La Catedral de Lleida, fiel a la tradición, expuso ayer, fiesta de la Asunción de la Virgen María y fiesta de su titular, a los pies del altar mayor, el catafalco con la imagen de la Virgen de la Litera, obra del escultor Jaume Perelló (1969) y copia fidedigna de la que fue venerada hasta el año 1936.
A las 12 del mediodía se celebró la Misa de la fiesta de la Patrona de la Catedral, presidida por el deán del Cabildo, Mn. Francisco Ribas, y solemnizada por el Petit Cor de la Catedral, con una nutrida asistencia de fieles. A continuación, tuvo lugar, por el interior de las naves, la Procesión de la Dormición de María, recuperada en el año 2006, hace ahora 20 años.
La imagen iba vestida con el antiguo manto azul del año 1802, bordado con hilo de oro por las monjas del desaparecido convento de la Enseñanza y salvado del incendio de la Catedral de 1936.
Durante toda la jornada fueron muchos los leridanos que se acercaron a la Catedral para visitar, contemplar y venerar a la Virgen de la Litera o del Lecho. Esta tradición se remonta al año 1497, cuando el escultor Blai esculpió la primera Virgen de la Litera para ser expuesta en la Seu Vella el día de la fiesta de la Asunción.