El músico y compositor leridano Lluís Climent, hasta ahora maestro organista de la Catedral de Lleida, ofreció este sábado, 13 de junio, su último concierto tras una década como intérprete voluntario del enorme instrumento tubular. Con ochenta años deja la responsabilidad de tener que tocar cada domingo, todavía en plenas facultades. Con todo, admite que si el obispo se lo pide de forma excepcional para continuar unos días más o para alguna ocasión especial, no se opondrá.
Climent lleva más de sesenta años dedicado a la composición e interpretación musical, actividad que seguirá desarrollando en el ámbito privado. En el repertorio de su concierto de despedida incluyó piezas propias, a lo largo de una hora de música.