el sacerdote italiano secuestrado en Nigeria

Ds, 14/10/2017 - 7:55pm
Un sacerdote misionero de la diócesis de Roma, don Maurizio Pallù, vinculado al Camino Neocatecumenal que habitaba desde hace tres años en Nigeria, ha sido secuestrado por un grupo de hombres armados mientras se dirigía junto a otras cuatro personas a la Benin City, en el sur del país. Los secuestradores habrían secuestrado al sacerdote después de haber robado al grupo, razón por la cual se piensa que se trate de la acción de una banda de delincuentes comunes listos para pedir el rescate. Sobre lo acaecido está trabajando la Unidad de Crisis de la Farnesina, el Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Italiana. Por su parte, el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Greg Burke ha escrito en su cuenta twitter que “el Papa Francisco ha sido informado acerca del sacerdote italiano secuestrado en Nigeria, don Maurizio Pallù y está rezando por él”. Originario de Florencia, el sacerdote secuestrado, de 63 años, entró en el seminario Redemptoris Mater de Roma en 1988, después de haber transcurrido 11 años como misionero laico en diversos países del mundo. Obra en dos parroquias romanas y sucesivamente, es enviado a Holanda, donde es párroco de la diócesis de Haarlem. Vuelve a partir hacia África para trabajar en la arquidiócesis de Abuya, en Nigeria. Es un “presbítero itinerante” de la Fundación Familia de Nazaret. El Estado de Edo, del cual Benin City es la capital y en el cual don Maurizio estuvo hasta ahora empeñado, es un área del alto riesgo de secuestros. De hecho, el 27 de septiembre pasado, fue secuestrado también don Lawrence Adoroli, párroco de la Iglesia de San Benito de Okpella. Mons. Gabriel Dunia, obispo de Auchi, condenando ante la Agencia Fides el rapto como acto abominable, reveló que los secuestradores pidieron un rescate a la Iglesia. Pero, “la Iglesia no paga rescates”  respondió el Obispo, confirmando la línea adoptada desde hace tiempo por la Conferencia Episcopal nigeriana de rechazar toda petición de rescate parte de secuestradores de sacerdotes y religiosos. No se trata de actos vinculados al odio religioso, sino que son llevados a cabo a menudo por grupos de criminales comunes que apuntan al dinero. (MCM-RV) (from Vatican Radio)...
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Caridad que dura por siglos, el Papa recibe a la Familia Vicentina

Ds, 14/10/2017 - 4:11pm
El sábado 14 de octubre el Papa Francisco recibió a más de 10 mil miembros de la Familia Vicentina en una audiencia con motivo del Año Jubilar convocado por los Vicentinos por los 400 de fundación. En el marco de este momento de encuentro, testimonio, música y oración, el Papa rezó ante el corazón de San Vicente, reliquia especialmente traída a Roma para esta ocasión desde París, asimismo se lanzó la Alianza Global por los Sin Techo. El Santo Padre empezó saludando afectuosamente a estos hermanos, recordando que están en movimiento por los caminos del mundo, como San Vicente les pediría también hoy. “San Vicente ha generado un impulso de caridad que dura por los siglos”, les dijo, alentándolos a seguir este camino reflexionando sobre tres verbos “importantes para el espíritu vicentino, pero también para la vida cristiana en general: adorar, acoger, ir”. Adorar. Son numerosas las invitaciones de San Vicente a cultivar la vida interior y a dedicarse a la oración que purifica y abre el corazón. Para él la oración es esencial. Es la brújula de cada día, es como un manual de vida, es – escribía – el «gran libro del predicador»: solamente rezando se obtiene de Dios el amor para derramar sobre el mundo; solamente rezando se tocan los corazones de la gente cuando se anuncia el Evangelio (cfr Carta a A. Durand, 1658). Para San Vicente, notó el Papa, la oración no es solamente un deber y mucho menos un conjunto de fórmulas. La oración es detenerse ante Dios para estar con Él, para dedicarse simplemente a Él… Ésta es la oración más pura, aquella que hace espacio al Señor y a su alabanza, y a nada más: la adoración. Quien adora, quien frecuenta la fuente viva del amor no puede más que quedarse, por decir, “contaminado”. Y comienza a comportarse con los demás como el Señor hace con él: se vuelve más misericordioso, más comprensivo, más disponible, supera las propias rigideces y se abre a los demás. Llegamos al segundo verbo: acoger. Cuando escuchamos esta palabra, viene de inmediato a la mente algo por hacer. Pero en realidad acoger es una disposición más profunda: no pide solamente hacer lugar para alguien, sino ser personas acogedoras, disponibles, acostumbradas a darse a los demás. Como Dios por nosotros, así nosotros por los otros. Acoger significa redimensionar el propio yo, enderezar la manera de pensar, comprender que la vida no es mi propiedad privada y que el tiempo no me pertenece. Es un lento despegarse de todo aquello que es mío: mi tiempo, mi descanso, mis derechos, mis programas, mi agenda. Quien acoge renuncia al yo y hace entrar en la vida el tú y el nosotros. El ultimo verbo: ir. El amor es dinámico, sale de sí. Quien ama no está sentado mirando, esperando la llegada de un mundo mejor, sino que con entusiasmo y sencillez se levanta y va. San Vicente lo dijo bien: «Nuestra vocación es ir, no a una parroquia y ni siquiera a una diócesis, sino por toda la tierra. ¿Y a hacer qué ?  A encender el corazón de los hombres, haciendo aquello que hizo el Hijo de Dios, que ha venido a traer el fuego al mundo para inflamarlo de su amor» (Conferencia del 30 de mayo 1659). Esta vocación es siempre válida para todos. Coloca a cada uno interrogantes : “¿Voy al encuentro de los otros, como quiere el Señor? ¿Llevo a donde voy este fuego de la caridad o me quedo encerrado a calentarme frente a mi chimenea?”. A la familia vicentina Francisco deseó “no detenerse, sino continuar tomando cada día de la adoración, el amor de Dios y a difundirlo por el mundo a través del buen contagio de la caridad, de la disponibilidad, y de la concordia”.         (from Vatican Radio)...
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El Papa: “Con su oración y compromiso personal colaboran con la misión del Sucesor de Pedro”

Ds, 14/10/2017 - 2:18pm
(RV).- “Los desafíos de nuestro tiempo requieren la colaboración de todos los hombres de buena voluntad y, en particular, la oración y el sacrificio. Los invito, pues, a mantener su promesa de formar parte, con la oración y el compromiso personal, en los múltiples esfuerzos del Papa en favor de la paz”, lo dijo el Papa Francisco a los miembros de la Liga de Oración del Beato Carlos de Austria, Emperador y Rey, para la paz entre las Naciones, a quienes recibió en audiencia, la mañana del segundo sábado de octubre, en la Sala Clementina del Palacio Apostólico. En su discurso, el Santo Padre saludó y agradeció a todos los miembros de la Liga de Oración que se han reunido en Roma para su asamblea anual. “Su asamblea anual en Roma – precisó el Pontífice – se coloca en el contexto del centenario de la iniciativa de paz emprendida por el Papa Benedicto XV y, entre los responsables políticos, apoyada únicamente por el Beato Carlos de Austria con el fuerte deseo de poner fin a la tragedia de la Primera Guerra Mundial”. Los tres objetivos de la Liga de Oración El Obispo de Roma recordó los tres objetivos de la Liga de Oración y como estos, han sido el motivo recurrente en la vida del Beato Carlos de Austria. “Los tres objetivos de la Liga de Oración subrayado por su Presidente – buscar y observar la voluntad de Dios, empeñarse en favor de la paz y de la justicia, terminar con la injusticia de la historia – han sido, por así decir, señaló el Papa, el motivo recurrente en la vida del Beato Emperador Carlos como gobernante, como esposo y padre de familia y como hijo de la Iglesia. Entregándose a la voluntad de Dios – puntualizó el Pontífice – él aceptó el sufrimiento y ofreció su propia vida en sacrificio por la paz, sostenido siempre por el amor y la fe de su esposa, la sierva de Dios Zita”. La oración de los fieles y la misión del Papa Antes de concluir su discurso, el Papa Francisco señaló que los desafíos del mundo de hoy necesitan de la colaboración de todos los hombres de buena voluntad, la oración y el sacrificio. “Los desafíos de nuestro tiempo requieren la colaboración de todos los hombres de buena voluntad y, en particular, la oración y el sacrificio. Por ello alentó el Papa, los invito, pues, a mantener su promesa de formar parte, con la oración y el compromiso personal, en los múltiples esfuerzos del Papa en favor de la paz. Sin la ayuda de la oración de los fieles, el Sucesor de Pedro no puede realizar su misión en el mundo”. Cuento también con ustedes, alentó el Papa Francisco a los miembros de la Liga de Oración y los encomiendo a la materna protección de María Santísima y a la intercesión del Beato Emperador Carlos, y de corazón imparto la Bendición Apostólica a ustedes y a sus seres queridos. (Renato Martinez – Radio Vaticano) (from Vatican Radio)...
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Solidaridad del Papa por las víctimas de los incendios en California

Dv, 13/10/2017 - 8:59pm
(RV).- El Papa Francisco, informado de la trágica pérdida de vidas y de la destrucción de bienes causada por el incendio forestal en California (EE.UU.), expresa su solidaridad y sus oraciones a todos los afectados por este desastre. En un telegrama enviado por el Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado Vaticano, en nombre del Santo Padre a  Mons. Salvatore Joseph Cordileone, Arzobispo de San Francisco, y a Mons. José Horacio Gómez, Arzobispo de Los Ángeles, el Santo Padre asegura sus oraciones a todos los afectados por los incendios. Asimismo, el Pontífice recuerda especialmente a todos aquellos que lloran la pérdida de sus seres queridos y que temen por las vidas de los desaparecidos. Además, su Santidad alienta a las autoridades civiles y al personal de emergencia en la asistencia a las víctimas de esta tragedia y envía a todos su bendición apostólica. Los incendios están afectando California desde el domingo pasado y han causado hasta ahora más de 31 víctimas y son centenares los desaparecidos. Miles de personas han sido evacuadas de sus casas, se han perdido 76 mil hectáreas de vegetación: en las labores por sofocar los incendios están comprometidas más de 8 mil personas, pero las adversas condiciones meteorológicas no han sido de gran ayuda en estas labores. (Renato Martinez – Radio Vaticano) (from Vatican Radio)...
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El Papa: “Que el deporte sea ocasión de inclusión y de esperanza”

Dv, 13/10/2017 - 8:49pm
(RV).- “El deporte siempre tiene grandes historias que contar sobre personas que, han salido de situaciones de marginalidad y pobreza… Estas historias nos muestran cómo la determinación y el carácter de algunos pueden ser un motivo de inspiración y aliento para tantas personas en todos los aspectos de sus vidas”, lo dijo el Papa Francisco a los atletas de la Special Olympics participantes en el trofeo “Unified Football”, a quienes recibió en audiencia la mañana de este viernes, 13 de octubre, en la Sala Clementina del Palacio Apostólico. En su discurso, el Santo Padre resaltó la participación de los atletas en esta competición y los alentó diciendo que, “ellos son el símbolo de un deporte que abre los ojos y el corazón al valor y a la dignidad de individuos y personas que de otro modo serían objeto de prejuicios y exclusión”. En estos días, señaló el Pontífice, tendrán la oportunidad de reafirmar la importancia del deporte unificado, a través del cual los atletas con y sin discapacidad intelectual juegan juntos. “Esta bella actividad – subrayó el Papa – que llevan a cabo con esfuerzo y convicción, nutre la esperanza de un futuro positivo y fructífero del deporte, porque lo convierte en una verdadera oportunidad de inclusión e implicación”. No se cansen de mostrar al mundo del deporte, afirmó el Santo Padre, su compromiso compartido de construir sociedades más fraternales en las que las personas puedan crecer y desarrollarse y realizar plenamente sus capacidades. “En este sentido – agregó – el deporte es uno de esos lenguajes universales que superan las diferencias culturales, sociales, religiosas y físicas, y logran unir a las personas, haciéndolas parte del mismo juego y protagonistas juntos de victorias y derrotas”. La Iglesia, por su parte, afirma el Papa Francisco, no deja de apoyar y fomentar aquellas iniciativas, vinculadas al mundo del deporte, que favorecen el bien de las personas y las comunidades. “De hecho – precisó el Pontífice – el deporte siempre tiene grandes historias que contar sobre personas que, gracias a él, han salido de situaciones de marginalidad y pobreza, de heridas e infortunios. Estas historias nos muestran cómo la determinación y el carácter de algunos pueden ser un motivo de inspiración y aliento para tantas personas en todos los aspectos de sus vidas”. Antes de concluir su discurso, el Papa Francisco alentó a los atletas deseándoles que pasen estos días con alegría y serenidad. “Cultiven, junto con la diversión, la amistad y la solidaridad. Mientras les pido que recen por mí, invoco la bendición del Señor sobre ustedes, sobre sus familias y sobre aquellos que los apoyan en su actividad deportiva”. (Renato Martinez – Radio Vaticano) (from Vatican Radio)...
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El Papa Francisco recibió al Primer Ministro de Líbano

Dv, 13/10/2017 - 8:37pm
(RV).- El Papa Francisco recibió en audiencia la mañana del viernes, 13 de octubre, al Sr. Saad Rafic Hariri, Presidente del Consejo de Ministros de Líbano, que sucesivamente encontró al Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado Vaticano, a quien acompañaba Mons. Paul Richard Gallagher, Secretario para las Relaciones con los Estados. Las conversaciones, que tuvieron lugar en un clima de gran cordialidad, han permitido el examen de diversos aspectos de la situación en  Líbano y de los últimos acontecimientos en Oriente Medio. Se han expresado, pues, satisfacción por el fortalecimiento de la estabilidad del país, y el deseo de que haya una colaboración cada vez más fructífera entre las diversas fuerzas políticas en favor del bien común de toda la Nación. Así mismo, se ha reafirmado el aprecio por la acogida que presta Líbano a numerosos refugiados y se ha abordado la necesidad de encontrar una solución justa y global a los conflictos que afectan a esa región. Se ha destacado, además,  la importancia del diálogo intercultural e interreligioso, así como el valor de la colaboración entre cristianos y musulmanes para promover la paz y la justicia, constatando el papel histórico e institucional de la Iglesia en la vida del país y la importancia de la presencia cristiana en Oriente Medio. (Renato Martinez – Radio Vaticano) (from Vatican Radio)...
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El Papa: “Este Instituto está llamado a hacer conocer los tesoros de las ricas tradiciones Orientales”

Dj, 12/10/2017 - 3:02pm
(RV).- “Manteniendo intacta la atención y la aplicación en la investigación tradicional, invito a todos a ofrecer a esas Iglesias (Orientales) y a la entera comunidad eclesial la capacidad de escucha de la vida y de reflexión teológica para ayudar a sostener la existencia y el camino”, lo escribe el Papa Francisco en su Mensaje dirigido al Cardenal Leonardo Sandri, Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales y Gran Canciller del Pontificio Instituto Oriental con ocasión del Centenario de Fundación de dicho Dicasterio, instituido por el Papa Benedicto XV, con el Motu proprio Dei Providentis , del 1 de mayo de 1917 y de la Fundación del mencionado Instituto pocos meses después. Inicios del Pontificio Instituto Oriental El Santo Padre, recordando la extraordinaria riqueza de las Iglesias Orientales, resaltó la importancia de la fundación del Pontificio Instituto Oriental, acaecida en Roma el 15 de octubre de 1917, después de la “apertura al Oriente” iniciada con el Congreso Eucarístico de Jerusalén en 1893. “El deseo de crear un centro de estudios, que habría debido ser – resalta el Pontífice – una idónea sede de estudios superiores sobre las cuestiones orientales, destinada a formar también a los sacerdotes Latinos que quisieran ejercitar el sagrado ministerio ante los Orientales”. Desde el inicio, subraya el Papa, se quería que este centro de estudios fuese abierto también a los Orientales, sea uniatas, sea ortodoxos, de tal modo que procediera contemporáneamente e de igual medida, la exposición de la doctrina católica y aquella ortodoxa; con esta puntualización se colocaba esta Institución en un horizonte eminentemente ecuménico. Mirada a la Historia Con el pasar de los años, el Pontificio Instituto Oriental fue encomendado en 1922, a la Compañía de Jesús (Cart.  Decessor Noster , 14 septiembre 1922: AAS 14 [1922], 545-546), y sucesivamente, en 1926, se le asignó una sede propia, en las inmediaciones de la Basílica de Santa María La Mayor. Con la Encíclica Rerum Orientalium , de 1928 y el Motu proprio Quod maxime , del mismo año, el Papa invitaba a los Obispos a enviar estudiantes al Instituto con el fin de garantizar la presencia de docentes en los respectivos seminarios; asimismo, se asociaban a la Universidad Gregoriana, el Instituto Bíblico y Oriental. Sucesivamente, el Papa Pio XI, fundó el 15 de agosto de 1929, el Pontificio Colegio Russicum , cuya dirección también era confiada a la Compañía de Jesús. Desde entonces, la mayor novedad – resalta el Papa Francisco – ha sido la fundación, en 1971, de la Facultad de Derecho Canónico Oriental, hasta hoy, única en su género, estudios que se sumaban a la Facultad de Ciencias Eclesiásticas Orientales estructurada en tres secciones: teológico-patrístico, litúrgico e histórico. Otra importante novedad – nota el Pontífice – fue la transferencia, en 1993, del título de Gran Canciller de dicho Instituto del Prefecto de la Congregación de educación Católica al Prefecto para las Iglesias Orientales. Misión del Instituto Oriental La mirada a la historia nos conduce a interrogarnos – afirma el Santo Padre – acerca de la misión que deberá realizar este Instituto en el futuro. “Si al inicio se advirtió una especie de conflicto entre estudio y pastoral – puntualiza el Papa – hoy debemos reconocer que tal antinomia no existe”. Por lo tanto, alienta el Pontífice, invito a los docentes a poner en primer lugar de sus labores la investigación científica, bajo el ejemplo de sus predecesores que se han distinguido en la producción de prestigiosos aportes, de monografías eruditas, de diligentes ediciones de las fuentes litúrgicas, espirituales, arqueológicas y canónicas, incluso de audaces obras colectivas, tales como las publicaciones de las Actas del Concilium Florentinum  y la edición crítica de las Anaphorae Syriacae . Desafíos para hoy De otra parte, el Papa Francisco señala que, los tiempos en los cuales vivimos y los desafíos que la guerra y el odio traen a las raíces mismas de la pacífica convivencia en la lacerada tierra de Oriente, ven en el Instituto todavía una vez más, justamente como hace cien años, al centro de un punto de encuentro providencial. “Este Instituto, gracias a la investigación, a la enseñanza y al testimonio – puntualiza el Papa – tiene la tarea de ayudar a estos nuestros hermanos y hermanas a reforzar y consolidar la propia fe ante los enormes desafíos que deben afrontar”. El Instituto, agrega, está llamado a ser el lugar propicio para favorecer la formación de hombres y mujeres, seminaristas, sacerdotes y laicos, en grado de dar razones de la esperanza que los anima y los sostiene y capaces de colaborar con la misión reconciliadora de Cristo. De otra parte, continúa el Santo Padre, la tarea del Instituto es también hacer conocer los tesoros de las ricas tradiciones de las Iglesias Orientales al mundo occidental, de tal modo que estas sean comprensibles y puedan ser asimiladas. Ante la caída de los regímenes totalitaristas y dictaduras, los cristianos de las iglesias Orientales – subraya el Papa – están experimentando el drama de las persecuciones y de una diáspora siempre más preocupante. En este sentido, “el Instituto Oriental está llamado a ponerse a la escucha orante, para percibir que cosa quiere el Señor en este preciso momento y, en coherencia con el Magis ignaciano, buscar nuevas vías por recorrer”. La Compañía de Jesús y el Instituto Oriental Antes de concluir su Mensaje, el Papa Francisco se dirigió a la Compañía de Jesús para invitarlos a “actuar, con las debidas exigencias de hoy, cuanto ya en 1928 Pio XI prescribía acerca del Consorcio Gregoriano, destinado a favorecer, junto a un notable ahorro de hombres y medios, una mayor unidad de iniciativas”. Es por ello, precisa el Pontífice, necesario garantizar a esta Institución un núcleo estable de formadores Jesuitas, a los cuales otros podrán honorablemente unirse. Finalmente, el Santo Padre desea que el Instituto Oriental prosiga con renovado impulso su propia misión, estudiando y difundiendo con amor y honestidad intelectual, con rigor científico y perspectiva pastoral las tradiciones de las Iglesias Orientales en su variedad litúrgica, teológica, artística y canonista, respondiendo siempre mejor a las expectativas del mundo de hoy para crear un futuro de reconciliación y de paz. (Renato Martinez – Radio Vaticano) (from Vatican Radio)...
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Homilía del Papa: llamar al corazón de Dios con la oración

Dj, 12/10/2017 - 1:44pm
(RV).- Tras haber visitado, el segundo jueves de octubre, la sede del Pontificio Instituto Oriental de Roma, para saludar a los Superiores de la Congregación para las Iglesias Orientales, a los Patriarcas y a los Arzobispos Mayores; y tras encontrarse con los benefactores y con la Comunidad de los Jesuitas, el Papa Francisco presidió, a las 10.15, en la Basílica de Santa María La Mayor, una Concelebración Eucarística por el Centenario de la Congregación para las Iglesias Orientales, que fue instituida por el Papa Benedicto XV con el Motu Proprio Dei Providentis del 1º de mayo de 1917. En su homilía, el Papa comenzó dando gracias al Señor por la fundación de esta Congregación junto al Pontificio Instituto Oriental, hace exactamente un siglo. Y recordó que en aquel entonces arreciaba la Primera Guerra Mundial; mientras hoy – como ya lo dijo en diversas ocasiones  – “vivimos otra guerra mundial, si bien a pedazos”. Por esta razón Francisco afirmó: “Y vemos a tantos de nuestros hermanos y hermanas cristianos de las Iglesias orientales que sufren persecuciones dramáticas y una diáspora cada vez más inquietante. Esto hace que surja tantas preguntas, tantos ‘por qué’, que se asemejan a los de la Primera Lectura del día, tomada del libro de Malaquías (3,13-20 a)”. Tras recordar que en aquel episodio el Señor se lamenta con su gente diciendo que son duros los razonamientos que hacen contra Él, el Santo Padre agregó:   “Cuántas veces también nosotros hacemos esta experiencia, y cuántas veces la escuchamos en las confidencias y en las confesiones de las personas que nos abren su corazón. Vemos a los malvados, aquellos que, sin escrúpulos, hacen sus propios intereses, aplastando a los demás, y parece que a ellos las cosas les van bien: obtienen lo que quieren y piensan sólo en disfrutar la vida...”. De todos estos “¿por qué?”, que también aparecen en la Sagrada Escritura, el Obispo de Roma dijo que a ellos responde la misma Palabra de Dios en el pasaje del profeta en el que se lee que el Señor los escuchó. De manera que Dios no se olvida de sus hijos, puesto que su memoria es para los justos, para quienes sufren, están oprimidos y se preguntan “¿por qué?”. Y sin embargo, añadió, “no cesan de confiar en el Señor”. “Cuántas veces la Virgen María, en su camino, se ha preguntado ‘¿por qué?’ ; pero en su corazón, en el que meditaba  cada cosa, la gracia de Dios hacía resplandecer la fe y la esperanza”. El Papa Bergoglio reafirmó que cuando se reza se necesita el coraje de la fe; es decir, tener confianza en que el Señor nos escucha. Tener el valor de llamar a su puerta, tal como el mismo Señor lo dice: “el que quiere recibe, el que busca encuentra y al que llama se le abrirá”. (v. 10). “Pero nuestra oración ¿es verdaderamente así? ¿Nos implica verdaderamente, implica nuestro corazón y nuestra vida? ¿Sabemos llamar al corazón de Dios?”. “El hombre – dijo el Papa Francisco hacia el final de su reflexión – llama con la oración a la puerta de Dios para pedir la gracia. Y Él, que es Padre, me da eso y más: el don, el Espíritu Santo”. Y concluyó su homilía invitando a aprender a llamar al corazón de Dios. Y a hacerlo con coraje, con una oración valerosa que inspire y alimente también su servicio en la Iglesia, a fin de que su empeño dé frutos a su tiempo y lleguen a ser como los árboles, cuyas hojas no se marchitan (Cfr. Sal 1, 3). (María Fernanda Bernasconi - RV). (from Vatican Radio)...
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Semejanzas entre San Juan XXIII y el Papa Francisco por Carlos María Galli

Dc, 11/10/2017 - 9:39pm
El 11 de octubre la Iglesia Católica celebra la Fiesta Litúrgica de San Juan XXIII, canonizado por el Papa Francisco el 27 de abril de 2014. El padre Carlos María Galli, Decano de teología de la Universidad Católica Argentina, en Buenos Aires, explica en una entrevista para Radio Vaticana, las  semejanzas existentes entre San Juan XXIII y Papa Francisco .        (from Vatican Radio)...
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Que la Iglesia presente con lenguaje renovado la belleza de la fe en Jesucristo, afirmó el Papa

Dc, 11/10/2017 - 8:57pm
(Radio Vaticana).-  Con ocasión del 25 aniversario de la Constitución apostólica Fidei depositum, con la cual san Juan Pablo II promulgó el Catecismo de la Iglesia Católica, el Papa Francisco explicó que “san Juan XXIII había deseado y querido el Concilio en primera instancia no para condenar los errores sino sobre todo para permitir que la iglesia llegara finalmente a presentar con un lenguaje renovado la belleza de su fe en Jesucristo.” En su discurso a los participantes del Encuentro promovido por el Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, realizado en el Aula del Sínodo, el Papa expreso que “custodiar” y "proseguir” es cuanto compete a la Iglesia por su misma naturaleza, “para que la verdad expresada en el anuncio del Evangelio, por parte de Jesús, pueda llegar a su plenitud hasta el fin de los siglos. Esta es la gracia que ha sido concedida al Pueblo de Dios, pero es igualmente un compromiso y una misión, de la que tenemos la responsabilidad, para anunciar de modo nuevo y más completo el Evangelio de siempre a nuestros contemporáneos, para que descubran la inagotable riqueza que encierra la persona de Jesucristo.” “Al presentar el Catecismo de la Iglesia Católica, san Juan Pablo II sostenía que éste debía tener en cuenta las explicitaciones de la doctrina que en el curso de los tiempos el Espíritu ha sugerido a la Iglesia.” “Este Catecismo –ha dicho el Papa- constituye un instrumento importante no solo porque presenta a los creyentes la enseñanza de siempre, de modo de crecer en la compresión de la fe, sino también y sobre todo porque quiere acercarse a nuestros contemporáneos con sus nuevas y diversas problemáticas; a la Iglesia, comprometida en presentar la fe como respuesta significativa para la existencia humana. Es necesario y urgente que, frente a los nuevos desafíos y perspectivas que se abren para la humanidad, la Iglesia pueda expresar la novedad del Evangelio de Cristo que, encerrada en la Palabra de Dios, no han venido todavía a la luz.” “Conocer a Dios, como bien sabemos, no es en primer lugar un ejercicio teórico de la razón humana, sino un deseo inextinguible impreso en el corazón de toda persona. Es el conocimiento que proviene del amor porque nos hemos encontrado con el Hijo de Dios en nuestro camino… El que ama quiere conocer cada vez más la persona amada para descubrir la riqueza que esconde en sí y que cada día emerge como una realidad siempre nueva.” El Papa insiste en un texto más largo que “el catecismo se pone a la luz del amor como una experiencia de conocimiento, de confianza y de abandono al misterio. El Catecismo de la Iglesia Católica al delinear los puntos estructurales de su propia composición, retoma un texto del Catecismo Romano; lo hace suyo, proponiéndolo como clave de lectura y de aplicación: “Toda la sustancia de la doctrina y de la enseñanza debe ser orientada a la caridad que no tendrá fin jamás. De hecho, sea que se expongan las verdades de la fe, o los motivos de la esperanza, o los deberes de la actividad moral, siempre y en todo se le da relieve al amor de nuestro Señor. De modo de hacer comprender que cada ejercicio de perfecta virtud cristiana no puede brotar sino del amor, como en el amor tiene su último fin.” Varios párrafos siguientes el Papa los dedica a la pena de muerte. “En este horizonte de pensamiento me complace hacer referencia a un tema que debería encontrar en el Catecismo de la Iglesia Católica un espacio más adecuado y coherente con esta finalidad expresada. Pienso de hecho en la pena de muerte". Entre otras cosas Francisco dice que “se debe afirmar con fuerza que la condena a la pena de muerte es una medida inhumana que humilla la dignidad humana, en cualquier modo que venga ejecutada. Es en sí misma contraria al Evangelio porque se decide voluntariamente suprimir una vida humana que es siempre sagrada a los ojos del Creador”. “Desgraciadamente, también en el Estado Pontificio se ha hecho recurso a este remedio extremo y deshumano, dejando de lado el primado de la misericordia sobre la justicia. Asumamos la responsabilidad del pasado, y reconozcamos que esos medios eran dictados por una mentalidad más legalista que cristiana… permanecer hoy neutrales frente a las nuevas exigencias para la reafirmación de la dignidad personal, nos hace más culpables.” Finalmente el Papa Francisco concluye que “la Iglesia en su doctrina, en su vida y en su culto perpetúa y transmite a todas las generaciones todo lo que ella es y todo lo que ella cree”, como dijeron los padres del Concilio. “La Tradición es una realidad viva y solo una visión parcial puede pensar en el “depósito de la fe” como una cosa estática. ¡La Palabra de Dios no puede ser conservada en naftalina como si se tratara de una vieja frazada que hay que proteger contra los parásitos! No. La Palabra de Dios es una realidad dinámica, siempre viva que progresa y crece porque tiende a un cumplimiento que los hombres no pueden detener…”. (Síntesis de jesuita Guillermo Ortiz del original italiano– Radio Vaticana) (from Vatican Radio)...
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Catequesis del Papa: “El cristiano constructor de paz, en espera vigilante del regreso de Jesús”

Dc, 11/10/2017 - 1:05pm
“No nos abandonemos al fluir de los eventos con pesimismo, como si la historia fuese un tren del cual se ha perdido el control. La resignación no es una virtud cristiana. Como no es de los cristianos levantar los hombros o inclinar la cabeza adelante hacia un destino que nos parece ineludible”, con estas palabras el Papa Francisco reflexionó en la Audiencia General del segundo miércoles de octubre, sobre la dimensión de la esperanza vigilante. Continuando su ciclo de catequesis sobre “la esperanza”, el Obispo de Roma recordó que, “después de haber conocido a Jesús, nosotros no podemos hacer otra cosa que observar la historia con confianza y esperanza”. Utilizando la imagen de la casa, el Santo Padre dijo que, Jesús es como una casa, y nosotros estamos adentro, y por las ventanas de esta casa nosotros vemos el mundo. “Por esto, precisó, no nos encerremos en nosotros mismos, no nos arrepintamos con melancolía un pasado que se presume dorado, sino miremos siempre adelante, a un futuro que no es sólo obra de nuestras manos, sino que sobre todo es una preocupación constante de la providencia de Dios”. Porque Dios, subrayó el Papa Francisco, tiene un proyecto de salvación bien delineado para nosotros: «Él quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad». Texto y audio completo de la catequesis del Papa Francisco Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días! Hoy quisiera detenerme en aquella dimensión de la esperanza que es la espera vigilante. El tema de la vigilancia es uno de los hilos conductores del Nuevo Testamento. Jesús predica a sus discípulos: «Estén preparados, ceñidos y con las lámparas encendidas. Sean como los hombres que esperan el regreso de su señor, que fue a una boda, para abrirle apenas llegue y llame a la puerta» (Lc 12,35-36). En este tiempo que sigue a la resurrección de Jesús, en el cual se alternan en continuación momentos serenos y otros angustiantes, los cristianos no descansan jamás. El Evangelio exige ser como los siervos que no van jamás a dormir, hasta que su señor no haya regresado. Este mundo exige nuestra responsabilidad, y nosotros la asumimos toda y con amor. Jesús quiere que nuestra existencia sea laboriosa, que no bajemos jamás la guardia, para recibir con gratitud y maravilla cada nuevo día donado por Dios. Cada mañana es una página blanca que el cristiano comienza a escribir con las obras de bien. Nosotros hemos ya sido salvados por la redención de Jesús, pero ahora esperamos la plena manifestación de su señoría: cuando finalmente Dios será todo en todos (Cfr. 1 Cor 15,28). Nada es más cierto, en la fe de los cristianos, de esta “cita”, este encuentro con el Señor, cuando Él regrese. Y cuando este día llegará, nosotros cristianos queremos ser como aquellos siervos que han pasado la noche ceñidos y con las lámparas encendidas: es necesario estar listos para la salvación que llega, listos para el encuentro. Ustedes, ¿han pensado cómo será este encuentro con Jesús, cuando Él regrese? ¡Será un abrazo, una alegría enorme, un gran gozo! Este encuentro: nosotros debemos vivir en espera de este encuentro. El cristiano no está hecho para el aburrimiento; en todo caso para la paciencia. Sabe que incluso en la monotonía de ciertos días siempre iguales está escondido un misterio de gracia. Existen personas que con la perseverancia de su amor se convierten en pozos que irrigan el desierto. Nada sucede en vano, y ninguna situación en la cual un cristiano se encuentra inmerso es completamente refractaria al amor. Ninguna noche es tan larga de hacer olvidar la alegría de la aurora. Y cuando más oscura es, más cerca está la aurora. Si permanecemos unidos a Jesús, el frío de los momentos difíciles no nos paraliza; y si incluso el mundo entero predicara contra la esperanza, si dijera que el futuro traerá sólo nubes oscuras, el cristiano sabe que en ese mismo futuro existe el regreso de Cristo. ¿Cuándo sucederá esto? Nadie sabe el tiempo, no lo sabe, pero el pensamiento que al final de nuestra historia está Jesús Misericordioso, basta para tener confianza y no maldecir la vida. Todo será salvado. Todo. Sufriremos, habrán momentos que suscitan rabia e indignación, pero la dulce y poderosa memoria de Cristo expulsará la tentación de pensar que esta vida es equivocada. Después de haber conocido a Jesús, nosotros no podemos hacer otra cosa que observar la historia con confianza y esperanza. Jesús es como una casa, y nosotros estamos adentro, y por las ventanas de esta casa nosotros vemos el mundo. Por esto, no nos encerremos en nosotros mismos, no nos arrepintamos con melancolía un pasado que se presume dorado, sino miremos siempre adelante, a un futuro que no es sólo obra de nuestras manos, sino que sobre todo es una preocupación constante de la providencia de Dios. Todo lo que es opaco un día se convertirá en luz. Y pensemos que Dios no se contradice a sí mismo. Jamás. Dios no defrauda jamás. Su voluntad en relación a nosotros no es nublada, sino es un proyecto de salvación bien delineado: «porque Él quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad» (1 Tim 2,4). Por lo cual no nos abandonemos al fluir de los eventos con pesimismo, como si la historia fuese un tren del cual se ha perdido el control. La resignación no es una virtud cristiana. Como no es de los cristianos levantar los hombros o inclinar la cabeza adelante hacia un destino que nos parece ineludible. Quien trae esperanza al mundo no es jamás una persona remisiva. Jesús nos pide esperarlo sin estar con las manos cruzadas: «¡Felices los servidores a quienes el señor encuentra velando a su llegada!» (Lc 12,37). No existe un constructor de paz que al final de la cuenta no haya comprometido su paz personal, asumiendo problemas de los demás. Este no es un constructor de paz: este es un ocioso, este es un acomodado. No es constructor de paz quien, al final de la cuenta, no haya comprometido su paz personal asumiendo los problemas de los demás. Porque el cristiano arriesga, tiene valentía para arriesgar para llevar el bien, el bien que Jesús nos ha donado, nos ha dado como un tesoro. Cada día de nuestra vida, repitamos esta invocación que los primeros discípulos, en su lengua aramea, expresaban con las palabras Marana-tha, y que lo encontramos en el último versículo de la Biblia: «¡Ven, Señor Jesús!» (Ap 22,20). Es el estribillo de toda existencia cristiana: en nuestro mundo no tenemos necesidad de otra cosa sino de una caricia de Cristo. Que gracia sí, en la oración, en los días difíciles de esta vida, sentimos su voz que responde y nos consuela: «¡Volveré pronto!» (Ap 22,7). Gracias. (Traducción del italiano, Renato Martinez – Radio Vaticano) (from Vatican Radio)...
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Papa: la rigidez del corazón impide comprender la misericordia

Dm, 10/10/2017 - 2:06pm
(RV).- Por segundo día consecutivo la Liturgia del segundo martes de octubre propone reflexionar, con el Libro de Jonás, sobre  un diálogo entre la misericordia, la penitencia, la profecía y la terquedad”, si bien sobre todas “vence la misericordia”. En su homilía el Papa resumió estos conceptos a partir de la historia del profeta  al que definió un “testarudo” que quería enseñar a Dios “cómo se deben hacer las cosas”. De esta conocida vicisitud Francisco afirmó que Jonás se niega a cumplir la misión que el Señor le había encomendado, es decir, convertir a la gente de Nínive, si bien después lo hace, aunque permanece “desdeñado” porque Dios, viendo el arrepentimiento de la ciudad, la perdona. Es un “pusilánime” – dijo el Papa – con “el alma almidonada”: “Los tozudos de alma, los rígidos, no comprenden lo que es  la misericordia de Dios. Son como Jonás: ‘Debemos predicar esto, que estos sean castigados porque han hecho el mal y deben ir al inferno…’. Los rígidos no saben ensanchar el corazón como el Señor. Los rígidos son pusilánimes, con el pequeño corazón cerrado allí, apegados a la justicia desnuda. Y olvidan que la justicia de Dios se ha hecho carne en su Hijo; se ha hecho misericordia, se ha hecho perdón; que el corazón de Dios siempre está abierto al perdón”. Es más – refirmó el Pontífice – los obstinados “olvidan que Dios, que la omnipotencia de Dios, se manifiesta sobre todo en su misericordia y en el perdón. Esta es la omnipotencia de Dios. “Y no es fácil comprender la misericordia de Dios, no es fácil. Se necesita tanta oración para poder comprenderla, porque es una gracia. Nosotros estamos acostumbrados al ‘me lo has hecho, te la haré’…, a esa justicia, ‘has hecho’, ‘pagas’. Pero Jesús ha pagado por nosotros y sigue pagando”. Dios habría podido abandonar a Jonás. Dejarlo a su tozudez. Y, en cambio, lo salvó, como salvó a la gente de Nínive. Sí, porque es el “Dios de la paciencia”, que sabe acariciar y que sabe “ensanchar los corazones”: “Este es el mensaje de este libro profético. Un diálogo entre la profecía, la penitencia, la misericordia y la cobardía o la terquedad. Pero siempre vence la misericordia de Dios, porque es su omnipotencia la que se manifiesta precisamente en su misericordia. Yo me permito aconsejarles hoy que tomen la Biblia y lean este Libro de Jonás – es muy pequeño – son tres páginas – y que vean cómo actúa el Señor, cómo es la misericordia del Señor, cómo el Señor trasforma nuestros corazones. Y dar gracias al Señor porque Él es tan misericordioso”. (María Fernanda Bernasconi - RV). (from Vatican Radio)...
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Encuentro del Papa Francisco con los Padres y Líderes de las Iglesias Orientales Católicas

Dll, 09/10/2017 - 4:30pm
La cordial bienvenida del Obispo de Roma a los Patriarcas y Arzobispos Mayores de las Iglesias Orientales Católicas, pone en marcha la Sesión Plenaria de la Congregación para las Iglesias Orientales, convocada del 9 al 12 de octubre de 2017, sobre el tema: «A los cien años de la Congregación para las Iglesias Orientales y 25 del Código de los Cánones de las Iglesias Orientales» . Con el del lunes 9 de octubre, el Santo Padre renovó el gesto de dedicar un encuentro a los Patriarcas y Arzobispos Mayores , como hizo en noviembre de 2013, siguiendo las huellas de sus predecesores: un momento para escuchar y compartir . Un Comunicado de Prensa de la Congregación para las Iglesias Orientales señala, en el marco de esta Plenaria, que «la vida de las Iglesias Orientales Católicas se desarrolla ante todo en los respectivos territorios de origen: si se piensa en Siria, Irak, Egipto, Turquía, El Líbano, Jordania, Ucrania, Armenia, Etiopía y Eritrea, emergen enseguida las numerosas pruebas y numerosos sufrimientos, por la violencia, la guerra, pero también los desafíos de la pobreza social, las carestías y los masivos fenómenos migratorios ». El mismo comunicado subraya por otra parte que «los territorios de antigua y reciente emigración, la denominada ‘diáspora’, plantean el problema de la acogida, de la adecuada asistencia pastoral, en preservar el precioso patrimonio teológico, litúrgico, espiritual y disciplinar del que son portadores los hijos e hijas del Oriente Católico ». La Plenaria se propone reflexionar sobre el camino del Dicasterio en estos cien años, con la conciencia cada vez mayor en la Iglesia católica de una identidad ‘unida y plural’. Asimismo sobre el discernimiento que lleva a las elecciones de los candidatos al episcopado, la gestión de los bienes temporales, las nuevas figuras jurídicas para el cuidado pastoral de los fieles, la misión ecuménica de las Iglesias Orientales Católicas, la identidad de los presbiterios y los trabajos de la Comisión Litúrgica restablecida por el Papa Francisco, en septiembre de 2015. Citas destacadas en el Programa de la Plenaria: El miércoles 11 de octubre, la participación de los miembros de la Plenaria y de los Oficiales sacerdotes y laicos del Dicasterio en la Audiencia General del Santo Padre, en la Plaza de San Pedro. El jueves 12 de octubre, la solemne conmemoración conjunta del Centenario de la Congregación para las Iglesias Orientales y del Pontificio Instituto Oriental . Con un momento reservado para la vista del Santo Padre y la bendición del Papa de un árbol plantado para la conmemoración, además de su saludo a los benefactores del Pontificio Instituto Oriental, entre otros actos. Luego, el mismo día, jueves 12 de octubre, a las 10 y 15 de la mañana, en la Basílica Papal de Santa María la Mayor,   la Solemne Celebración Eucarística del Centenario , presidida por el Papa y concelebrada por los Superiores, los Miembros y los Oficiales del dicasterio y por el Prepósito General de la Compañía de Jesús, el Padre Delegado, el Rector y los Docentes y algunos huéspedes de la misma Compañía de Jesús. (CdM) (from Vatican Radio)...
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Papa: mirar de arriba abajo sólo para ayudar al prójimo

Dll, 09/10/2017 - 4:30pm
(RV).- Hacerse cargo de las personas heridas como hizo el Buen Samaritano . En su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta el segundo lunes de octubre, el Papa Francisco exhortó a ayudar a levantarse a quien tiene necesidad, tal como lo hizo Cristo, quien “sigue rezando” por nosotros. El Pontífice comenzó su reflexión a partir del Evangelio propuesto por la liturgia del día que relata la parábola del Buen Samaritano quien, a diferencia del sacerdote y del levita, se detiene y socorre al hombre herido a muerte por los bandidos. La parábola del Buen Samaritano es la respuesta que Jesús da al Doctor de la Ley, que quiere ponerlo a prueba preguntándole qué hay que hacer para heredar la vida eterna . Jesús le hace decir el mandamiento del amor hacia Dios y hacia el prójimo, pero el Doctor de la Ley, que no sabía salir de la “pequeña trampa que Jesús le había tendido”, le pregunta quién era su prójimo. Y entonces Jesús responde con esta historia. En la parábola hay seis “actores”: los bandidos, el hombre herido a muerte, el sacerdote, el levita, el posadero y el samaritano, un pagano que no era del pueblo judío. El Papa evidenció que Cristo siempre responde de modo “más elevado”. Y en este caso con una historia que, precisamente, quiere explicar su mismo misterio, “el misterio de Jesús”. De manera que Francisco describió una actitud frecuente. Los bandidos se habían ido felices porque le habían robado “tantas cosas buenas” y no les importaba de su vida. El sacerdote, “que debería ser un hombre de Dios”, y el levita, que estaba cerca de la Ley, pasan más allá frente a un hombre herido, casi en fin de vida: “Una actitud muy habitual entre nosotros: mirar una calamidad, mirar una cosa fea y pasar más allá. Y después leerla en los periódicos, un poco pintadas por el escándalo o el sensacionalismo. En cambio, este pagano, pecador, que estaba de viaje, ‘vio y no pasó más allá: tuvo compasión’. Lucas lo describe bien: “Vio, tuvo compasión de él, estuvo cerca y no se alejó: se acercó. Le vendó las heridas – ¡él! – derramándole aceite y vino”. Y no lo dejó allí: hice lo mío y me voy. No”. Después lo cargó sobre su cabalgadura, lo llevó a la posada y se ocupó de él, pero al día siguiente, teniendo que irse por sus cuestiones, pagó al posadero para que se ocupara de él diciéndole también que lo que hubiera gastado además “de esos dos denarios”, se los habría pagado a su regreso. Éste es el “el misterio de Cristo” que “se hizo siervo, se abajó, se anonadó y murió por nosotros”. Con este misterio Jesús responde al Doctor de la Ley, que quería ponerlo a prueba. Jesús es el Buen Samaritano e invita a aquel hombre a hacer lo mismo. “No es un relato para niños” – dijo el Papa – sino “el misterio de Jesucristo”: “Y viendo esta parábola, comprenderemos con mayor profundidad la amplitud del misterio de Jesucristo. El Doctor de la Ley se fue silencioso, lleno de vergüenza, no comprendió. No comprendió el misterio de Cristo. Quizá haya entendido ese principio humano que nos acerca a entender el misterio de Cristo: que cada hombre vea a otros hombre desde arriba hacia abajo, sólo cuando debe ayudarlo a levantarse. Y si alguien hace esto, está en el buen camino, está en el buen camino hacia Jesús”. El Papa Francisco aludió también al posadero que “no entendió nada” pero experimentó “el estupor de un encuentro con alguien que hacía cosas” que jamás había oído que se pudieran hacer”. Es decir – dijo el Santo Padre – el estupor del posadero es precisamente su “encuentro con Jesús”. Por esta razón exhortó a leer este pasaje del capítulo décimo del Evangelio de Lucas y plantearse una serie de preguntas: “¿Qué hago yo? ¿Soy un bandido, un estafador, corrupto? ¿Soy un bandido allí? Soy un sacerdote, ¿echa un vistazo, ve y mira para otro lado y va más allá? ¿O un dirigente católico, que hace lo mismo? ¿O soy un pecador? ¿Uno que debe ser condenado por sus propios pecados? ¿Y me acerco, me hago prójimo, me ocupo de aquel que tiene necesidad? ¿Cómo hago yo ante tantas heridas, ante tantas personas heridas con las cuales me encuentro todos los días? ¿Hago como Jesús? ¿Tomo forma de siervo? Nos hará bien esta reflexión, leyendo y releyendo este pasaje. Aquí se manifiesta el misterio de Jesucristo, puesto que siendo pecadores, ha venido por nosotros, para curarnos y dar la vida por nosotros”. (María Fernanda Bernasconi - RV). (from Vatican Radio)...
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Previsiones de la semana del 10 al 16 de octubre

Dll, 09/10/2017 - 12:43pm
(RV).- El martes 10 de octubre se celebrara la Jornada Mundial en favor de la salud mental, instituida por la ONU; y la Jornada Mundial contra la pena de muerte, impulsada por Amnesty International y otras organizaciones abolicionistas. Del 10 al 11 de octubre en el Pontificio Instituto Oriental de Roma se celebrará un Congreso sobre el tema: “Violencia donde dolor antiguo – Teología como mediación del relato a la luz de la vida”. Mientras en Aparecida, Brasil, del 10 al 12 de octubre tendrán lugar las celebraciones por el III centenario del hallazgo de la estatua de Nuestra Señora de Aparecida, Patrona de esta nación. Las celebraciones contarán con la participación del Cardenal Giovanni Battista Re , Prefecto emérito de la Congregación para los Obispos y Presidente emérito de la Pontificia Comisión para América Latina, en su calidad de Enviado especial del Papa Francisco . El miércoles 11 de octubre en que se recordará la memoria litúrgica de San Juan XXIII – por conmemorarse el día en que, en el año 1962, el Papa Roncalli abría oficialmente el Concilio Ecuménico Vaticano II – el Santo Padre Francisco celebrará, a partir de las 10.00, su tradicional Audiencia General en la Plaza de San Pedro ante la presencia de varios miles de fieles y peregrinos procedentes de numerosos países, deseosos de escuchar su catequesis semanal y de recibir su bendición apostólica. Antes de la Audiencia General el Santo Padre  recibirá a treinta sacerdotes de la Congregación Discipulorum Domini , procedente de China. Mientras después de las 18.00, en el Aula del Sínodo, el Pontífice celebrará un encuentro con los participantes en la reunión organizada por el Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización. En Colombia, del 11 al 13 de octubre se celebrará el VIII Congreso nacional de reconciliación, organizado por la Secretaría Nacional para la Pastoral Social y Caritas , sobre el tema: “Experiencias Internacionales en la construcción de la paz”. Asimismo recordamos que ese día se celebrarán dos Jornadas Internacionales instituidas por la ONU. Una de ellas a favor de las niñas de todo el mundo y la otra por la prevención de los desastres naturales que cada año se celebra el 2º miércoles de octubre.  El jueves 12 de octubre en que se recordará a la Bienaventurada Virgen María, Madre de la Iglesia , el Santo Padre Francisco realizará una visita, a las 9.00, al Pontificio Instituto Oriental de Roma, donde  saludará a los Superiores de la Congregación para las Iglesias Orientales, a los Patriarcas y a los Arzobispos Mayores. Mientras posteriormente, en el jardín, bendecirá un ciprés ante la presencia de los estudiantes que allí se forman y, por último, en el Aula Magna , saludará a los benefactores y celebrará un encuentro con la Comunidad de los Jesuitas. A continuación, a las 10.15, presidirá en la Basílica de Santa María La Mayor, una Concelebración Eucarística por el Centenario de la Congregación para las Iglesias Orientales, que fue instituida por el Papa Benedicto XV con el Motu Proprio Dei Providentis del 1º de mayo de 1917.   Del 12 al 15 de octubre en Talca, Chile, se celebrará el 16º Encuentro Interamericano de los Cursillos de Cristiandad , movimiento nacido en la década de los años 40 por parte de un grupo de jóvenes españoles en la isla de Mallorca y actualmente difundido en los cinco continentes. Por primera vez, la nación chilena hospedará este encuentro, en el que se espera la participación de representantes de 19 países latinoamericanos. El viernes 13 de octubre el Papa Bergoglio debería recibir en audiencia al Primer Ministro de El Líbano. Ese día en Portugal se clausurará el Centenario de las apariciones de la Virgen de Fátima. El sábado 14 de octubre , a las 11.30, en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco celebrará una Audiencia con unos nueve mil miembros de la Familia Vicentina, con ocasión del Año Jubilar por los cuatro siglos de su fundación . Este evento tiene por tema: “Era forastero y me acogieron…” ( Mt 25, 35). Del 14 al 15 de octubre en Chile se llevará a cabo la campaña para la recaudación de fondos titulada: “Papa Francisco, yo lo invito”, con el objetivo de que las personas ofrezcan “una jornada de trabajo” al Santo Padre , a fin de financiar las actividades públicas en Iquique , Santiago y Temuco . El domingo 15 de octubre , memoria litúrgica de Santa Teresa de Ávila, Virgen y Doctora de la Iglesia , Carmelita; el Papa Francisco presidirá, a las 10.00 en la Plaza de San Pedro, la Santa Misa de canonización de: Andrea de Soveral y Ambrogio Francesco Ferro , sacerdotes diocesanos; Mateo Moreira , laico, y 27 compañeros mártires ; Cristóforo , Antonio y Giovanni , adolescentes mártires; Faustino Miguez , sacerdote esculapio, Fundador del Instituto Calasancio de las Hijas de la Divina Pastora y Angelo da Acri , sacerdote profeso de la Orden de los Frailes Menores Capuchinos . Después de esta solemne ceremonia el Pontífice rezará la oración mariana del Ángelus dominical . El lunes 16 de octubre el Papa Francisco realizará una visita a la sede de la FAO, es decir la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, con ocasión de la Jornada Mundial de la Alimentación. (María Fernanda Bernasconi - RV). (from Vatican Radio)...
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El Papa en el Ángelus: Seamos la viña que el Señor plantó por el bien de todos

Dg, 08/10/2017 - 2:30pm
A través de las "piedras descartadas" Dios sigue poniendo en circulación el «vino nuevo» de su viña, es decir, la misericordia. En el XXVII domingo del tiempo ordinario, tras reflexionar sobre el Evangelio del día que presenta la parábola de los viñadores malvados, el pontífice exhortó a los cristianos a responder con frutos de bien a la propuesta de amor del Señor de ser su viña: una viña que es "vivaz y abierta", "rica de esperanza y de frutos para todos". La parábola de los labradores a quienes el propietario confía una viña que había plantado para luego irse de viaje, -quienes se niegan a entregar la cosecha al dueño a su regreso- pone de manifiesto, según Francisco, "la urgencia de responder con frutos de bien a la llamada del Señor", que nos invita a convertirnos en su viña, y nos ayuda a comprender lo que hay "de nuevo y original en la fe cristiana". Una fe cristiana que, tal como ha afirmado el Papa en diversas ocasiones, "no es sólo la suma de preceptos y normas morales", sino "una propuesta de amor que Dios, por medio de Jesús, ha hecho y sigue haciendo a la humanidad". El llamado que Jesucristo hace con esta parábola es, pues, a entrar en Su "historia de amor", para convertirnos en su viña, de modo de poner en circulación aquel «vino nuevo», que es, precisamente, la misericordia de Dios.  A continuación, la alocución del Papa previa al rezo mariano del Ángelus dominical: Queridos hermanos y hermanas, La liturgia de este domingo nos propone la parábola de los labradores, a quienes el propietario arrienda la viña que había plantado y luego se va. (cf. Mt 21.33 a 43). De este modo es puesta a la prueba la lealtad de estos labradores: la viña está confiada a ellos, que deben custodiarla, hacerla fructificar y entregar la cosecha al dueño. Una vez llegado el tiempo de la cosecha, el dueño envía a sus siervos a cosechar los frutos. Pero los viñadores asumen una actitud posesiva: no se consideran simples gestores, sino propietarios, y se niegan a entregar la cosecha. Maltratan a los sirvientes, hasta el punto de matarlos. El dueño se muestra paciente con ellos: envía a otros siervos, más numerosos que los primeros, pero el resultado es el mismo. Al final, con su paciencia, decide enviar a su propio hijo; pero esos labradores, prisioneros de su comportamiento posesivo, también matan a su hijo pensando que así habrían podido tener su herencia. Este relato ilustra de manera alegórica los reproches que los Profetas habían dicho sobre de la historia de Israel. Es una historia que nos pertenece: se habla de la alianza que Dios quiso establecer con la humanidad y a la cual llamó a participar también a nosotros. Sin embargo, esta historia de alianza, como cada historia de amor, conoce sus momentos positivos, pero también está signada por traiciones y rechazos. Para hacer entender cómo Dios Padre responde a los rechazos opuestos a su amor y a su propuesta de alianza, el pasaje evangélico pone en los labios del dueño del  viñedo una pregunta: «Cuando vuelva el dueño, ¿qué hará con esos labradores?» (v. 40). Esta pregunta subraya que la desilusión de Dios por el comportamiento malvado de los hombres no es la última palabra. He aquí la gran novedad del cristianismo: un Dios que, aunque decepcionado por nuestros errores y nuestros pecados, no rompe su palabra, no se detiene y sobre todo no se venga. Hermanos y hermanas, ¡Dios no se venga! Dios ama, no se venga, nos espera para perdonarnos, para abrazarnos. A través de las “piedras de descarte”- Cristo es la primera piedra que los constructores han desechado- a través de situaciones de debilidad y de pecado, Dios sigue poniendo en circulación el «vino nuevo» de su viña, es decir, la misericordia; éste es el vino nuevo de la viña del Señor: la misericordia. Sólo hay un impedimento ante la tenaz y tierna voluntad de Dios: nuestra arrogancia y nuestra presunción, que a veces se convierte también en violencia. Frente a estas actitudes y donde no se producen frutos, la Palabra de Dios conserva toda su fuerza de reprensión y admonición: «el Reino de Dios se les quitará a ustedes y se le entregará a un pueblo que produzca los frutos del Reino» (vs. 43) La urgencia de responder con frutos, frutos de bien a la llamada del Señor, que nos llama a convertirnos en su viña, nos ayuda a comprender qué hay de nuevo y original en la fe cristiana. Ella no es sólo la suma de preceptos y normas morales, sino que es ante todo una propuesta de amor que Dios, por medio de Jesús, ha hecho y sigue haciendo a la humanidad. Es una invitación a entrar en esta historia de amor, convirtiéndose en una viña viva y abierta, rica de frutos y de esperanza para todos. Una viña cerrada puede volverse salvaje y producir uvas silvestres. Estamos llamados a salir de la viña para ponernos al servicio de los hermanos que no están con nosotros, para sacudirnos mutuamente y animarnos, para recordarnos que debemos ser la viña del Señor en cualquier ambiente, incluso en los más lejanos e incómodos. Queridos hermanos y hermanas, invocamos la intercesión de María Santísima para que nos ayude a ser, en todas partes, especialmente en las periferias de la sociedad, la viña que el Señor ha plantado para el bien de todos y a llevar el vino nuevo de la misericordia del Señor.  (Traducción del italiano: Griselda Mutual - Radio Vaticano) Tras el rezo del Ángelus, el Papa Francisco recordó la reciente beatificación del padre Arsenio de Trigolo, sacerdote de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos y fundador de la congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación y alabó a Dios por este humilde discípulo, quien a pesar de las duras pruebas de la vida, siempre mantuvo firme su esperanza. Fue el 20 de enero de este año 2017 cuando su Santidad el Papa Francisco autorizó la promulgación del decreto reconociendo un milagro obrado por Dios atribuido a la intercesión de Arsenio da Trigolo y ayer, 7 de octubre fue declarado beato siendo así honrado con culto. Palabras del Santo Padre después de la oración mariana del Ángelus:  Queridos hermanos y hermanas, Ayer en Milán fue proclamado Beato el padre Arsenio de Trigolo ( en el siglo José Migliavacca), sacerdote de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos y fundador de la congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación. Alabamos al Señor por este humilde discípulo suyo, que aún en la adversidad y las pruebas, y ha tenido tantas, nunca perdió  la esperanza. Saludo con afecto a todos ustedes peregrinos, sobre todo a las familias y a los grupos parroquiales, provenientes de Italia y de diversas partes del mundo. En particular: a los fieles de Australia, de Francia y de Eslovaquia, así como a los de Polonia que se unen espiritualmente a los compatriotas que hoy celebran el Día del Papa. Saludo con afecto a ustedes, grupo del Santuario de la Virgen de Fátima en la ciudad de Pieve, acompañados por el Cardenal Gualtiero Bassetti: queridos hermanos y hermanas, les animo a que continúen con alegría vuestro camino de fe, bajo la mirada pensativa y tierna de nuestra madre celestial: ella es nuestro refugio y nuestra esperanza. ¡Id adelante! Saludo a los fieles de Grumo Appula, a los Scout de Gloriosa Ionica, al coro parroquial de Siror (Triento) y a los confirmandos de San Teodoro en Cerdeña. A todos ustedes, les deseo un buen domingo. Y por favor, no se olviden de rezar por mí. Buen almuerzo y ¡hasta la vista! (Traducción del italiano: Mireia Bonilla - Radio Vaticano) (from Vatican Radio)...
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“Los océanos son el patrimonio común de la familia humana”, el Papa a la IV Conferencia “Our Ocean”

Dv, 06/10/2017 - 8:45pm
(RV).- “Es hora de trabajar con mayor responsabilidad para salvaguardar nuestros océanos, nuestro hogar común, y nuestros hermanos y hermanas, hoy y en el futuro”, aliento del Papa Francisco en una Carta firmada por el Cardenal Secretario de Estado Vaticano, Pietro Parolin y enviada a los participantes en la IV Conferencia de alto nivel: “Nuestro Océano. Un Océano para la vida” (Our Ocean), que concluye hoy en Malta. El Evento se desarrolló del 5 al 6 de octubre, y estuvo organizado por la Unión Europea. Este año, además de continuar con el compromiso en los sectores de las zonas marítimas protegidas, de la pesca sostenible, de la contaminación marina y de la lucha contra la repercusión del cambio climático en los océanos, se han añadido los temas de la economía azul y de la seguridad marina, centrados en el Mar Mediterráneo y los Océanos Atlántico e Índico. Cuestiones urgentes que afectan el bienestar de los Océanos En la Misiva, el Santo Padre resaltó los temas tratados durante la Conferencia, tales como: la salud de los océanos, así como la coordinación y la gestión de diversas actividades por encima o por debajo de los mares. Además, su Santidad aprovecha esta ocasión para alentar un esfuerzo concertado para abordar una serie de cuestiones urgentes que afectan directamente el bienestar de innumerables hombres y mujeres: la trata de personas, mano de obra esclava y condiciones de trabajo inhumanas asociadas con la industria pesquera y la navegación comercial, el nivel de vida y las oportunidades de desarrollo en las comunidades costeras y de las familias de los que pescan, y la situación de las islas amenazadas por la subida del nivel del mar. “Reflexionar sobre estos temas – afirma el Papa – conduce inevitablemente a dos conclusiones: la primera es un reconocimiento de nuestro deber de cuidar los océanos como parte de una visión integrada del desarrollo humano. La segunda – señala el Pontífice – se refiere a la necesidad de una gobernanza multilateral encaminada a la búsqueda del bien común y equipada para operar a nivel global y regional, guiada por el derecho internacional e inspirada en el principio de subsidiariedad y el respeto de la dignidad de cada persona humana”. Los océanos son el patrimonio común de la familia humana. “Sólo con un profundo sentido de humildad, asombro y gratitud – puntualizó el Papa Francisco – podemos hablar con razón del océano como nuestro. Cuidar esta herencia común implica necesariamente el rechazo de formas cínicas o indiferentes de actuar”. No podemos pretender ignorar los problemas de la contaminación de los océanos como resultado, por ejemplo, de los plásticos y micro-plásticos que entran en la cadena alimentaria y tienen graves consecuencias para la salud de la vida marina y humana. Tampoco podemos permanecer indiferentes, subraya el Papa, ante la pérdida de los arrecifes de coral, lugares esenciales para la supervivencia de la biodiversidad marina y la salud de los océanos, al ser testigos de un maravilloso mundo marino transformado en cementerios subacuáticos despojados de vida y de color. Antes de concluir su mensaje, el Papa Francisco señala que, los océanos nos recuerdan la necesidad de educar para el pacto entre la humanidad y el medio ambiente. En este sentido, el Pontífice afirma que, hay que esforzarse para educar a los jóvenes para que cuiden los océanos, pero también, siempre que sea posible, para ayudarles a crecer en el conocimiento, el aprecio y la contemplación de su vastedad y grandeza. Pues la contemplación de la creación puede enseñarnos lecciones valiosas y ser una fuente de inspiración interminable. (Renato Martinez – Radio Vaticano) (from Vatican Radio)...
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Defensa de la dignidad de la persona humana es principio y fundamento de todo orden social, asegura el Papa

Dv, 06/10/2017 - 8:08pm
El Papa Francisco recibió en audiencia a los participantes en el primer congreso “La dignidad del menor en el mundo digital”, promovido por el Centro para la protección del menor en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.  Al constatar que el reconocimiento y la defensa de la dignidad de la persona humana es el principio y el fundamento de todo orden social y político legítimo, el Santo Padre subrayó que se han reunido, representantes de diversas disciplinas científicas, “porque son conscientes de la importancia de estos desafíos relacionados con el progreso científico y técnico, y con visión de largo alcance han concentrado su atención sobre ese reto, que es probablemente el más importante de todos para el futuro de la familia humana: la protección de la dignidad de los jóvenes, de su crecimiento saludable, de su alegría y de su esperanza”. “Debemos tener los ojos abiertos y no ocultar una verdad que es desagradable y que no quisiéramos ver”, subrayó el Pontífice, notando que la red “tiene su lado oscuro y regiones oscuras donde el mal consigue actuar y expandirse de manera siempre nueva y cada vez con más eficacia, extensión y capilaridad”. “La antigua difusión de la pornografía a través de medios impresos- notó-  era un fenómeno de pequeñas dimensiones comparado con lo que está sucediendo hoy en día, de una manera cada vez más creciente y rápida, a través de la red”. Pero no debemos dejarnos dominar por el miedo, que es siempre un mal consejero. Y mucho menos dejar que nos paralice el sentimiento de impotencia que nos oprime frente a la dificultad de la tarea. Estamos llamados en cambio a movilizarnos juntos, sabiendo que nos necesitamos mutuamente para buscar y encontrar el camino y las actitudes adecuadas que ayuden a dar respuestas eficaces. Debemos confiar en que «es posible volver a ampliar la mirada, y la libertad humana es capaz de limitar la técnica, orientarla y colocarla al servicio de otro tipo de progreso más sano, más humano, más social, más integral». El Obispo de Roma invitó a trabajar todos juntos para tener siempre el derecho, el valor y la alegría de mirar a los ojos de los niños de todo el mundo. Discurso completo del Papa Francisco Señores Cardenales, Señor Presidente del Senado, Señora Ministra, Señores Obispos, Rector Magnífico, Señores Embajadores, distinguidas Autoridades, Profesores, Señoras y Señores Quiero agradecer al Rector de la Universidad Gregoriana, P. Nuno da Silva Gonçalves, y a la representante de los jóvenes por sus corteses e interesantes palabras de introducción a nuestro encuentro. Les doy las gracias a todos por su presencia aquí esta mañana, por haberme comunicado los resultados de vuestro trabajo y vuestro compromiso de afrontar juntos, por el bien de los niños de todo el mundo, un nuevo y grave problema, característico de nuestro tiempo. Un problema que no había sido todavía estudiado y discutido colegialmente, con la aportación de tantas personas especializadas y figuras con responsabilidades diferentes, como lo habéis hecho en estos días: el problema de la protección eficaz de la dignidad de los menores en el mundo digital. El reconocimiento y la defensa de la dignidad de la persona humana es el principio y el fundamento de todo orden social y político legítimo, y la Iglesia ha reconocido la Declaración Universal de los Derechos del Hombre (1948) como «una piedra miliar en el camino del progreso moral de la humanidad» (cf. Discursos de Juan Pablo II en la ONU, 1979 y 1995). En la misma línea, conscientes de que los niños son los primeros que han de recibir atención y protección, la Santa Sede saludó positivamente la Declaración de los Derechos del Niño (1959) y se adhirió a la correspondiente Convención (1990) y a los dos Protocolos facultativos (2001). La dignidad y los derechos de los niños deben ser protegidos por los ordenamientos jurídicos como bienes extremadamente valiosos para toda la familia humana (cf. Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, nn. 244-245). Sobre estos principios estamos por lo tanto plena y firmemente de acuerdo y sobre la base de ellos debemos trabajar también de modo concorde. Tenemos que hacerlo con determinación y con verdadera pasión, mirando con ternura a todos los niños que vienen al mundo, cada día y en todas partes, y que tienen necesidad sobre todo de respeto, pero también de cuidado y afecto para crecer en toda la maravillosa riqueza de sus potencialidades. La Escritura nos habla de la persona humana creada por Dios a imagen suya. ¿Qué otra afirmación más rotunda se puede hacer sobre su dignidad? El Evangelio nos habla del afecto con el que Jesús acogía a los niños, tomándolos en sus brazos y bendiciéndolos (cf. Mc 10,16), porque «de los que son como ellos es el reino de los cielos» (Mt 19,14). Y las palabras más fuertes de Jesús son precisamente para el que escandaliza a los más pequeños: «Más le valdría que le colgasen una piedra de molino al cuello y lo arrojasen al fondo del mar» (Mt 18,6). Por lo tanto, debemos dedicarnos a proteger la dignidad de los niños con ternura pero también con gran determinación, luchando con todas las fuerzas contra esa cultura de descarte que hoy se manifiesta de muchas maneras en detrimento sobre todo de los más débiles y vulnerables, como son precisamente los menores. Vivimos en un mundo nuevo, que cuando éramos jóvenes ni siquiera podíamos imaginar. Lo definimos con dos palabras sencillas: «mundo digital ― digital world»; es el fruto de un esfuerzo extraordinario de la ciencia y la técnica, que en unas pocas décadas ha transformado nuestro ambiente de vida y nuestra forma de comunicarnos y de vivir, y está transformando en cierto sentido nuestro propio modo de pensar y de ser, influyendo profundamente en la percepción que tenemos de nuestras posibilidades y nuestra identidad. Por un lado estamos como admirados y fascinados por el maravilloso potencial que nos abren, por otra parte, sentimos temor y tal vez miedo, cuando vemos lo rápido que avanza este desarrollo, los problemas nuevos e imprevistos que nos plantea, las consecuencias negativas –casi nunca queridas y sin embargo reales– que trae consigo. Con razón nos preguntamos si somos capaces de conducir los procesos que nosotros mismos hemos puesto en marcha, si no se nos estarán yendo de las manos, si estamos haciendo lo suficiente para tenerlos bajo control. Esta es la gran cuestión existencial de la humanidad de hoy frente a los diversos aspectos de la crisis global, que es al mismo tiempo ambiental, social, económica, política, moral y espiritual. Os habéis reunido, representantes de diversas disciplinas científicas, de diferentes áreas de trabajo en las comunicaciones digitales, en el derecho y en la política, justamente porque sois conscientes de la importancia de estos desafíos relacionados con el progreso científico y técnico, y con visión de largo alcance habéis concentrado vuestra atención sobre ese reto, que es probablemente el más importante de todos para el futuro de la familia humana: la protección de la dignidad de los jóvenes, de su crecimiento saludable, de su alegría y de su esperanza. Sabemos que hoy en día, los niños representan más de la cuarta parte de los más de tres mil millones de usuarios de Internet, lo que significa que más de 800 millones de niños navegan por la red. Sabemos que tan sólo en India, en los próximos dos años, más de 500 millones de personas tendrán acceso a la red, y la mitad de ellos serán menores. ¿Qué es lo que se encuentran en la red? ¿Y cómo son considerados por quienes, de tantas maneras, tienen poder sobre la red? Debemos tener los ojos abiertos y no ocultar una verdad que es desagradable y que no quisiéramos ver. Por otra parte, ¿no hemos entendido demasiado bien en estos años que ocultar la realidad del abuso sexual es un gravísimo error y fuente de tantos males? Entonces, miremos la realidad tal y como la habéis visto en estos días. En la red se están propagando fenómenos extremadamente peligrosos: la difusión de imágenes pornográficas cada vez más extremas porque con la adicción se eleva el umbral de la estimulación; el creciente fenómeno del sexting entre chicos y chicas que utilizan las redes sociales; la intimidación que se da cada vez más en la red y representa una auténtica violencia moral y física contra la dignidad de los demás jóvenes; la sextortion; la captación a través de la red de menores con fines sexuales es ya un hecho del que hablan continuamente las noticias; hasta llegar a los crímenes más graves y estremecedores de la organización online del tráfico de personas, la prostitución, incluso de la preparación y la visión en directo de violaciones y violencia contra menores cometidos en otras partes del mundo. Por lo tanto, la red tiene su lado oscuro y regiones oscuras (la dark net) donde el mal consigue actuar y expandirse de manera siempre nueva y cada vez con más eficacia, extensión y capilaridad. La antigua difusión de la pornografía a través de medios impresos era un fenómeno de pequeñas dimensiones comparado con lo que está sucediendo hoy en día, de una manera cada vez más creciente y rápida, a través de la red. De todo esto habéis hablado claramente, de manera documentada y en profundidad, por eso os damos las gracias. Ante todo esto ciertamente nos quedamos horrorizados. Pero lamentablemente estamos también desorientados. Como bien sabéis y así nos enseñáis, la característica de la red es su carácter global, que cubre todo el planeta superando todas las fronteras, siendo cada vez más capilar, alcanzando en cualquier parte todo tipo de usuarios, incluidos los niños, a través de dispositivos móviles cada vez más ágiles y fáciles de manejar. Por eso ahora nadie en el mundo, ninguna autoridad nacional por su cuenta se siente capaz de abarcar adecuadamente y de controlar las dimensiones y la evolución de estos fenómenos, que se entrelazan y se conectan con otros problemas dramáticos relacionados con la red, como el tráfico ilegal, el crimen económico y financiero, el terrorismo internacional. Incluso desde un punto de vista educativo nos sentimos desorientados, ya que la velocidad del desarrollo deja «fuera de juego» a las generaciones de más edad, haciendo que sea muy difícil o casi imposible el diálogo entre las generaciones y la transmisión equilibrada de las normas y de la sabiduría de vida adquirida con la experiencia de los años. Pero no debemos dejarnos dominar por el miedo, que es siempre un mal consejero. Y mucho menos dejar que nos paralice el sentimiento de impotencia que nos oprime frente a la dificultad de la tarea. Estamos llamados en cambio a movilizarnos juntos, sabiendo que nos necesitamos mutuamente para buscar y encontrar el camino y las actitudes adecuadas que ayuden a dar respuestas eficaces. Debemos confiar en que «es posible volver a ampliar la mirada, y la libertad humana es capaz de limitar la técnica, orientarla y colocarla al servicio de otro tipo de progreso más sano, más humano, más social, más integral» (Enc. Laudato si’, 112). Para que esta movilización sea eficaz, os invito a contrastar con decisión algunos posibles errores de perspectiva. Me limito a señalar tres. El primero es el de subestimar el daño que los fenómenos antes mencionados hacen a los menores. La dificultad para resolverlos puede hacernos caer en la tentación de decir: «En el fondo, la situación no es tan grave ...». Pero los avances en la neurobiología, la psicología, la psiquiatría, nos llevan a destacar el profundo impacto que las imágenes violentas y sexuales tienen en las dúctiles mentes de los niños, a reconocer los trastornos psicológicos que se manifiestan en el crecimiento, las situaciones y comportamientos adictivos, de auténtica esclavitud resultantes del abuso en el consumo de imágenes provocativas o violentas. Son trastornos que repercutirán fuertemente durante toda la vida de los niños actuales. Y aquí permítaseme hacer una observación. Con razón se insiste en la gravedad de estos problemas para los menores, pero como consecuencia se puede subestimar o tratar de hacer olvidar que también se dan problemas en los adultos y que, aunque para los ordenamientos jurídicos se necesita un límite que distinga entre el menor y el mayor de edad, eso no es suficiente para afrontar los desafíos, porque la difusión de una pornografía cada vez más extrema y otros usos impropios de la red no sólo causan trastornos, adicciones y daños graves incluso entre los adultos, sino que afecta también a la representación simbólica del amor y a las relaciones entre los sexos. Y sería un grave engaño pensar que una sociedad en la que el consumo anómalo de sexo en la red se extiende entre los adultos será capaz de proteger eficazmente a los menores. El segundo error es el de pensar que las soluciones técnicas automáticas, los filtros construidos en base a algoritmos cada vez más sofisticados para identificar y bloquear la difusión de imágenes abusivas y dañinas, son suficientes para hacer frente a los problemas. Ciertamente estas son medidas necesarias. Sin duda, las empresas que proporcionan a millones de personas redes sociales y dispositivos informáticos cada vez más potentes, capilares y veloces han de invertir en ello una parte proporcionalmente grande de sus numerosos ingresos. Pero también es necesario que, dentro de la dinámica misma del desarrollo técnico, sus actores y protagonistas perciban con mayor urgencia, en toda su amplitud y en sus diversas implicaciones, la fuerza de la exigencia ética. Y es aquí donde nos encontramos con el tercer posible error de perspectiva, que consiste en una visión ideológica y mítica de la red como un reino de libertad sin límites. Precisamente entre vosotros hay también representantes de quienes tienen que elaborar las leyes y de aquellos que han de hacerla cumplir para garantizar y proteger el bien común y el de las personas. La red ha abierto un espacio nuevo y de gran alcance para la libre expresión y el intercambio de ideas e información. Y es ciertamente un bien, pero, como vemos, también ha ofrecido nuevos instrumentos para actividades ilícitas horribles y, en el ámbito que nos ocupa, para el abuso y el daño a la dignidad de los menores, para la corrupción de sus mentes y la violencia a sus cuerpos. Aquí no se trata de ejercicio de la libertad, sino de crímenes, contra los cuales debemos proceder con inteligencia y determinación, ampliando la cooperación entre los gobiernos y las fuerzas del orden a nivel global, en la misma medida en que la red se ha hecho global. De todo esto habéis hablado entre vosotros, y en la «Declaración» que poco antes me habéis presentado habéis indicado algunas de las direcciones en las que hay que promover la cooperación concreta entre todos los que están llamados a comprometerse para afrontar el gran reto de la defensa de la dignidad de los menores en el mundo digital. Apoyo con gran determinación y firmeza el compromiso que habéis asumido. Se trata de despertar la conciencia sobre la gravedad de los problemas, de hacer leyes apropiadas, de controlar el desarrollo de la tecnología, de identificar a las víctimas y perseguir a los culpables de crímenes, de ayudar en su rehabilitación a los menores afectados, de colaborar con los educadores y las familias para que cumplan con su misión, de educar con creatividad a los jóvenes para que usen adecuadamente Internet –y sea saludable para ellos y para los demás menores–, de desarrollar la sensibilidad y la formación moral, de continuar con la investigación científica en todos los campos relacionados con este desafío. Con razón expresáis el deseo de que también los líderes religiosos y las comunidades de creyentes participen en este esfuerzo común, aportando toda su experiencia, su autoridad y su capacidad educativa y de formación moral y espiritual. En efecto, sólo la luz y la fuerza que vienen de Dios nos pueden ayudar a afrontar los nuevos desafíos. Por cuanto respecta a la Iglesia Católica, quiero asegurar su disponibilidad y compromiso. Como todos sabemos, la Iglesia Católica en los últimos años se ha hecho cada vez más consciente de no haber hecho lo suficiente en su interior para la protección de los menores: han salido a la luz hechos gravísimos de los que hemos tenido que reconocer nuestra responsabilidad ante Dios, ante las víctimas y ante la opinión pública. Precisamente por eso, por las dramáticas experiencias vividas y los conocimientos adquiridos en el compromiso de conversión y purificación, la Iglesia siente hoy un deber especialmente grave de comprometerse, de manera cada vez más profunda y con visión de futuro, en la protección de los menores y de su dignidad, tanto dentro de ella como en toda la sociedad y en todo el mundo; y esto no lo realiza ella sola –porque sería evidentemente insuficiente– sino ofreciendo su colaboración activa y cordial a todas las fuerzas y miembros de la sociedad que desean comprometerse en la misma dirección. En este sentido, se adhiere al objetivo de «poner fin al maltrato, la explotación, la trata y todas las formas de violencia y tortura contra los niños», establecido por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible 2020 (Objetivo 16.2). En muchas ocasiones y en tantos países diferentes, mi mirada se ha cruzado con la de los niños, pobres y ricos, sanos y enfermos, los que están alegres y los que sufren. Sentirse mirado por los ojos de los niños es una experiencia que todos conocemos y que nos toca en lo más hondo del corazón, y que también nos obliga a un examen de conciencia. ¿Qué hacemos para que estos niños nos puedan mirar sonriendo y conserven una mirada limpia, llena de confianza y de esperanza? ¿Qué hacemos para que no se les robe esta luz, para que esos ojos no sean perturbados y corrompidos por lo que encontrarán en la red, que será parte integral e importantísima de su ambiente de vida? Trabajemos por tanto todos juntos para tener siempre el derecho, el valor y la alegría de mirar a los ojos de los niños de todo el mundo. (from Vatican Radio)...
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Papa: la gracia de la vergüenza nos cura del pecado

Dv, 06/10/2017 - 3:11pm
(RV).- “Justicia a Dios y a nosotros el deshonor en el rostro”. Con estas palabras el Profeta Baruc en la Primera Lectura propuesta por la liturgia del día se refiere a la desobediencia a la ley de Dios, es decir, al pecado y, al mismo tiempo, indica también cuál es el verdadero camino para pedir perdón. Se trata del hilo conductor de la homilía del Papa durante la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta el primer viernes de octubre. Francisco recorrió el texto litúrgico deteniéndose, ante todo, en la realidad del pecado que caracteriza a todos los hombres, y en la profecía de Baruc “sacerdotes, reyes, jefes y padres”: “Nadie puede decir: ‘Yo soy justo’, o  ‘yo no soy como aquel o como aquella’. Yo soy pecador. Yo diría que casi es el primer nombre que todos tenemos: pecadores. Y después, ¿por qué somos pecadores? Hemos desobedecido, siempre en relación con el Señor: Él ha dicho una cosa y nosotros hemos hecho otra. No hemos escuchado la voz del Señor: Él nos ha hablado tantas veces. En nuestra vida, cada uno puede pensar: ‘¡Cuántas veces el Señor me ha hablado a mí! ¡Cuántas veces no lo he escuchado!’. Ha hablado con los padres, con la familia, con el catequista, en la iglesia, en las predicaciones, también ha hablado a nuestro corazón”. Pero nosotros nos hemos rebelado: éste es el pecado, por lo tanto es “rebelión”, es “obstinación” en el proseguir en “las inclinaciones perversas de nuestro corazón”, cayendo en las “pequeñas idolatrías de cada día”, “codicia”, “envidia”, “odio” y, especialmente, “maledicencia”, ese “hablar mal” que el Pontífice define la “guerra del corazón para destruir al otro”. Y es a causa del pecado, como también está escrito en la página de Baruc, “que se nos vinieron encima tantos males” porque el “pecado arruina el corazón, arruina la vida, arruina el alma, debilita y enferma”, pero sigue siendo siempre un pecado con relación a Dios: “No es una mancha que hay que quitar. Si fuera una macha, bastaría ir a la tintorería y hacerla limpiar… No. El pecado es una relación de rebelión contra el Señor. Es malo en sí mismo, pero malo contra el Señor, que es bueno. Y si yo pienso así mis pecados, en lugar de entrar en depresión, siento aquel gran sentimiento: la vergüenza, la deshonra de la que habla el profeta Baruc. La vergüenza es una gracia.” La vergüenza “abre la puerta a la curación”. Es la invitación que el Papa Francisco dirigió al concluir esta reflexión: ante el Señor experimentar vergüenza por nuestros pecados y pedir ser curados: “Cuando el Señor nos ve así, avergonzados por lo que hemos hecho, y con humildad pedir perdón, Él es el omnipotente: borra, nos abraza, nos acaricia y nos perdona. Éste es el camino para llegar al perdón, lo que hoy nos enseña el profeta Baruc. Alabemos hoy al Señor porque ha querido manifestar la omnipotencia precisamente en la misericordia y en el perdón; después, también en la creación del mundo, pero esto viene en segundo lugar. Sobre todo en la misericordia y en el perdón, y ante un Dios tan bueno, que perdona todo, que tiene tanta misericordia: pidamos la gracia de la vergüenza”. (María Fernanda Bernasconi - RV). (from Vatican Radio)...
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Presentada al Papa la Declaración de Roma del Congreso mundial «Dignidad del menor en el mundo digital»

Dv, 06/10/2017 - 2:49pm
Papa Francisco: “Del modo en el que son tratados los niños se puede juzgar a la sociedad”   Es el título del Documento final del primer Congreso mundial para tutelar la dignidad de los menores también en lo que respecta a las tecnologías digitales. La histórica Declaración de Roma le fue presentada al Papa Francisco por el Rector de la Gregoriana, el P.  Nuno da Silva Gonçalves,  «en nombre de millones de jóvenes de todo el mundo, que deben ser mayormente informados y protegidos de los riesgos de abuso sexual y de otras formas de abuso en internet» . «Todo niño tiene derecho a la dignidad y a la seguridad», empieza afirmando la Declaración, para luego advertir que «sin embargo, millones de niños sufren abusos y explotación en todo el mundo» y que «la tecnología, que ha cambiado nuestras vidas de muchas formas positivas, también se está utilizando cada vez más en la explotación de niños». Dado que «hoy día los niños tienen literalmente en las palmas de sus manos contenidos cada vez más extremos y deshumanizantes» el mismo documento pone en guardia contra «la proliferación de las redes sociales, que ha producido un incremento extraordinario de las comunicaciones, también ha derivado en ciberacoso, acoso y sextorsión».  Por lo que «hay una gran cantidad de imágenes de abuso sexual de niños y jóvenes en internet, y el número no deja de crecer. La pornografía en línea está teniendo un impacto sobre las mentes moldeables de los más jóvenes». En el Congreso participaron expertos de alto nivel de diversas áreas, de la política, de las religiones, de empresas tecnológicas, de cuerpos de seguridad, de múltiples organizaciones, así como de universidades. La declaración final, lanza un llamado a los representantes del mundo entero, responsables de la dignidad del menor en el mundo digital: En primer lugar, las autoridades mundiales son llamadas a emprender campañas globales de sensibilización, para educar e informar a la población del mundo sobre la gravedad y la extensión del abuso y de la explotación de los niños de todo el mundo, y se les impulsa a pedir intervenciones por parte de los líderes nacionales. En segundo lugar, se llama a las autoridades de las grandes religiones del mundo, para que informen y movilicen a los  miembros de cada fe religiosa a unirse en un movimiento global a fin de proteger a los niños del mundo. A los parlamentos del mundo se pide, en el punto tres, que mejoren la legislación para una protección más eficaz de los menores y que llamen a rendir cuentas de sus crímenes a aquellos que se hacen responsables del abuso y de la explotación de los niños. A los líderes de las empresas tecnológicas se les llama a comprometerse en el desarrollo y la implementación de nuevos instrumentos y tecnologías, finalizados a contrastar la proliferación de imágenes de abuso sexual en Internet,  y a impedir la redistribución de imágenes de menores identificados como víctimas. El punto cinco llama a los ministerios mundiales de sanidad pública y a los líderes de las organizaciones no gubernamentales, a acrecentar las acciones para salvar a las víctimas menores de edad, y a mejorar los programas de atención para las víctimas de abuso y de explotación sexual. Mientras que los organismos gubernamentales, la sociedad civil y las fuerzas del orden son llamados a trabajar para mejorar el reconocimiento y la identificación de las víctimas, y a asegurar su ayuda al enorme número de víctimas de abuso y de explotación sexual de menores, que aún están escondidos. Puntualmente se pide en el punto siete a las fuerzas del orden que acrecienten la cooperación local y global a fin de mejorar el intercambio de informaciones en ámbito investigativo y que aumenten los esfuerzos de colaboración en relación a los crímenes contra los menores que atraviesan los confines nacionales. Que se incremente la capacitación de los profesionales de la salud para identificar los indicadores de abuso y de explotación sexual: es lo que se pide a las instituciones médicas del mundo a fin de mejorar las modalidades de señalación y de tratamiento. A las instituciones privadas y gubernamentales, se les llama, en el punto nueve, a aumentar recursos para profesionales de ámbito psiquiátrico y expertos de otras formas de cuidado, de modo de incrementar los servicios de atención y rehabilitación de los niños que han sido abusados y explotados. Asimismo se realiza un llamado a las autoridades con responsabilidad en el ámbito de la sanidad pública para que promuevan la investigación sobre el impacto que la exposición a la explícita y extrema pornografía online ejerce en la salud de los niños y adolescentes. Por otra parte se llama a los líderes de los gobiernos de todo el mundo, a los cuerpos legislativos, industrias privadas e instituciones religiosas a promover y realizar técnicas para impedir a los niños y jóvenes tener acceso a contenidos de internet a los cuales debe poder acceder sólo el público adulto. Finalmente en los puntos doce y trece se llama a los gobiernos, a las industrias privadas y a las instituciones religiosas a emprender campañas globales de sensibilización dirigidas, en primer lugar, a los niños y jóvenes, de modo de formarles y proveerles de los instrumentos necesarios para un uso seguro y responsable de internet y para evitar que se dañe a muchos de sus coetáneos. Y en segundo lugar, a los ciudadanos de cada país, de modo de crear conciencia y atención en relación al abuso y la explotación sexual de los menores, alentándolos asimismo a señalar casos de abuso y de explotación a las autoridades competentes, si los ven, si tienen conocimiento o sospecha de que estén sucediendo. (GM – CDM) (from Vatican Radio)...
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