El obispo de Lleida, Mons. Daniel Palau, ha recibido y bendecido esta tarde el tríptico de Sant Pere de la iglesia de Sant Llorenç tras haber sido sometido a un proceso de restauración. Acompañado por el párroco, Mn. Javier Jauset, y por los fieles que posteriormente han asistido a la Santa Misa, el obispo Daniel ha expresado su satisfacción por la recuperación de un elemento de gran importancia del arte escultórico gótico leridano, que recobra parte de su esplendor perdido.
El tríptico ha sido sometido a un proceso de restauración en el Centre de Restauració de Béns Mobles de Catalunya de Valldoreix (CRBMC), dirigido por Aleix Barberà, en el que se han reparado desperfectos, se ha eliminado la suciedad acumulada y se han consolidado materiales degradados. La restauración ha sido posible gracias a una subvención del Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya y a los fondos aportados por la propia parroquia de Sant Llorenç. La intervención ha tenido un coste de 16.292 euros, de los cuales 6.400 han correspondido a la subvención de la Generalitat. Además, ha habido un gasto adicional de 1.790 euros por el proceso de montaje.
El tríptico dedicado a Sant Pere se encuentra en la capilla abierta a la izquierda del ábside central, fundada por el clérigo Simó Gaça. Según Montse Macià, delegada de Patrimonio Artístico y Cultural del Bisbat, los tres compartimentos de la obra «conservan la altísima calidad plástica con la que fueron esculpidos y que los aproxima a Bartomeu de Rubió».
Tal como explica en un artículo publicado en la revista Taüll, «en el [compartimento] central se representa a Sant Pere entronizado, tocado con la tiara papal y rodeado de cardenales y obispos. A sus pies aparece una figura arrodillada que le dirige una filacteria; al otro lado, la misma figura recibe el documento de manos del santo. Se trata de Simó Gaça, que le solicita autorización para erigir la capilla particular y recibe la concesión. Flanquean el relieve central dos de las escenas más representadas de la vida de Pere: la Transfiguración y Cristo lavando los pies a los apóstoles, resueltas con una altísima calidad plástica».
Cabe recordar que hace dos años, en octubre de 2024, también se completó la restauración de otra de las obras importantes de Sant Llorenç, el retablo de Santa Úrsula, en el que intervino el mismo equipo de restauradores.