Llardecans vivió el 18 de agosto una jornada especialmente significativa con motivo del 250.º aniversario de la consagración de la iglesia parroquial de la Asunción de la Virgen María. A las 12 del mediodía, el obispo de Lleida, Mons. Daniel Palau, presidió la Eucaristía solemne, que puso el broche de oro a la Fiesta Mayor del municipio.
La celebración llenó por completo el templo, con la presencia de numerosos vecinos y vecinas de Llardecans, así como de personas que habían mantenido una vinculación con la parroquia a lo largo de los años, entre ellas antiguos párrocos y sacerdotes hijos del pueblo. También asistieron representantes de las instituciones, entre ellos David Masot, alcalde de Maials y presidente del Consejo Comarcal del Segrià, y otras autoridades.
El párroco de Llardecans, Mn. Josep Maria Cebrià Sebastià, vivió la celebración con una especial alegría, no solo por la importancia de la efeméride, sino también por su vinculación con la historia del templo. Y es que Mn. Pere Cebrià, sacerdote que impulsó la construcción de la iglesia, fue antepasado suyo.
La jornada continuó con una comida de hermandad, que reunió a los participantes en un ambiente festivo y de convivencia. Por la tarde, la música también fue protagonista con la actuación de una coral.
Los actos conmemorativos de los 250 años continuarán durante las próximas semanas con diferentes propuestas musicales. Los próximos domingos del mes de agosto se celebrarán conciertos a cargo de las corales de Almatret y de La Granadella, que completarán esta celebración tan especial para la comunidad parroquial y para todo el pueblo de Llardecans.