El pasado sábado, 23 de mayo, la parroquia del Carme fue el escenario de una emotiva Vigilia de oración de Pentecostés, organizada por la Delegación de Pastoral de inmigración. La celebración destacó por ser un reflejo de la riqueza cultural de la Diòcesi de Lleida, reuniendo a fieles de diversas procedencias para pedir el don de la unidad.
Uno de los momentos más significativos de la vigilia fue la posibilidad de rezar a Dios en una gran variedad de idiomas, reflejando la realidad de nuestras comunidades parroquiales. Durante la celebración se utilizaron lenguas como el rumano, el copto, el español, el catalán y el latín, simbolizando la universalidad de la Iglesia.
El objetivo principal del encuentro fue pedir al Espíritu Santo la capacidad de vivir en unidad desde la pluralidad, fortaleciendo los vínculos entre las diferentes sensibilidades que forman parte del tejido diocesano de Lleida.
Durante el acto, los asistentes compartieron una reflexión basada en el magisterio del Papa Francisco sobre los dones del Espíritu Santo. Esta meditación subrayó la importancia de trabajar diariamente para crear una auténtica “comunidad de hermanos” que se enriquezca mutuamente a partir de sus diferencias.
Al finalizar la oración, los participantes disfrutaron de un tiempo de fraternidad compartiendo la mesa con diversos alimentos tradicionales elaborados por cada una de las comunidades presentes.
Esta iniciativa se enmarca dentro de la actividad pastoral de la Diòcesi, que continúa trabajando para ser una Iglesia abierta y plural.